Conversaciones con François Schneider

Conversaciones con François Schneider*

Marta Jofra Sora**

 

¿Crees que el Efecto Rebote es una cuestión central en la discusión del decrecimiento?

El efecto rebote es un argumento central para el decrecimiento económico: la reducción de los impactos ambientales no se puede producir sin un decrecimiento económico de los países industrializados. El decrecimiento global es una reducción de la capacidad colectiva para explotar los recursos, ello prevendría definitivamente el efecto rebote macro.

De hecho, tenemos dos posibilidades:

– O bien el precio de las materias primas aumenta drásticamente, lo que impactaría en primer lugar a los más débiles, y generaría al mismo tiempo una inflación enorme y un estancamiento económico,

– o se produce una reducción de la capacidad de compra de las materias primas: los ricos deben disminuir significativamente su capacidad de compra y los pobres pueden en ocasiones aumentar ligeramente su consumo.

En ambos casos, hay que ser claro, estamos hablando de un decrecimiento en la capacidad de compra, por lo que por supuesto sería deseable que el proceso se iniciara por una reducción de la voluntad de compra.

El desarrollo de los bienes inmateriales o los «bienes relacionales» en general no es una solución porque en primer lugar transformamos las relaciones sociales cuando pagamos por ellas, y además una fuente de ingresos inmaterial no evitará la concentración y redistribución del consumo material posterior: un entrenador en desarrollo personal puede seguir deseando comprar una piscina.

El punto crucial es: la verdadera eficiencia es preventiva, y verdaderamente crea una reducción de los costes, que pueden ser reasignados a nuevos consumos destruyendo los tan esperados beneficios ambientales. Por tanto es necesario un ajuste de la masa monetaria para evitar el efecto rebote. Es por ello que desde el inicio de la discusión del decrecimiento en Francia el efecto rebote ha sido usado contra el mito del crecimiento verde o sostenible.

El efecto rebote a menudo ha sido reducido a un pequeño aspecto técnico a resolver, reduciéndolo a un efecto rebote directo o sectorial, a un problema de comportamiento personal: como el coche es más eficiente permite conducir más lejos, o los ahorros conseguidos gracias a un buen aislamiento son redistribuidos a gastos en vacaciones. De hecho yo vería el efecto rebote en su dimensión microeconómica y personal como un ejemplo del funcionamiento de este efecto a una escala mayor.

Nosotros consideramos el efecto rebote a una escala macro, pero no como una simple compensación de incrementos en la eficiencia por el efecto del crecimiento. Lo que es importante es darse cuenta que el crecimiento económico crea las condiciones para que el efecto rebote ocurra. Y que el crecimiento ocurre como resultado de unas políticas determinadas destinadas a aumentar la masa monetaria, el tamaño total de las infraestructuras, las opciones tecnoló- gicas que permiten aumentar las ventas, etc.

Definiría el efecto rebote como la redistribución de las reducciones de las capacidades para explotar recursos naturales (los recursos naturales incluyen materiales, energía, tierra y también seres vivos incluyendo los humanos (1) ) y lo trataría en un análisis global y dinámico. Esta es la segunda razón por la que es central para el decrecimiento, los escenarios de rebote nos permiten tratar de comprender las implicaciones de determinadas políticas y opciones tecnológicas para el crecimiento o el decrecimiento.

Algunos autores creen que el efecto rebote supera el 100% en una escala macro (los beneficios obtenidos por la eficiencia son superados por el incremento en el consumo)? Esto implicaría que la eficiencia no está consiguiendo ningún tipo de beneficio ambiental.¿Qué opinas sobre este aspecto?

En primer lugar debemos tener claro que debido a la economía interconectada en la que vivimos es muy difícil evaluar cuál es el impacto exacto del efecto rebote asociado a una tecnología.

Si consideras una visión limitada del efecto rebote, tomando como hipótesis una economía estática y un producto o sector determinado, llegarás a la conclusión que el efecto rebote se encuentra necesariamente entre el 0 y el 100%. Pero la economía es global.

Si consideras el conjunto de la economía global, podemos decir que existe un efecto rebote potencial del 100%. Pero la economía además no es estática.

Si tienes en cuenta las fuertes dinámicas que existen en una economía en crecimiento, está claro que el efecto rebote puede ser superior al 100%.

