Enseñar ecología política en China

Arnim Scheidel*, Grettel Navas*, Juan Liu**

Traducido por Yago Mellado

 

Palabras clave: educación superior, China, ecología política, economía ecológica, EJAtlas

 

Resumen

Ante las profundas crisis socioambientales que China está experimentando, la necesidad de una ecología política y de una economía ecológica chinas probablemente nunca haya sido tan relevante como ahora. Durante el mes de agosto de 2018 tuvimos la oportunidad de dar un curso de verano para estudiantes de grado sobre cuestiones de sostenibilidad en China y a nivel global; en este artículo compartimos algunas de las reflexiones de esta experiencia. Consideramos importante aportar un diagnóstico de los problemas ambientales actuales y sus implicaciones en cuestiones de equidad y justicia (aunque a veces resulte desalentador), pero también nos parece crucial dotar a la gente joven de conceptos e ideas que los ayuden a entender mejor estos problemas y a reflexionar sobre opciones potenciales para avanzar. La ecología política y la economía ecológica tienen mucho que ofrecer: son campos que pueden y deben tener un brillante futuro como materias de enseñanza en las universidades chinas.

 

Keywords: higher education, China, political ecology, ecological economics, EJAtlas

 

Abstract: As China undergoes profound socio-environmental crises, the need for a Chinese Political Ecology and Ecological Economics has probably never been as high as of today. During August 2018, we had the opportunity to teach a summer course for undergraduate students on sustainability issues in China and around the globe, about which we share some reflections in this contribution. While we believe it is important to provide a (sometimes scary) diagnosis of current environmental problems and their implications for equity and justice, it is also crucial to equip young people with concepts and ideas that may help them to better understand such problems, as well as to think about potential ways forward. We argue that the fields of Political Ecology and Ecological Economics have much to offer in that direction. These fields could and should have a bright future as teaching subjects in Chinese universities.

 

Introducción

“¡Oh, qué ha sido de este mundo! Nuestro entorno ha sido destruido y contaminado. ¿Sientes el hedor del aire? Yo puedo olerlo. Unos han enfermado, otros han muerto. Mírame, antes era una persona feliz y ahora apenas alcanzo a sobrevivir. Perdí a mi familia y ya no tengo ganas de vivir. ¡Adiós, mundo!”. (Extracto de la representación teatral final de uno de los grupos del curso de verano “Temas actuales en los estudios de sostenibilidad”, de agosto de 2018.)

El estudiante, desesperado ante la vasta destrucción ambiental que tanto él como su gente querida han experimentado en los últimos años, cae al suelo y entra en un sueño profundo. Es parte de un grupo de estudiantes de China que participaron en el curso de verano sobre ecología política y ecología económica y que nos llevó, en la representación final de su grupo, por un viaje a través de los sueños de un ciudadano consciente. El estudiante despierta en el siglo xxii en un mundo nuevo, donde una persona se le acerca y le pregunta: “¿Qué te ocurre?”. Después de que él le explica sus preocupaciones, ella le acompaña en un viaje por el país y le muestra que otro mundo ya ha sido posible. Muchos de los problemas se han transformado. Este viaje en el mundo de los sueños nos lleva hasta granjas basadas en la agroecología y en el uso integrado de los recursos, donde la gente se ve a sí misma como parte del ecosistema, en lugar de entenderse como mera extractora. Una ingeniera del siglo xxii le explica al estudiante que ahora su sociedad se basa fundamentalmente en energías renovables. Después de la visita, ambos se detienen en un restaurante donde se consumen alimentos ecológicos y locales. Cuando el estudiante pregunta cómo ha sido posible todo esto, su nueva amiga le muestra un panel donde se explican algunos de los principios del siglo xxii, tales como la agroecología. En algún lugar del panel puede leerse también “menos es suficiente”. Con fuerza renovada por la alimentación sabrosa y saludable y con su mente plena de nuevas ideas, el protagonista agradece a su compañera por haber renovado su esperanza en que otro mundo es posible. Despierta y vuelve a su lugar de origen.

