Una transición hacia la resiliencia liderada por la comunidad en Europa: la perspectiva de un practicante

Una transición hacia la resiliencia liderada por la comunidad en Europa: la perspectiva de un practicante

Robert Hall[1]

Traducido por: Francisco Reche

 

Se requiere de una perspectiva más amplia sobre la importancia del cambio impulsado por la comunidad. A pesar del interés de los gobiernos nacionales y las instituciones europeas por facilitar el cambio de comportamiento, el estado no puede liderar el camino. Son las acciones ciudadanas de abajo hacia arriba las que transforman los comportamientos y difunden nuevas historias con nuevos valores, y todo ello de forma viral. El gobierno, a todos los niveles, debe utilizar mejor el poder de las iniciativas cívicas, no solo para modificar el comportamiento de los consumidores, sino también para transformar la democracia en sí misma hacia lo que se denomina la gobernanza adaptativa.

Urgencia de cambio social

Hay un creciente reconocimiento de la acuciante necesidad de un rápido cambio en la forma en que la sociedad humana se relaciona con el entorno natural del cual forma parte. En todas las partes del mundo las sociedades humanas son desafiadas por la creciente imprevisibilidad del clima y otros servicios ecosistémicos que se han sometido a sus límites planetarios (Rockström, 2009) por nuestras acciones pasadas y continuas. La gestión de estos sistemas socioecológicos (SSE) complejos y en continua adaptación en los que vivimos se ha vuelto mucho más demandante que nunca. En abril de 2012, una Reunión de Alto Nivel de la ONU sobre «Felicidad y bienestar: Definiendo un nuevo paradigma económico», fue capaz de trazar la forma de desarrollar un nuevo paradigma económico basado en la sostenibilidad y el bienestar (Bhután, 2012). Sin embargo, las estructuras e infraestructura de la sociedad actual limitan nuestra capacidad de hacer la transición a la resiliencia que la mayoría sabe ahora que es vital.

Sé el cambio

Es la complacencia de los ciudadanos que esperan que los políticos, las instituciones del Estado y las empresas del sector privado hagan frente a estos desafíos históricos de nuestro tiempo a los que se enfrenta la humanidad para que podamos seguir con nuestra rutina diaria la que es un gran peligro. Las soluciones a los grandes desafíos de la sociedad por exceder los numerosos límites planetarios, incluyendo las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que provocan el cambio climático son, sencillamente, demasiado abrumadoras para que los políticos locales, nacionales y europeos, así como para el sector privado, las asuman. El camino a seguir demanda una reestructuración tan importante que las estructuras de poder de hoy tendrán que cambiar también. Por eso, la confianza en estas mismas estructuras de poder para generar nuevas formas de gobernanza, que haría sus instituciones de poder obsoletas, es un esfuerzo insensato. De hecho, son el individuo y su comunidad la mejor plataforma para reestructurar la sociedad humana en una forma que sea al menos sostenible, si no regenerativa. Pero ¿cómo podemos pasar de la complacencia ciudadana a la acción real que lleve a un cambio profundo?

Conferencia de GEN. (Autor Jesus Pacheco Justo)
Conferencia de GEN. (Autor Jesus Pacheco Justo)

