doi.org/10.53368/EP69AYOp03

Jordi López Ortega*

 

Resumen: Las teólogas feministas de Abya Yala, desde los márgenes de la historia poscolonial y en condiciones adversas —una colonización y evangelización cristiana que reprimen las prácticas espirituales ancestrales de Abya Yala, mantenidas vivas por las mujeres que han sufrido marginación, opresión, invisibilidad, violencia por parte de autoridades civiles y eclesiásticas—, encontraron en la espiritualidad una forma de curar las heridas, un modo de oponer resistencia a un patriarcado que deforma y empequeñece, niega y lastima, escuchando a Dios como un susurro liberador, un compromiso de salvación de las mujeres. Encontraron que el mensaje liberador en vivo de Jesús no era excluyente de los cánticos quechuas, las ofrendas a las montañas, la danza para llamar la lluvia, etc. La teología ecofeminista desarrolla una teología del corazón. No es una fe exclusiva y cerrada en el subjetivismo, incapaz de tocar la carne sufriente de Cristo en otros. No muestra una superficialidad vanidosa que legitima la opresión. Las teólogas feministas indagan en la intersección entre la espiritualidad, la transformación de las estructuras sociales y la conciencia ecológica de un único «cuerpo sagrado».

Palabras clave: teología feminista, diálogo interreligioso, Abya Yala, teología del corazón

 

Abstract: Feminist theologians from Abya Yala, from the margins of postcolonial history and under adverse conditions: a colonization and Christian evangelization that represses the ancestral spiritual practices of Abya Yala—kept alive by women—and suffering marginalization, oppression, invisibility, and violence (by civil and ecclesiastical authorities), found in spirituality not a way to heal their wounds. A way to resist a patriarchy that deforms and diminishes, denies and hurts, listening to God’s liberating whisper, a commitment to the salvation of women. They found the liberating message of Jesus, and the Quechua chants, offerings to the mountains, dancing for rain, etc., were not mutually exclusive. Ecofeminist theology develops a theology of the heart. It is not an exclusive, closed faith in subjectivism incapable of touching the suffering flesh of Christ in others. It displays a vain superficiality that legitimizes oppression. Feminist theologians explore the intersection of spirituality, the transformation of social structures, and ecological awareness, a single «Sacred Body».

 Keywords: feminist theology, interreligious dialogue, Abya Yala, theology of the heart.

 

Introducción: resistencia a la colonización y evangelización cristiana

La teología feminista de Abya Yala encuentra vida y resurrección en medio del sometimiento, la opresión y la marginación. La colonización y la evangelización cristiana no erradicaron las prácticas espirituales ancestrales, que se sitúan en los márgenes de la fe cristiana. Esta teología feminista reivindica la memoria de las mujeres que desafiaron a las autoridades religiosas para mantener vivas esas prácticas espirituales. Eran vistas desde una perspectiva exclusivista como espiritualidades depravadas. Entendieron, esas mujeres, el cristianismo como religión oceánica: una visión panikkeriana de la religación cosmoteándrica. El repudio, la invisibilidad y la marginación -de autoridades civiles y religiosas- fracturaron e hirieron las identidades de esas mujeres. En los márgenes de la historia poscolonial y periferia se sitúa Yenny Delgado (2025) como lugar donde hacer una reflexión teológica feminista que pone en valor esas prácticas espirituales ancestrales vinculadas a la vida, a la tierra y al cosmos.

Las teólogas feministas y ecologistas transitan entre intersecciones: a) rehabilitan la memoria y las prácticas espirituales ancestrales dentro de comunidades eclesiales de base; b) traspasan los límites del androcentrismo y el antropocentrismo desafiando la dominación patriarcal, c) e integran la lucha contra la explotación de la naturaleza y de la mujer. Buscan desmasculinizar la Iglesia, despatriarcalizar la familia y descolonizar la cultura (La Danta LasCanta, 2018).

La colonización causó dolor y sufrimiento, especialmente a las mujeres. Un dolor que sigue siendo invisibilizado por la academia y la política (Delgado, 2022). Las mujeres se movilizaron contra la opresión neocolonial y se convirtieron en teólogas del corazón y del Evangelio desde la especificidad del feminismo (La Danta LasCanta, 2018). Siglos atrás Bartolomé de las Casas defendió a los indios desde la teología, frente a la frialdad filosófica de Juan Ginés de Sepúlveda; puso en cuestión la legitimidad de la colonización. Hoy se reconoce el cristianismo resultado del diálogo interreligioso; surge en Oriente, no occidente, del encuentro entre corrientes espirituales (Ratzinger, 2005: 77).