 

Este trabajo grupal reflejó de manera espectacular el contenido del curso que desarrollamos (con algo menos de dramatismo) con 46 estudiantes de grado de la Facultad de Ciencias Sociales de la Northwest A&F University de Shaanxi, en China, durante el mes de agosto de 2018. El curso de verano, titulado “Temas actuales en los estudios de sostenibilidad”, presentó varios desafíos importantes de actualidad socioambiental, tanto para China como para todo el planeta, tales como la contaminación, la extracción de recursos fruto del metabolismo creciente de la sociedad, la usurpación de tierras, el suministro de alimentos o la salud ambiental. Las clases también trataron de aportar a los estudiantes conceptos clave y alternativas al desarrollo “convencional” para pensar estos temas críticamente y con ideas recientes. Se concedió una atención especial a conceptos e ideas del campo de la ecología política y la economía ecológica. La economía ecológica ofreció a los alumnos mejores perspectivas sobre cómo el medio ambiente se conforma en función de la necesidad de recursos de los diferentes sistemas socioeconómicos. Por su parte, la ecología política también resultó muy útil para abordar cuestiones vinculadas a la forma en que las políticas conforman la distribución de los recursos entre los diferentes grupos sociales y a la importancia crucial de las cuestiones de justicia en el campo de la gobernanza medioambiental.

 

La urgente necesidad de una ecología política y una economía ecológica chinas

La ecología política y la economía ecológica son materias relativamente nuevas en las universidades chinas. El curso que realizamos fue probablemente uno de los primeros que introdujo estos temas de manera más amplia para estudiantes de grado. Los problemas medioambientales —y más aún los conflictos medioambientales— son temas polémicos en China porque señalan la urgente necesidad de encontrar un nuevo paradigma de desarrollo que no esté basado predominantemente en el crecimiento económico. El incremento masivo del producto interior bruto a lo largo de las últimas décadas se ha logrado con un alto coste medioambiental. Ha dejado el país con profundas crisis ecológicas, resultantes de la extracción de recursos (por ejemplo, la minería), su procesamiento (por ejemplo, la contaminación industrial), el consumo y la eliminación de residuos. Los beneficios del crecimiento económico no se han repartido equitativamente, y los impactos adversos han recaído sobre numerosos grupos sociales que viven en las fronteras del extractivismo y el procesamiento de materiales. En numerosas áreas contaminadas, por ejemplo, han surgido lo que académicos y activistas han descrito como “pueblos del cáncer” (Chen et al., 2013; Liu, 2013; Lora-Wainwright, 2013): lugares donde la tasa de cáncer es sustancialmente más alta que la media regional y nacional.

Precisamente, al ser el tema medioambiental tan polémico y urgente, China necesita ecologistas políticos, economistas ecológicos, investigadores e investigadoras interesados en la justicia medioambiental, que puedan contribuir a entender mejor algunos problemas cruciales a los que el país se enfrenta. Ciertamente, el Gobierno chino ha realizado esfuerzos para proteger el medio ambiente en la última década. Esto queda reflejado en su intención de conseguir, a través de sus políticas nacionales, lo que ha llamado una “civilización ecológica”, que hace referencia a “logros materiales, espirituales y organizacionales en pos de leyes objetivas de desarrollo armonioso humano, social y natural; una moral y una ideología éticas que dan lugar a una coexistencia armoniosa y al desarrollo sostenible tanto entre las personas como entre ellas y la naturaleza y la sociedad”.[1] Aunque la idea de “civilización ecológica” parece diferir en algunos aspectos del concepto más común de “desarrollo sostenible”, también hay ciertas coincidencias. Entre ellas está que, para alcanzar estos objetivos, las políticas propuestas no abandonan la meta del crecicimento económico que ha causado tantos de los problemas actuales, sino que la modifican y reemplazan por “modelos de crecimiento eco-friendly”.[2]

El curso de verano tuvo como objetivo promover el pensamiento crítico sobre la sostenibilidad entre los estudiantes. En este contexto, nos pareció relevante introducir algunos de los debates sobre los límites del crecimiento económico y, también relacionado con este, sobre la injusta distribución de los beneficios medioambientales y las cargas resultantes de un incremento del metabolismo de la sociedad.

