Lucía Linsalata,* Paulino Alvarado Pizaña,** Rodrigo Rubén Hernández González***

 

Resumen: Para muchos pueblos y comunidades que habitan en suelo mexicano, la pandemia, resultado de la expansión del virus SARS-COV-2, ha significado penuria y zozobra, con la salud y la vida en vilo, pero también un tiempo de alerta y reorganización ante la profundización de las amenazas contra los territorios por parte del Gobierno nacional. Así ha sido para la Asamblea de Defensores del Territorio Maya Múuch’ Xíinbal, que hace frente al Tren Maya, y para el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, el Agua, y el Aire de Morelos, Puebla y Tlaxcala (Fpdta-MPT), que resiste contra el Proyecto Integral Morelos (PIM). En las siguientes páginas esbozaremos una mirada sobre lo que la pandemia ha implicado para la lucha de ambas organizaciones.

Palabras clave: luchas en defensa del territorio, pandemia, México

Abstract: For many peoples and communities that inhabit Mexican soil, the SARS-COV-2 pandemic has meant the hardship and anxiety for their health and lifes in suspense, but it has also been a time of alert and reorganization, since the government has gone forward in its threats to the territories. This has been the case for the communities organized in the Assembly of Defenders of the Mayan Territory Múuch ‘Xíinbal, who face the Mayan Train, and for the People’s Front in Defense of Land, Water, and Air of Morelos, Puebla and Tlaxcala (Fpdta-MPT), that resist the Proyecto Integral Morelos (PIM). In the following pages we will take a look at what the pandemic has implied for the struggle of both organizations.

Keywords: struggles in defense of the territory, pandemic, Mexico

 

  

Una nueva ofensiva contra los territorios

Para las organizaciones y comunidades que defienden el territorio y su autonomía en México, la paralización de las actividades y el aislamiento impuestos desde abril de 2020 a raíz de la pandemia ha implicado un tiempo muy desfavorable. Como afectaciones comunes directas, la emergencia sanitaria ha significado un retraso en los procesos jurídicos abiertos, pues los juzgados se clausuraron durante meses enteros, lo que lentificó las impugnaciones abiertas contra los desaseos legales del Estado mexicano y dio pie al avance impune del despojo. Al mismo tiempo, poco después de la declaración de emergencia sanitaria que paralizó la movilidad de la población, el Gobierno federal morenista emitió el decreto por el que los programas prioritarios de gobierno quedaron exentos de suspensión alguna, al considerarse «actividades esenciales». Entre ellos se encontraron la terminación de presas y canales, el Tren Maya, el Desarrollo del Istmo de Tehuantepec, la finalización del Proyecto Integral Morelos (PIM) y otros ligados a la expropiación del territorio (Segob, 2020).

En términos prácticos, esto significó que se mantuvieran el presupuesto, los recursos, el apoyo y la ejecución gubernamentales de tales obras en plena pandemia, a pesar de la oposición expresa a estos proyectos en distintos lados de la república. Además, este decreto también declaró la excepcionalidad en el trato de las secretarías de Marina (Semar) y Defensa Nacional (Sedena), junto a la Guardia Nacional. Con ello, el Gobierno morenista alcanzó por lo menos dos objetivos. En primer lugar, fundamentó la participación directa de los cuerpos represivos en acciones inconstitucionales, tal como sucedió el 23 de noviembre de 2020, con el desalojo del plantón de Apatlaco para concluir la construcción del PIM y garantizar la realización del acueducto que llevará el río Cuautla hasta la termoeléctrica de Huexca (Oropeza, 2020). En segundo lugar, aprovechó la pandemia para impulsar con más fuerza la realización de algunos proyectos extractivos, así como para lanzar públicamente nuevos planes contextuales, asociados a los ya anunciados. Tal fue el caso del anuncio realizado por López Obrador el 19 de diciembre de 2020, al respecto de la construcción de dos termoeléctricas de ciclo combinado en Mérida y Valladolid (Yucatán) (Sin Embargo, 2020), que develan las intenciones de expansión urbana e industrial ocultas tras el gran proyecto fachada que es el Tren Maya.

Tales procesos han encontrado difícil contestación mediática por parte de las organizaciones en lucha, pues se corrió una cortina informativa sobre cualquier suceso social que no estuviera relacionado directamente con la catástrofe sanitaria. La óptica inmediatista y la amnesia de los medios de comunicación hegemónicos, volcados a «producir la nota» en la vorágine de los acontecimientos desatados por la pandemia, así como la campaña mediática promovida por el Gobierno, cegaron la mirada sobre el aumento impune de los procesos de despojo desatados por el Estado.

A pesar de ello, los movimientos sociales resolvieron mantenerse activos y dispuestos a continuar con sus respectivos procesos de defensa de los territorios y la autonomía. A continuación recuperamos de forma breve las respuestas que tanto la Asamblea Maya Múuch’ Xíinbal como el Fpdta lograron construir en el contexto de la pandemia ante la nueva ofensiva estatal.

