El negocio de las tierras africanas

María Echavarría Alonso*

 

¿QUÉ SIGNIFICA LA TIERRA EN ÁFRICA?

En el año 2007 comenzamos a leer y escuchar las primeras alarmas sobre la intensificación del fenómeno de compra y arrendamiento de tierras en África, más concretamente en los países del África Subsahariana. Las noticias que llegaban contaban cómo grandes extensiones de tierra fértil estaban pasando a ser propiedad de gobiernos, empresas y fondos de inversión procedentes de países como China, Emiratos Árabes o Noruega.

Este tipo de transacciones económicas se centran en la adquisición directa de uno de los principales bienes naturales: la tierra. Tanto el suelo como los diferentes ecosistemas que en éste se dan son elementos básicos para el desarrollo de la vida humana, animal y vegetal. Sin tierra, las comunidades no tienen donde existir y convivir.

A parte de ser un medio de subsistencia para la población africana, la tierra en África también tiene un alto valor espiritual, provee las bases para la identidad y las redes sociales y es un catalizador del sentido colectivo de justicia. En este sentido, los cálculos puramente económicos no son justos con las percepciones locales sobre los acuerdos de propiedad de la tierra. (FAO 2009: 90)

La población africana está siendo desplazada de sus tierras de origen en favor de la entrada de nuevos propietarios con nuevos planes de acción para los territorios. En este artículo analizaremos, quién ha acaparado las tierras así como las consecuencias que dicho fenómeno está generando.

¿QUIÉN ACAPARA LAS TIERRAS?

En el informe ¿Acaparamiento de tierras u oportunidad de crecimiento? publicado en el año 2009 por la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en colaboración con otras instituciones internacionales detalla las características de los acuerdos de propiedad de tierra, aquí las más significativas:

Importantes niveles de actividad: desde 2004 dos millones de hectáreas han sido adquiridas en el continente africano.

Aumento de las reclamaciones: la mayoría de las tierras restantes en buenas condiciones se encuentran en uso o bajo reivindicación popular por lo que cada vez la presión es mayor.

Dominio del sector privado: la mayoría de las inversiones provienen de empresas y fondos de inversión aunque los gobiernos también participan en el negocio.

Dominio de la inversión extranjera: aunque no hemos de olvidar que las inversiones domésticas también están jugando un gran papel en las adquisiciones de tierra.

El estudio realizado por FAO se centra en cinco países: Etiopía, Ghana, Madagascar, Malí y Sudán. Veamos ahora qué porcentaje de tierra ha sido adquirido en estos países —sin contar las adquisiciones inferiores a 1000 hectáreas.

Como podemos ver en el gráfico siguiente el área total de tierras acaparadas en estos cinco países no supone gran parte del total del territorio nacional. Sin embargo no podemos basarnos en los números para llegar a conclusiones realistas sobre los porcentajes previamente expuestos.

Aunque las asignaciones parezcan pequeñas en relación con el total del territorio nacional, pueden ser bastante significativas si tenemos en cuenta que se concentran en las tierras de mejores condiciones. (FAO 2009: 43)

Los compradores y arrendatarios de tierras suelen argumentar que los territorios adquiridos son terrenos abandonados y de poca utilidad. Sin embargo la visión de las poblaciones rurales africanas es muy diferente.

Dada la costumbre que tienen los africanos de rotar los pastos con los cultivos, dejando la tierra en barbecho, es posible que en realidad haya más tierra utilizada. Además las tierras que pueden parecer abandonadas desde fuera, normalmente desempeñan una función vital para las comunidades, empleadas para el pastoreo o para recolectar leña: tareas esenciales para la supervivencia de las comunidades. (Amigos de la tierra 2010: 18)
41_grafic2Fuente: FIAD, FAO, IIED «¿Acaparamiento de tierras u oportunidad de crecimiento? Inversiones agrícolas y acuerdos internacionales sobre tierra en África. Londres/Roma, 2010.

Los acaparadores justifican sus adquisiciones apelando a la seguridad alimentaria de los mercados domésticos, como es el caso de Emiratos Árabes o China, cuyas tierras de cultivo son escasas para alimentar el total de la población que habita en las grandes ciudades de ambos países. Sin embargo este es un argumento difícil de creer dados los movimientos económicos transnacionales de los últimos años.

En un primer momento, a principios del año 2008, difundían la idea de que obtenían esas tierras para alcanzar la seguridad alimentaria de sus países de origen, pero rápidamente se observó la entrada de bancos inversores, grupos privados de capital o fondos económicos y similares que sabían que podían ganar dinero en la agricultura, teniendo en cuenta el alza de los precios de los alimentos. (Worldwach Institute 2011: 435)

Hasta hace pocos años no era muy aconsejable para los capitales de los países ricos invertir en África debido a la inestabilidad económica y política del continente. Sin embargo, varias políticas diseñadas por el BM, el FMI y diferentes entidades de países del Norte han obligado a los países subsaharianos a estabilizar su situación política para facilitar la entrada de capitales extranjeros. Hoy en día las inversiones en tierras o en sistemas de producción agrícola se encuentran totalmente aseguradas debido a la influencia política de instituciones internacionales que trabajan a través de centros de consultoría o programas de apoyo político directo a los gobiernos locales africanos, influyendo así en las legislaciones y normativas que regulan las políticas africanas.