 

Formato del curso

El curso se dividió en ocho sesiones, con una duración de cuatro horas cada una. Cada sesión consistía en una presentación por nuestra parte, acompañada de lecturas obligatorias, espacio para discusiones y, muy importante, trabajo en grupo. También se incluyó una salida de campo en la que visitamos la red de abastecimiento de agua y diferentes tipos de agricultura, además de entrevistar a algunos agricultores de las localidades cercanas. En total se inscribieron y participaron en todas las actividades y en los trabajos finales 34 estudiantes de grado de Ciencias Sociales (principalmente de estudios de Administración Pública). También asistieron como oyentes doce estudiantes de diferentes perfiles. El grupo estuvo integrado por veintiséis chicas y veinte chicos.

 

Imagen 1. Foto de grupo del curso de verano “Temas actuales en los estudios de sostenibilidad” en la Northwest A&F University de Shaanxi, China. Fuente: los autores.

Fue un curso altamente interactivo y participativo. En cada sesión se combinaron grupos de trabajo con presentaciones de los estudiantes que trataban de llevar a la práctica y presentar con ejemplos concretos los conceptos clave aprendidos en cada lección. De esta manera, los alumnos aplicaron directamente lo que habían aprendido y discutido en las clases. Nos sorprendió la eficacia de la gestión de los trabajos en grupo. En poco tiempo, la mayoría de los estudiantes fueron capaces de ofrecer un trabajo bien organizado, incluso con pósteres, juegos de rol y representaciones teatrales, como la mencionada en la introducción. En las reflexiones finales, los alumnos señalaron que este formato de aprendizaje había sido nuevo para ellos y que los entusiasmaba trabajar así.

 

Imagen 2. Póster integrado en una representación teatral llevada a cabo por los estudiantes durante su presentación final. Fuente: los autores.

Presentamos, además, el Atlas de Justicia Ambiental,[3] el cual resultó una herramienta de enseñanza útil para aportar casos empíricos concretos, sobre cuyas bases se discutieron conceptos teóricos de ecología política y economía política. A partir de casos ilustrativos tanto de China como de otros lugares, los estudiantes tomaron conciencia de las conexiones entre el uso de la materia y la energía por parte de la sociedad y la frecuente distribución desigual de los beneficios y las cargas ambientales entre los diferentes actores y escalas. Gracias al EJAtlas, también pudieron ver que algunos problemas ambientales no se limitan a pocos casos o se dan solo en algunos países, como China. Son más bien una característica sistémica de los lugares del planeta donde la extracción y el procesamiento de los recursos son intensivos. Se prestó mucha atención al papel de la justicia en los asuntos medioambientales en términos de justicia tanto intergeneracional como intrageneracional. Se discutieron especialmente la justicia medioambiental, la cuestión de “quién recibe qué” y también cómo la percepción de las injusticias puede dar lugar a movilizaciones o movimientos creadores de procesos políticos y sociales necesarios para enfrentar problemas medioambientales. Para la mayor parte de los estudiantes, el EJAtlas representó el descubrimiento de una fuente nueva e interesante. Como señaló uno de ellos,[4] “he aprendido a utilizar una nueva herramienta para entender la justicia medioambiental: el EJAtlas, y es muy útil”. Otro estudiante, sin embargo, lo conocía muy bien, ya que había traducido el vídeo introductorio del EJAtlas del inglés al chino.

 

Reflexiones y caminos futuros

Nos parece que el curso representó una relevante experiencia de aprendizaje tanto para el grupo de estudiantes como para nosotros. Como profesores, tenemos la impresión de que fue importante ofrecer a los alumnos no solo un diagnóstico de los temas e injusticias ambientales actuales, sino también algunos conceptos críticos que los ayuden a entender mejor las cuestiones ambientales desde la perspectiva de la justicia social. La economía ecológica tiene mucho que ofrecer en este sentido. Un estudiante compartió en las reflexiones finales: “Lo que más me impresionó fue [la diferencia entre] economía ecológica y economía medioambiental. Superficialmente parecen no diferir mucho una de otra, pero después de escuchar […] entendí su significado y la diferencia entre las dos. Estoy de acuerdo [con los argumentos procedentes] de la economía ecológica. El entorno natural en el cual los seres humanos viven es un ecosistema. No puede existir un crecimiento económico ilimitado en una tierra limitada, y el capital natural no puede sustituirse por capital artificial. Me parece que esta perspectiva es realmente significativa. Necesitamos la perspectiva de la economía ecológica para guiar a la gente en el desarrollo sostenible de la ecología.