 

Despertar de la teología feminista

Lucía Ramón Carbonell (2014: 102), brillante teóloga feminista, destaca que la espiritualidad liberadora, el ecologismo y el compromiso sociopolítico entretejen alianzas para construir un planeta habitable. Sin espiritualidad es ingenuo abordar transformaciones socioecológicas. Antonina Maria Wozna (2016: 376) se ha centrado en la «deconstrucción» de mitos patriarcales. Desafía la narrativa dominante judeocristiana en la que el hombre está en el centro del poder, de la sociedad y de las prácticas religiosas. Reivindican la memoria de una iglesia aún no masculinizada.

Anna M. Silvas (2008) muestra que los monasterios no estaban solo regidos por hombres. En el que fundó santa Macrina, en el siglo IV, era ella quien ejercía de guía espiritual. La vida cristiana, de acuerdo con el Evangelio, no exige una vida anacorética. Los monasterios no están en el desierto, forman parte de la vida diocesana. Prados Pérez de Madrid (2023: 39) recupera la mística y erótica de las beguinas como «insumisas discretas», un término usado por Paco Fernández Buey (1992).

La teología feminista de Abya Yala lucha por el cuerpo y la ecología; descubre que las mujeres, en condiciones de marginación, mantuvieron vivas las prácticas espirituales ancestrales. El colonialismo y la evangelización cristiana repudiaron esas prácticas consideradas primitivas. Las iglesias rurales fueron proclives a fusionar el mensaje liberador de Jesús con los cánticos quechuas, las historias de la creación, los rituales para la siembra y recolección, las ofrendas a las montañas, las danzar para propiciar lluvia. Practicaron un diálogo interreligioso de rabiosa actualidad. Era la forma de resistir al adoctrinamiento con el que se obligaba a las mujeres a amoldarse a una forma de «ser mujer», a doblegarse ante una dominación legitimada por la medicina, la historia y la ciencia (Llevadot, 2022). La Red Mirian usa los Ejercicios espirituales de Ignacio para que las mujeres no se sometan a determinados modelos de «ser mujer» que siguen produciendo frustración, culpa y angustia (Abril Stoffels y Brezmes Alonso, 2024: 27).

 

Interés por el diálogo interreligioso

Tras unirse a la teología de la liberación, algunas mujeres se hicieron teólogas. Descubrieron una teología desarrollada por hombres incapaces de percibir que sus perspectivas y sus puntos de vista son exclusivamente masculinos. Estos no tuvieron en cuenta las aportaciones de las mujeres teólogas (Delgado, 2022). Ellas no quieren llamarse teólogas de Latinoamérica, América Latina o Hispanoamérica por sus connotaciones eurocéntricas y neocoloniales; optan por usar el término Abya Yala, que en la lengua guna que se hablaba en Colombia y Panamá significa ‘tierra de plena madurez’ y ‘tierra de sangre vital’ (Delgado, 2025).

Abordan la tarea hermenéutica de deconstruir la imagen del Dios patriarcal y reconstruir el significado de la trinidad dilucidando el sentido de lo sagrado (La Danta LasCanta, 2018). Descubren en Abya Yala la profecía de la venida de una «chakana del corazonar» que iba a sanar de las heridas a la humanidad y la tierra. El espíritu solar encarnado daría fin a la dualidad entre el bien (Spenta Manyu) y el mal (Angra Mainyu) que luchan sin cuartel gracias a la llegada del mesías (Saoyant) (Melloni, 2010: 37). Melquisedec, el gran iniciado del misterio solar y rey de Salem, saca pan y vino para bendecir a Abraham (Gen 14: 18). Anticipa la «Santa Comunión» (Steiner, 2013: 68).

 

Una teología ecofeminista desde el corazón

Algunas teólogas desarrollaron una hermenéutica feminista con la que analizar los mecanismos de represión: encuentran en el cuerpo de las mujeres un lugar de reflexión y acción. Un cambio de cosmovisión capaz de redibujar lo sagrado, como ha expuesto Mery Judith Ress (2010). Las teólogas ecofeministas revisan nuestros símbolos de lo sagrado para pensar el mundo con otros esquemas mentales y una nueva cosmología. La reflexión teológica feminista de la espiritualidad se ha orientado hacia las prácticas espirituales, los caminos de liberación de las mujeres para sanar sus propias heridas, las relaciones sociales opresoras e injustas y las heridas infligidas a la creación. Cuando nos reunimos, descubrimos que nuestro dolor no es particular, individual; descubrimos, según Inés Abril Stoffels y María Belén Brezmes Alonso (2024: 23), que estamos ante un mismo mal.