Por ejemplo, el crecimiento en el sector de los ordenadores ha conducido a que éste sector sea una fuente de preocupaciones ambientales importantes: en vez de minimizar los impactos del sector, el enorme incremento en la eficiencia desde los primeros ordenadores a los últimos mini portátiles ha permitido un crecimiento explosivo en el número de unidades producidas. Si el decrecimiento del sector hubiera seguido al crecimiento en la eficiencia podríamos haber evitado el rebote, pero eso hubiera sido una opción social muy diferente.

Pero el efecto rebote no nos debe llevar a pensar que no debemos apostar por la eficiencia, u otras soluciones que también pueden llevar asociadas el efecto rebote como la suficiencia o las limitaciones demográficas. Todas ellas son soluciones necesarias pero no suficientes. Son parte de la solución, pero no son necesariamente exitosas. Una pregunta importante es: ¿Qué tipo de soluciones estamos buscando? ¿Es suprimir los límites al consumo (y crear efecto rebote) o es reconocer los límites? Sabemos que servicios como compartir coche o la bicicleta tienden a reducir el número de quilómetros viajados, el efecto será diferente con la eficiencia en la industria aeroespacial por ejemplo.

Es bastante sorprendente ver como el crecimiento es visto como una solución en vez de cómo un problema, cuando puede ser visto como un fracaso general de la eficiencia a gran escala. Pero debemos ser claros en que el decrecimiento no ha sido el objetivo de las políticas. Y que el crecimiento es el resultado de unas políticas determinadas dirigidas a incrementar la producción y el consumo.

Los verdaderos beneficios sociales reales son de hecho impedidos por el crecimiento y podrían ser conseguidos mediante el decrecimiento. Aún así no debemos menospreciar los beneficios locales de la eficiencia o la suficiencia en un contexto de crecimiento vinculándolos a un decrecimiento local incluso si acaban provocando un efecto rebote a una escala mayor.

¿Crees que el decrecimiento sería util para evitar o compensar el efecto rebote?

No solo se trata de evitar o compensar el efecto rebote sino que cambiaría la dinámica.

El efecto rebote puede ser pasado por alto cuando las acciones son miradas en un esquema reduccionista: si reducimos la capacidad de apropiación de la naturaleza en una sola unidad de producto, en un sector, en un período temporal o en una localización concreta no seremos capaces de considerar la transferencia del problema a otros productos o sectores, o al futuro u otras localizaciones.

Si rechazamos las soluciones que nos llevan al decrecimiento, impedimos a las soluciones que tengan el efecto positivo que potencialmente contienen. Permitir y apoyar el decrecimiento es una condición básica para permitir que las soluciones funcionen, evitando así el efecto rebote macro.

El decrecimiento trata de reducir la apropiación colectiva de los recursos naturales por parte de los humanos. La manera más obvia y general de apropiación es el dinero. El dinero nos permite comprar petróleo, madera e incluso el trabajo de las personas. Es evidente que el decrecimiento trata de reducir la apropiación colectiva de materias primas, tierra, energía, y animales y hombres por medio del dinero, lo que simplemente significa que hemos de corregir nuestro sistema económico para conseguir una reducción del dinero en circulación, o una reducción de su valor en términos de capacidad de apropiación. Este proceso debe ser realizado teniendo en cuenta el objetivo de un acceso equitativo a los recursos, el proceso de decrecimiento debe ser concomitante a una redistribución del bienestar.

Los economistas tienden a centrar su atención en el concepto de elasticidad de la demanda como si fuera inherente a las necesidades del consumidor. De hecho cada vez hay más evidencias que las necesidades y demandas son en buena parte dependientes de las políticas públicas y las estrategias privadas para incrementar la demanda. La política fundamental en esta dirección es la estrategia general de impulsar el crecimiento económico.

Sin embargo debemos ser conscientes que la economía no puede ser reducida al dinero en circulación. Existen otros métodos y herramientas para expandir el potencial de adquisición en paralelo. Por ejemplo una condición muy importante para el efecto rebote viene dada por el nivel de infraestructuras: la demanda de transporte por carretera está claramente impulsada por el nivel de infraestructuras para la circulación. Otro ejemplo es la industria publicitaria que incluso consigue crear necesidades que anteriormente no existían.