El comportamiento humano es nuestra más poderosa herramienta para el cambio

El requisito previo para una transformación de la sociedad es un cambio de mentalidad, nuevos valores y actitudes. Pero el verdadero cambio se produce después de los cambios en el comportamiento humano real, que son a menudo acciones imitadas a nivel individual que luego son replicadas de forma viral (Herrero, 2011). ¿Quién será el primero en cambiar los valores y el comportamiento? Aquellos bien educados parecen estar sobrerrepresentados en proyectos de vida innovadores y experimentales, pero este mismo grupo puede tener dificultades a la hora de deshacerse de hábitos insostenibles asociados con estilos de vida complejos. Los individuos de fuerte capital pueden darse cuenta de que una sociedad con disminución de energía y de rendimiento material puede también significar menos beneficios y menos energía y luego puede resistirse al cambio. Las personas en grupos marginados pueden tener una buena posición para aceptar el cambio, ya que usan lo menos posible y pueden ser de importancia a la hora de crear futuros sostenibles. Aquellos desempleados o sin tierras, en particular en la actual crisis en el sur de Europa, podrían estar más dispuestos a aceptar el riesgo de hacer un cambio en el estilo de vida cuando parece que hay poco que perder. Los habitantes rurales tienen especialmente muchas prácticas que ya son resilientes. Los individuos involucrados o interesados ​​en el emprendimiento social verde pueden verse tentados a cambiar personalmente la conducta personal hacia un estilo de vida más sostenible. Gracias al contacto personal, así como a los medios de comunicación de masas y sociales, el cambio de comportamiento puede expandirse ahora más fácilmente de forma viral y permitir cambios sociales que antes no podíamos considerar que fuesen posibles.

Pero las personas necesitan el contexto social y la inspiración para el cambio. Necesitamos ver ejemplos innovadores, modelos de conducta y modelos de vida. Estas comunidades de práctica, personas y comunidades que viven en el futuro y que han hecho que el modelo actual dominante quede ya obsoleto, son por lo tanto clave para inspirar un cambio de comportamiento. Una de las principales redes para inspirarnos es el de las ecoaldeas. Con la Ecoaldea Findhorn en Forres, Escocia, acercándose a su 50 aniversario, las ecoaldeas se han establecido en todos los continentes habitados y han experimentado e innovado diversas formas de vida sostenible. Esto sugiere que una organización como la Red Global de Ecoaldeas está basada en una gran cantidad de información sobre la transición hacia la resiliencia mantenida en estas comunidades de ecoaldeas alrededor de toda Europa, repositorios virtuales de conocimiento sobre los asentamientos humanos sostenibles. Pero las ecoaldeas no están solas. A finales de 1980 aparecieron institutos de permacultura, centros de formación y proyectos y, más recientemente, las iniciativas de Ciudades en Transición (Transition Town) han aparecido por toda Europa. Así como la naturaleza se basa más en la cooperación que en la competencia (Sahtouris, 2000), también esto aplica a la ecología de los movimientos de sostenibilidad dirigidos por la comunidad. Algunos han sido capaces de extender su mensaje con rapidez, sobre todo el movimiento de limpieza «¡Vamos a hacerlo!» (“Let’s Do It!”) o el movimiento Ciudad en Transición. Otros, como el movimiento de la permacultura y el movimiento de las ecoaldeas son inherentemente lentos a la hora de propagarse. Esto se debe a la complejidad o la profundidad de sus mensajes. El  ya mencionado  «¡Vamos a hacerlo!» es un fenómeno de rápida propagación, pero por otro lado no puede retener a los «reclutas» que salen rápidamente de limpiezas de alta visibilidad y buscan ideas transformativas de profundo alcance en otros movimientos. La relación de complementariedad entre los movimientos tiene que ser vista como sinérgica y no como una relación de competencia. Debemos celebrar cuando las personas se gradúan y desean profundizar más y cuando la gente se siente lista para volver a formar parte de la acción orientada al frente de masas.

Reparación de Bicicletas. (Autora de foto Clara Cortadelles)
Reparación de Bicicletas. (Autora de foto Clara Cortadelles)