 

Asamblea Maya Múuch’ Xíinbal

Imagen 1: Asamblea de Múuch’ Xíinbal. Fuente: Múuch’ Xíinbal.

 

La Asamblea Múuch’ Xíinbal se organiza generando acuerdos entre diferentes comunidades mayas de la península de Yucatán para resistir de manera articulada, y con sus prácticas culturales, a los diferentes intentos de despojo de su territorio. Esta forma de actuar se ha visto afectada por la pandemia, pero también ha permitido la rearticulación de las comunidades para hacerle frente. Para la Asamblea, la pandemia ha significado, sobre todo, un contexto de cerco y limitación del movimiento, que les ha dificultado mantener la vinculación como pueblos organizados. Su forma de trabajo, con una comisión de seguimiento encargada de recabar información, compartirla con los pueblos y coordinar los acuerdos tomados en las asambleas, se vio muy afectada por el distanciamiento obligado, pues en varias zonas de la península las autoridades municipales cerraron el acceso a los poblados gobernados por ellas para intentar minimizar los contagios.

Sin embargo, en los inicios de 2021, decidieron reanudar el contacto presencial y romper la barrera de miedo e inmovilidad (o movilidad restringida) impuesta. «Estamos comenzando a arriesgarnos a salir […] no nos podemos quedar acurrucados, ya estamos yendo a las comunidades», nos dijo Pedro Uc Be en una entrevista el 19 de enero de 2021. En un contexto en que la cultura de la cercanía es primordial, las tecnologías digitales son escasas y las relaciones virtuales son inoperantes e insuficientes, resultaba imperativo recobrar el trato humano para luchar.

Junto con esta decisión, otras iniciativas han tomado impulso. En primer lugar, se ha retomado la vía legislativa que había sido exitosa en las distintas pugnas que la Asamblea ya había mantenido. De hecho, con la reapertura de los juzgados, Múuch’ Xíinbal ha ganado ya seis amparos contra las afectaciones del Tren Maya, por lo que —si el Estado respetase la ley— deberían detenerse las obras en sus tramos 3 y 4, cosa que sin embargo no ha ocurrido so pretexto de que «rehabilitan», no construyen.

Además, la Asamblea ha iniciado una labor de formación política de las generaciones jóvenes de las comunidades que así lo decidan, para fortalecer los liderazgos locales y la autonomía frente a la manipulación y la división ejercidas por el poder. De igual forma, ha decidido reforzar las campañas de difusión de la lucha del pueblo maya contra el despojo, desde sus propias plataformas y redes. Campañas que le han permitido informar a la población y encontrar más gente y organizaciones solidarias.

La lucha de los pueblos mayas frente a la nueva ofensiva de destrucción impuesta a través del mal llamado Tren Maya queda dibujada en las palabras de Pedro Uc en nombre de Múuch’ Xíinbal:

Pensamos que nada más vergonzoso hay que ser cómplice de tu propia muerte […]. Pensamos que, si bien ganamos o perdemos, de todas maneras vamos a ganar. Lo que vamos a ganar es la dignidad, eso no se va a perder. Independientemente de que pase lo que pase.

 

Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, el Agua y el Aire de Morelos, Puebla y Tlaxcala

Imagen 2: Lucha zapatista en Morelos. Fuente: Daliri Oropeza.

 

Igual que Múuch’ Xíinbal, el Fpdta se organiza a partir de la articulación de comunidades, que se unieron hace más de ocho años para resistir ante la imposición del PIM. Cada comunidad perteneciente al Frente mantiene su capacidad autónoma de acción y decisión; sin embargo, se vincula de distintas maneras con las demás para impulsar actuaciones conjuntas. Samantha César Vargas, integrante del Frente, nos explicó así su práctica organizativa en una entrevista del 29 de enero de 2021:

El Frente de Pueblos está conformado por comités de lucha o comités de resistencia de los diferentes pueblos. Casi todos los comités de resistencia se generaron en asambleas comunitarias […]. Somos una organización de diferentes pueblos luchando contra un proyecto, un megaproyecto energético. Nos articulamos en acciones políticas legales y comunicativas conjuntas, pero cada pueblo es autónomo en sus decisiones internas, incluso en sus acciones locales ante el proyecto.

Esto permite que en la organización coexistan distintas expresiones políticas, aunque todas comparten una postura apartidista. Algunas de ellas caminan abiertamente hacia la autonomía, siguiendo la senda abierta por el Consejo Nacional Indígena y los pueblos zapatistas.

Dada la extensión territorial del Fpdta a lo largo de tres estados, con relaciones económicas, comunitarias y políticas diversas, la pandemia tuvo efectos diferenciados para sus comunidades. Mientras hubo algunas, como Zacatepec en Puebla, donde el nivel de contagios y decesos fue elevado (por su interacción y cercanía con la zona conurbada de la capital poblana), en Amilcingo y otros pueblos de Morelos hasta diciembre de 2020 el COVID-19 era prácticamente un mito. Dada su dinámica económica intercomunitaria de abasto y sustento interno más o menos suficiente, la región pudo mantenerse medianamente aislada y sostener una vida comunitaria sin grandes cambios.