Enseñar economía ecológica centrándose en los problemas medioambientales causados por el crecimiento económico chino, y ecología política abordando los conflictos ambientales, puede dejar a los estudiantes con la sensación de que el panorama es desalentador y de que poco puede hacerse finalmente (por ejemplo, una estudiante lloró en clase, emocionalmente afectada por la historia de un minero chino que había perdido gradualmente la vida debido a la intensa contaminación en su centro de trabajo). Para nosotros fue un importante ejercicio buscar un correcto equilibrio. Por una parte, quisimos mostrar la complejidad de las crisis ambientales actuales y la dificultad de superarlas rápidamente. Pero, al mismo tiempo, señalamos que se están desarrollando y discutiendo alternativas más allá de los enfoques habituales de las políticas y que el mundo está lleno de agentes diferentes (no solo quienes elaboran las políticas, sino también activistas, académicos, artistas, etc.), tanto globalmente como en China, que enfrentan muchos de los problemas e injusticias ambientales con nuevas perspectivas, con la intención de transformarlos en futuros más justos y sostenibles.

Como profesores de ecología política, nos hemos reafirmado en la importancia de no mostrar solo la parte destructiva de los conflictos (por ejemplo, la degradación ambiental, las tensiones y a veces también la violencia entre las partes implicadas), sino también los aspectos productivos y creativos de los conflictos cuando se los ve como espacios de transformación, donde se exponen y se politizan las injusticias y las insostenibilidades, y donde se ofrecen y exploran caminos alternativos al desarrollo habitual (Scheidel et al., 2018). Creemos que enseñar puede producir un fuerte impacto en la vida de los estudiantes jóvenes. Este impacto debe ser positivo, a pesar de las dificultades que algunos temas envuelven a veces, sin eliminar la esperanza de los jóvenes, sino más bien motivándolos a desentrañar y enfrentar los asuntos problemáticos. En este contexto, la economía ecológica y la ecología política como materias de enseñanza pueden tener un importante futuro en China. Como dijo un estudiante, “¡Creo que este no es el final de la exploración de los problemas ambientales!”.

 

Agradecimientos

Los autores participan en el Proyecto EnvJustice, financiado por la beca avanzada del European Research Council (ERC) n.o 695446. El curso de verano recibió financiación del Proyecto High-Quality Teaching de la Northwest A&F University, Yangling, Shaanxi, China.

 

Bibliografía

Chen, A. J., P. L. Cheng y Y. J. Luo, 2013. An investigation on cancer villages (ai zheng cun diao cha). Pekín, China Social Sciences Press.

Liu, L. C., 2013. A powerful country with cancer villages (qiang guo bing cun). Hong Kong, Mingpao Publishers.

Lora-Wainwright, A., 2013. Fighting for breath: cancer, healing and social change in a Sichuan village. Honolulu, University of Hawaii Press, pp. 320.

Scheidel, A., L. Temper, F. Demaria y J. Martínez-Alier, 2018. “Ecological distribution conflicts as forces for sustainability: an overview and conceptual framework”. Sustain Sci, 13, p. 585.

* Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals (ICTA), Universitat Autónoma de Barcelona (UAB), Barcelona, España. E-mail: arnim.scheidel@gmail.com.

** Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals (ICTA), Universitat Autónoma de Barcelona (UAB), Barcelona, España y College of Humanities and Social Development, Northwest A&F University, Yangling, Shaanxi, China.

[1] Zhu Guangyao, vicepresidente ejecutivo de la Asociación para la Investigación y la Promoción de la Civilización Ecológica China: http://web.unep.org/ourplanet/march-2016/articles/ecological-civilization.

[2] Véase por ejemplo el discurso de Xi Jinping en el XIX Congreso del Partido Comunista Chino, en 2017.

[3] EJAtlas, www.ejatlas.org.

[4] Estas opiniones se expresaron de forma anónima al final del curso sin dejar constancia del género ni del perfil de los estudiantes.

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