La creación del marco ECOLISE

Para facilitar la cooperación en los esfuerzos de las comunidades mencionados anteriormente, se ha creado una organización coordinadora de las iniciativas impulsadas por la comunidad llamada ECOLISE. Fue la ONG belga AEIDL la que en 2012 llevó a cabo un estudio teórico sobre el que se estaban haciendo progresos reales en relación a los asuntos climáticos (O’Hara, 2013). Mediante el informe, los autores fueron capaces de identificar una serie de iniciativas ciudadanas para la acción local que estaban realmente creciendo en tamaño y número, y provocando impacto en el comportamiento y las actitudes. Siguiendo con el informe, en junio de 2013 tuvo lugar un debate con movimientos liderados por comunidades de toda Europa sobre el establecimiento de una red paneuropea para apoyar la acción local basada en la comunidad en materia de cambio climático. El marco ECOLISE resultante reúne 25 miembros fundadores procedentes de 16 países europeos que se unieron para crear una entidad más fuerte y cohesionada en la primavera de 2014 para interactuar con las instituciones europeas y nacionales. Investigación, formación y educación, colaboración y creación de redes o influencia en las políticas son solo algunas de las áreas en las que la nueva organización trabajará para aumentar la influencia de las iniciativas comunitarias. Mientras esto parece un buen comienzo,  uno se puede preguntar, ¿cómo pueden estas iniciativas comunitarias facilitar una transformación más amplia de la sociedad?

Comunidades en la base de la gobernanza adaptativa para la resiliencia

La respuesta a la ampliación de las iniciativas de la comunidad se encuentra en la gobernabilidad transformadora tal como la conocemos. Las investigaciones sobre la resiliencia de los sistemas ecológicos debe centrarse más allá del sistema ecológico en lo que hoy día se denominan Sistemas Socio-Ecológicos o SSE. Ostrom ha investigado sobre los bienes comunes abordándolos desde la perspectiva de los SSE, donde los recursos naturales y los sistemas sociales tienen la misma representación y el mismo análisis detallado (Ostrom 2009). Los formuladores de políticas se enfrentan cada vez más a problemas de complejidad, de incertidumbre y de cambio, y de fragmentación. La respuesta a esto es una llamada a una gobernanza adaptativa del SSE flexible y de constante aprendizaje. La gobernanza adaptativa es un marco de investigación emergente para el análisis de la base social, institucional, económica y ecológica de la gestión participativa de varios niveles para generar la resiliencia para hacer frente a los inmensos desafíos de sostenibilidad relacionados con SSE que son más complejos y adaptativos (Folke et al., 2005). Las instituciones humanas fomentan el diálogo entre los diferentes niveles de gobierno (local, regional, nacional e internacional) para gobernar los recursos comunes, mientras que involucra un amplio conjunto de perspectivas de los interesados, por ejemplo, de la sociedad civil y de la población. El enfoque de la gobernanza adaptativa es una estrategia predominantemente “de abajo hacia arriba”, centrada en acciones basadas en la comunidad y en el diálogo de múltiples niveles. Sin embargo, se ha llevado a cabo una investigación insuficiente en la ciencia social de la gobernanza multinivel que persigue una transición de la sociedad hacia la resiliencia (Janssen, 2011). Los prerrequisitos de la gobernanza adaptativa son análisis integrados prospectivos, la participación amplia de los interesados ​​a distinta escala y sistemas de monitoreo de desempeño que activen automáticamente ajustes en las políticas. Con el fin de hacer frente a las incertidumbres, los shocks y las incógnitas, la gobernanza adaptativa de los SSE complejos requiere la capacidad de autoorganización y de creación de redes sociales de las comunidades, la descentralización de la toma de decisiones, fomentar la diversidad en la respuesta política y mecanismos permanentes para  realizar revisiones formales de políticas y para un aprendizaje continuo (Swanson y Bhadwal, 2009).

Taller de Permacultura. (Autora Clara Cortadelles)
Taller de Permacultura. (Autora Clara Cortadelles)