En el Seminario Red Miriam, las mujeres han tomado conciencia de que la desazón, la culpa, la pena, la angustia o la ira no tienen que leerse como consecuencias de la naturaleza imperfecta y pecaminosa de las mujeres: la confirmación de un supuesto «pecado original» que las lleva a arrodillarse para suplicar la redención y la salvación. La salvación, dentro de la cosmovisión androcéntrica, tiene un significado de dependencia y aceptación que permite legitimar la desigualdad, la violencia normalizada y una construcción social patriarcal. Jesús quiso, resaltan las teólogas feministas, «que demuestren amor y no que ofrezcan sacrificios» (Oseas, 6: 6). Un sacrificio es alienante. Jesús no nos librea de nuestra tarea, nos invitar a ser libres. Javier Melloni (2010) aclara que Jesús es «primogénito»: detrás vamos los demás; Dios se hace humano para que el humano se haga Dios. Es fácil adorar el fuego sin quemarse, sin pasar por la transformación del ser humano en Dios. La teología del corazón toca las heridas que Gobiernos corruptos e Iglesias, insensibles ante el dolor de nuestros pueblos y mujeres, causan a la Madre Tierra (proyectos extractivistas).

 

¿Una suspensión teológica de la ética?

El cristianismo ha pasado de puntillas por el episodio del sacrificio de Isaac por Abraham (Gen 22) y, en ocasiones, lo ignora. Jesús contradice el relato veterotestamentario (Calduch-Benajes, 2008) al afirmar: «Yo quiero amor, no sacrificio» (Mateo 9: 13). En el relato de Abraham descubrimos una supresión teológica del derecho. «A la ética cristiana del amor le queda demasiado corta una moral de la justicia»», señala Jürgen Habermas (2004: 207). Laura Llevadot (2011) evidencia una ética más exigente que no se limita a mandatos que todo el mundo debe obedecer. Las teólogas feministas se enfrentan a la tensión «entre el momento de la justicia y el de la salvación»: priorizan la solidaridad cristiana frente a la justicia.

La idea de muerte y sacrificio expiatorio de Jesús conduce a un Dios masoquista. Las hogueras, que torturaban y quemaban mujeres, eran de madera como la cruz, que simboliza la tortura y muerte de Jesús (Wozna, 2016: 385). Las teólogas feministas denuncian esa interpretación que legitima el malestar y el sufrimiento de las mujeres al resaltar su naturaleza imperfecta y pecaminosa. Los Ejercicios espirituales son una «fuente de inspiración para muchas mujeres» (Abril Stoffels y Brezmes Alonso, 2024: 32). Dios salva, perdona y libera, señala Carme Soto Varela (2021: 35).

Los teólogos de la liberación ponen, en primer lugar, la «compasión por los pobres». Ese compromiso, más allá de las obligaciones morales, es motivo de frustración entre las teólogas feministas, quienes ven estancamiento teológico y una teológica repleta de conceptos androcéntricos. Mary Judith Ress (2010: 116) dice que el ecofeminismo invita a revisar conceptos: ¿cómo el cristianismo puede considerar el cuerpo y la genitalidad como algo pecaminoso, cuando es fuente del placer y la felicidad que nos regala Dios? Las teólogas feministas de Abya Yala «corazonan la teología desde lo cotidiano» (Delgado, 2025). No todo texto bíblico es liberador. Al contrario, puede favorecer lecturas opresoras si no se establece una circularidad hermenéutica —mediada por la fe— entre texto y contexto.

 

Conclusiones

Hay un nuevo interés por el cristianismo que, sin duda, ha despertado la teología feminista. A pesar de su historia oscura bañada por el patriarcado, el colonialismo, la invisibilidad, la opresión y la violencia contra las mujeres, estas teólogas encuentran en el cristianismo un mensaje liberador. Jesús da consuelo a las víctimas, pecadoras, enfermas, etc. (Calduch-Benages, 2008). El cristianismo no viene a suplantar a las otras religiones en una feroz lucha partidista en favor propio y contra las demás. Joseph Ratzinger (2005) recuerda que han prevalecido ideales conservadores que ocultan el carácter revolucionario del cristianismo. Con Karl Rahner, dibuja un cristianismo inclusivo orientado hacia religiones precedentes que comparten la profecía de Dios hecho carne.