La forma de organización del Frente, con una coordinación heterogénea y disgregada en sus geografías, le ha permitido una ductilidad frente a la pandemia que se aprecia en el sostenimiento de los diversos frentes de impugnación del despojo. Samantha César Vargas, activista del Frente, nos ha comentado al respecto en la misma entrevista:

Lo que sí es claro es que no paró la organización colectiva ni comunitaria ni en Zacatepec, ni en Amilcingo, ni en Huexca ni en el campamento en Ayala. El campamento de Ayala ya no está, pero no por el covicho, sino por la pinche Guardia Nacional.

Esta afirmación señala otro elemento más de la situación que la pandemia ha agravado para el Fpdta. A saber, el incremento impune de la militarización con la que el Estado busca enfrentar la ductilidad y la proliferación de la organización popular. Dicha militarización se hizo evidente no solo en el desalojo del plantón zapatista en Ayala, sino en la presencia permanente del Ejército y la Guardia Nacional dentro de la termoeléctrica de Huexca, para enfrentar el plantón comunitario cual guardia privada de la empresa —lo que hizo temer a la gente un aumento aún mayor de la agresión—. Samantha lo señala con claridad: «Lo que ha hecho el Gobierno es eso, no ha parado. Mientras dice que no, que se guarden todos en su casa y que la sana distancia, pues no hay sana distancia con sus soldados y con su violencia».

Ante el crecimiento de la agresión por parte del Estado, Samantha también señala: «Falta ver qué van a hacer los pueblos; los pueblos estamos bien encabronados y no nos vamos a quedar viendo». Muestra de ello es el paso adelante en la recuperación de la tierra, el agua y la autonomía que han dado los pueblos nahuas integrados al Frente en Puebla. Si mantenían un plantón para evitar la contaminación del río Metlapanapa, ahora han clausurado de forma definitiva las instalaciones de la empresa Bonafont que envasaba el agua de los manantiales para venderla. En ese lugar han creado la Altepemecalli o Casa de los Pueblos y están en camino de conformar su municipio autónomo. A la par, han retomado la lucha legal, método de defensa que les ha resultado eficaz para detener e impugnar las acciones estatales a lo largo de sus más de ocho años de lucha.

De esta manera, a pesar de las dificultades que ha implicado para estos movimientos el contexto de la pandemia, sus organizaciones comunitarias les han permitido generar respuestas para resistir los intentos de despojo de sus territorios. En la actualidad, esta lucha ha roto las fronteras nacionales a través de la participación de los pueblos mayas y del Fpdta-MPT en la Travesía por la Vida, en su capítulo Europa, convocada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el Congreso Nacional Indígena. Con ella buscan articular sus luchas con otros movimientos y organizaciones a nivel planetario para, juntos, destruir este sistema que mata la naturaleza y las formas sociales, y así seguir siendo lo que son: pueblos en defensa de la vida.

Imagen 3: Manifestación Quinientos Años de la Resistencia (13 de agosto de 2021). fuente: Nayeli Cruz.

 

Referencias

Castillo, K., 2021. «Pueblos Nahuas Unidos decretan cierre definitivo de la empresa Bonafont en Puebla». Somos el Medio (22 de abril). Disponible en: https://www.somoselmedio.com/2021/04/22/pueblos-nahuas-unidos-decretan-cierre-definitivo-de-la-empresa-bonafont-en-puebla/, consultado el 3 de enero de 2022.

Oropeza, D., 2020. «Guardia Nacional desaloja plantón de ejidatarios en Cuautla». Pie de Página (23 de noviembre). Disponible en: https://piedepagina.mx/guardia-nacional-desaloja-planton-de-ejidatarios-en-cuautla/, consultado el 1 de octubre de 2021.

Segob – Secretaría de Gobernación, 2020. «Decreto por el que se establecen las medidas de austeridad que deberán observar las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal bajo los criterios que en el mismo se indican». Diario Oficial de la Federación (23 de abril). Disponible en: https://dof.gob.mx/index_111.php?year=2020&month=04&day=23, consultado el 3 de enero de 2022.

Sin Embargo, 2020. «López Obrador anuncia la construcción de termoeléctricas en Mérida y Valladolid, Yucatán» (19 de diciembre). Disponible en: https://www.sinembargo.mx/19-12-2020/3912517, consultado el 3 de enero de 2022.

*E-mail: lucia.linsalata@gmail.com. Profesora – Investigadora del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades – BUAP.

*E-mail: paulino.api@disr.it. Investigador independiente, integrante de Formigas. Formación y Servicios en Estudios Sociales.

*E-mail: rodrigorhernandez@politicas.unam.mx Profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales – UNAM.

 

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