En lugar de conflicto y colapso, un cambio más suave es posible a través de la gobernanza adaptativa. Incorporar el cambio aprovechando la acción dirigida por la comunidad para profundizar la democracia local y la gobernanza local transformacional. Sin embargo,  investigaciones recientes han iluminado la importancia de los métodos de gobernanza adaptativa como medios para superar las deficiencias repetidas de las intervenciones de políticas en el pasado y crear en su lugar nuevas relaciones positivas con las comunidades. Las políticas tienen que estar mejor probadas, monitoreadas y ajustadas de lo que se hacía anteriormente. Se requiere un mejor conocimiento e información basada en el propio lugar para evitar los efectos negativos de las intervenciones de las políticas. La respuesta deseada a estos desafíos es una nueva forma de ver la creación de políticas y el ciclo de las políticas. A través de una creación de políticas más adaptativa podemos aumentar la eficacia de abordar la desigualdad social al mismo tiempo que regeneramos la capacidad de carga del medio ambiente. Este nuevo enfoque participativo y flexible de gobernanza para el desarrollo sostenible debe implicar activamente a numerosas partes interesadas en la creación de políticas y la gestión del ciclo de las políticas, sobre todo a la comunidad local.

Las políticas de adaptación para comunidades resilientes necesitan apoyar cuatro estrategias de habilitación de cambio (Hall, 2014) en paralelo:

  • Reavivar la Cohesión Social de la Comunidad
  • Empoderar a las Comunidades para Efectuar el Cambio
  • Evitar una Mayor Degradación de los Servicios Ecosistémicos
  • Aliviar la Pobreza a través de los Medios de Vida Regenerativos

Estas estrategias requieren potenciar el nivel local y aumentar la interacción dentro de y entre las comunidades. La sinergia y la coordinación entre las estrategias antes mencionadas y sus actividades solicitan un cambio fundamental en cómo los gobiernos trabajan con las comunidades. Unas políticas adaptativas y flexibles facilitarán la capacitación de la comunidad para tomar medidas, mientras que los responsables políticos y las comunidades aprenderán conjuntamente cuáles son las opciones más eficaces para lograr los objetivos de las políticas.

Referencias

ECOLISE (European Network for Community-led Initiatives on Climate Change and Sustainability), http://www.ecolise.eu
Folke, C., Hahn, T., Olsson, P., y Norberg, J (2005), Adaptive Governance of Social-Ecological Systems, Annual Review of Environmental Resources 30, p. 411-73.
GLOBAL ECOVILLAGE NETWORK EUROPE, http://www.gen-europe.org.
HALL, R. (2014),A Study on the Potential Interface of Collaboration between GEN and PEI ECIS for Poverty Reduction through Environmental / Ecovillage Interventions at Community Level, UNDP Bratislava (unpublished).
HERRERO, L. (2011), Homo Imitans: The Art of Social Infection; Viral Change™ In Action, The Chalfont Project t/a Meeting Minds Publishing.
JANSSEN, M. (2011), Resilience and adaptation in the governance of social-ecological systems, International Journal of The Commons, 5(2), p. 340-345.
LET’S DO IT MOVEMENT, http://www.letsdoitworld.org.
O’HARA, E. (2013), Europe in Transition: Local Communities Leading the Way to a Low-Carbon Society, AEIDL, http://aeidl.eu/images/stories/pdf/transition-final.pdf
OSTROM, E   et al. (2009), A General Framework for Analyzing Sustainability of Social-Ecological Systems, Science 325, p. 419-425.
ROCKSTRÖM, J. et al (2009), Planetary boundaries:exploring the safe operating space for humanity, Ecology and Society 14(2), p. 32.
Royal Government of Bhutan (2012). The Report of the High-Level Meeting on Wellbeing and Happiness: Defining a New Economic Paradigm, New York: The Permanent Mission of the Kingdom of Bhutan to the United Nations, Thimphu: Office of the Prime Minister.
SAHTOURIS, E. (2000), Earthdance: Living Systems in Evolution,iUniversity Press.
SWANSON, D. y BHADWAL, S. eds. (2009), Creating Adaptive Policies: A Guide for Policy-Making in an Uncertain World, Sage Publications/IDRC, http://idl-bnc.idrc.ca/dspace/bitstream/10625/40245/1/128804.pdf.
TRANSITION NETWORK, http://www.transitionnetwork.org.

[1] Asesor, Red Global de Ecoaldeas y Miembro del Consejo Provisional, ECOLISE (robert.hall@suderbyn.se)

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