El cristianismo tiene la tarea de ir al encuentro del otro. Las teólogas feministas de Abya Yala «corazonan la teología». Vuelven al origen, pues el cristianismo surge del diálogo interreligioso entre las espiritualidades europeas, asiáticas y africanas (Ratzinger, 2005: 77) con un espíritu revolucionario y liberador. Por ello abordan problemas globales que queman en los dedos (ecología, neocolonialismo, patriarcado, opresión, etc.) para hacer ecuménica la ecúmene. No es idolatría que cierra, sino iconografía que abre para curar las heridas que han ido soportando las mujeres (Calduch-Benages, 2008). Hace fructífero el encuentro del cristianismo y las practicas espirituales ancestrales que contienen la idea de un Dios hecho carne sensible a las víctimas. «La interpretación bíblica feminista —señala Elisabeth Schüssler Fiorenza— hace explícito que la verdad divina y la presencia reveladora se encuentran entre las mujeres que son miembros invisibles del pueblo de Dios» (Soto Varela, 2021: 32)

 

Referencias

Abril Stoffels, I., y M. Brezmes Alonso, 2024. «Espiritualidad feminista ignasiana. Una conversión más profética que ascética». En: M. B. Brezmes Alonso (ed.), Espiritualidad feminista. Intersecciones entre cuerpo, justicia y ecología. Estella, Verbo Divino, pp. 23-66.

Calduch-Benages, N., 2008. El perfume del Evangelio. Jesús se encuentra con las mujeres. Estella, Verbo Divino.

Delgado, Y., 2022. «Mujeres de Abya Yala. Memoria ancestral y fe pública». Theology in Public Life. Disponible en: https://publicatheology.org/2022/11/21/mujeres-de-abya-yala-memoria-ancestral-y-fe-publicamujeres-de-abya-yala/, consultado el 25 de junio de 2025.

Delgado, Y., 2025. «Corazonando la teología desde las mujeres de Abya Yala». Hoy en Christus. Disponible en: https://christus.jesuitasmexico.org/corazonando-la-teologia-desde-las-mujeres-de-abya-yala/, consultado el 25 de junio de 2025.

Fernández Buey, F., 1992. Discursos para insumisos discretos. Madrid, Libertarias.

Habermas, J., 2004. «Un diálogo sobre Dios y el mundo». En: J. Habermas, Tiempo de transiciones. Madrid, Trotta. pp. 187-210.

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Llevatot, L., 2011. «¿Por qué Abraham no puede hablar? Kierdkegaard, Derrida y la justicia por venir». Pensamiento, 67 (251), pp. 33-55.

Llevadot, L., 2022. Mi herida existía antes que yo. Feminismo y crítica de la diferencia sexual. Barcelona, Tusquets.

Melloni, J., 2010. Vislumbres de lo real. Religiones y revelación. Barcelona, Fragmenta.

Pérez de Madrid, P. 2023. El beso de Dios. Las beguinas y la espiritualidad del Amado y los cuidados. Madrid, Sant Pablo.

Ramón Carbonell, L., 2014. «Ecofeminismos y teologías de la liberación». Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, 125, pp. 101-109.

Ratzinger, J. 2005. Fe, verdad y tolerancia. Salamanca, Sigueme.

Ress, M. J., 2010. «Espiritualidad ecofeminista en América Latina». Investigaciones Feministas, 1, pp. 111-124.

Silvas, A. M., 2008. «On the Soul and the Resurrection. Introduction». En: A. M. Silvas, Macrina the Younger: Philosopher of God. Turnhout, Brepols.

Soto Varela, C., 2021. «Pero ella dijo. La salvación narrada por las mujeres bíblicas». En: M. B. Brezmes Alonso y M. Díaz Álamo, ¿Eres tú o esperamos a otro? (Lc7,9) La salvación en la que creemos las mujeres. Estella, Verbo Divino, pp. 26-63.

Steiner, R., 2013. El Evangelio de Mateo. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Antroposófica.

Wozna, A. M., 2016. «Rasgos de la teología feminista en la narratividad de Mary Daly». Carthaginensia, 32, pp. 365-405.

* UPC. E-mail: jordi.lopez.ortega@upc.edu.

 

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