La mayoría de las inversiones vienen de empresas y fondos de inversión de países del Norte. Multinacionales dedicadas al procesamiento y distribución de alimentos han decidido expandir el negocio de manera vertical para controlar todos los eslabones de la cadena, por lo que han comenzado a adquirir tierras en países del Sur con la finalidad de generar su propia producción agrícola.

Asimismo es importante destacar el papel de los gobiernos tanto de países en desarrollo como de países desarrollados. Muchos gobiernos africanos están altamente interesados en la cesión de tierras, ya que este tipo de contratos suelen ir acompañados de grandes promesas de inversión en infraestructura o inversión social.

En el caso de los gobiernos de los países ricos éstos han de actuar como nexo entre la entidad inversora y la administración del país receptor. Los gobiernos del Norte no hacen ningún esfuerzo por frenar este tipo de transacciones económicas sino que las fomentan a través de diferentes herramientas económicas.

La última medida diseñada para la regulación de las compras y alquileres de tierras es el Código de Conducta en el Acaparamiento de Tierras. Tanto la FAO como el BM o el FMI defienden que las adquisiciones de tierra pueden suponer una gran oportunidad de crecimiento para los países en desarrollo si son capaces de aprovechar los capitales invertidos. Las condiciones de los contratos de alquiler y venta de terrenos son la clave para el desarrollo del continente.

Durante el mes de abril se celebra en Washington DC la Conferencia Anual sobre Tierra y Pobreza con la finalidad de trabajar sobre los principios que regularán este tipo de transacciones económicas. Desde varias organizaciones como Via Campesina o GRAIN se ha cuestionado la medida ya que legitima la adquisición de tierras para la producción agrícola industrial y la generación de agrocombustibles. La FAO admite en su informe las grandes diferencias entre la teoría y la práctica: «muchos países africanos tienen leyes progresistas y procedimientos al respecto para aumentar la voz y los beneficios locales. Sin embargo existen grandes diferencias entre la ley y la realidad. La mayoría de los costes son internalizados por los locales». (FAO 2010: 47)

¿QUÉ VA A PASAR CON LOS AFRICANOS Y SUS TIERRAS?

En los últimos años un número muy alto de campesinos subsaharianos ha sido expulsado de sus tierras. En realidad no podemos hablar de «sus tierras» ya que la gran mayoría de los sistemas de tenencia de la tierra en África son comunales porque la población no tiene el concepto de propiedad individual del suelo. Por ello cada vez son más los movimientos populares que reclaman los terrenos.

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El modelo económico y social asociado a este tipo de cultivos es un modelo devastador. No tiene en cuenta las necesidades ni ritmos locales. Su única finalidad es la de cumplir unos determinados niveles de producción agrícola para ser consumida en los países del Norte. Los agricultores africanos han de abandonar sus tierras para emigrar a las periferias de las grandes ciudades en busca de algún trabajo que les ayude a sobrevivir.

Tampoco podemos olvidar los impactos ambientales que generan este tipo de cultivos. La intensificación de los monocultivos y el uso de fertilizantes y plaguicidas provocan la desertificación de los suelos, la pérdida de biodiversidad vegetal y animal y la destrucción del principal sustento de la vida: la tierra.

Las instituciones internacionales hacen grandes esfuerzos para convencernos de que la compra y alquiler de tierras puede ser un mecanismo de crecimiento para el África Subsahariana. En mi opinión la realidad es muy diferente, y es que sus políticas demuestran que para ellos la población, la cultura y la naturaleza africanas no importan, sólo importan sus tierras.

REFERENCIAS

AMIGOS DE LA TIERRA EUROPA (2010), «África: el acaparamiento de tierras». A. Bebb y H. Burley. Bélgica.

FIAD, FAO, IIED (2010), «¿Acaparamiento de tierras u oportunidad de crecimiento? Inversiones agrícolas y acuerdos internacionales sobre tierra en África. Rusell Press. Londres/Roma.

GRIFFIN, Keith (1982), «La economía política del cambio agrario». Fondo de cultura económica.

SWANBY, Haidee (2009), «On-going Corcerns about Harmonisation of Biosafety Regulations in Africa». Centro africano para la Biodiversidad. Ciudad del Cabo. Noviembre.

WORLDWACH INSTITUTE (Edición española) (2011), «Innovaciones para alimentar el planeta. La situación del mundo 2011». CIP Ecosocial. Madrid.

Páginas web

Página oficial para la Revolución verde en África: http://www.agra-alliance.org/

Página oficial del grupo consultivo para la investigación Agrícola Internacional: http://www.cgiar.org/languages/lang-spanish.html

Página oficial Centro Africano para la Biodiversidad: http://www.biosafetyafrica.org.za/

Página oficial de la Unión Africana: http://www.au.int/

Página oficial GRAIN ong: http://www.grain.org/principal/

Página oficial Vía campesina: http://www.viacampesina.org/sp/

* Investigadora económica y ambiental, Universidad Autónoma de Madrid (atumaria@hotmail.com)

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