¿Crees que la fiscalidad ambiental podrían compensar una reducción de los precios de los servicios energéticos?

La fiscalidad ambiental es una solución pero no funciona cuando el crecimiento es favorecido. Es parte de la solución pero no es necesariamente exitosa. Si un impuesto ambiental es tan exitoso que una tecnología muy intensiva en el uso de energía es reemplazada por una tecnología de ahorro energético, o consigue una reducción en el uso de ésa técnica, hay dos aspectos positivos:

– se reduce el uso de la tecnología intensiva en el uso de la energía y por tanto también sus efectos adversos

– el efecto rebote será negligible pues no habrá ingreso tarifario para reubicar.

El resultado es una reducción global de los costes: todos los costes directos e indirectos relacionados con la tecnología se reducen, la alternativa, incluyendo no llevar a cabo la actividad, es preferible. Tenemos un beneficio neto en término de impactos ambientales. Todo esto apoya al decrecimiento.

Sin embargo si el impuesto no consigue reducir el uso de la tecnología o el servicio intensivo en el uso energético:

– la tecnología intensiva en el uso energético no se reduce, solo hace más atractivas otras tecnologías que se suman a las ya existentes

– el dinero generado por el impuesto crea un rebote.

Para los partidarios del crecimiento es perfecto: el dinero generado puede encontrar nuevos usos, pero el impuesto ecológico es contraproductivo en términos de impactos ambientales globales, incluso si mejora la situación de un sector específico, en un lugar concreto o en un plazo determinado.

¿Crees que las políticas centradas en la eficiencia son suficientes para conseguir el desarrollo sostenible? (por ejemplo en Cataluña, el gobierno subvenciona la compra de aparatos eléctricos eficientes, lo cual podría derivar en un mayor consumo eléctrico debido al efecto rebote)

En vez de centrarse en reducir el uso de una tecnología, promueve el desarrollo de una tecnología alternativa. No existe ninguna garantía que la tecnología problemática se reduzca en paralelo. La subvención se puede entender como una transición. Tendría sentido pagar el subsidio con una ecotaxa en las tecnologías problemáticas.

Y, de hecho, ¿el objetivo es el desarrollo sostenible? En primer lugar este concepto es poco claro: vamos a dar más o menos espacio al consumo de recursos naturales? Estamos de acuerdo que la sostenibilidad es el objetivo, pero el desarrollo se interpreta en demasiadas ocasiones como el seguimiento del modelo occidental de vida que es imposible para la totalidad de la población terrestre. Sirve para sentar a todo el mundo en una mesa, pero para competir, inevitablemente solo tendremos como resultado a unos pocos ganadores. Por el contrario el decrecimiento apuesta por la cooperación, aspiramos a conseguir la sostenibilidad, la equidad y el bienestar asequible para todos.

Por ultimo, me gustaría que como uno de los organizadores nos comentases tus impresiones sobre la conferencia.(2) ¿podemos considerarla exitosa? ¿se han conseguido los objetivos? ¿ha tenido repercusión en los medios de comunicación?

Como organizador estoy muy satisfecho. He recibido numerosos comentarios positivos por parte de los participantes, que han sido más de 140 investigadores, de casi 30 países representando un buen número de instituciones prestigiosas y de diversas disciplinas en los campos de la economía, ciencias sociales y ambientales.

Esta conferencia se ha llevado a cabo en un período en que se están llevando a cabo numerosos foros y debates a nivel internacional, especialmente en la OCDE, al tiempo que está emergiendo un movimiento de base al entorno del decrecimiento.

El Decrecimiento se ha convertido en un concepto internacional y esta palabra ha sido adoptada como una traducción de la original «décroissance». Otras traducciones del término están emergiendo en numerosos lenguajes.

Hemos realizado una declaración final. El material será publicado. Es el principio de un trabajo de investigación en red. El próximo paso será compilar el trabajo en propuestas políticas para el decrecimiento.

* Investigador en Research and Degrowth www.degrowth.net.

** Secretariado Técnico de Ecología Política. (secretariado@ecologiapolitica.info).

1 Es sorpredente que en ocasiones estemos más preocupados por la explotación de los recursos físicos que por los seres vivos.

2 Se refiere a la conferencia realizada en París el 18 y 19 de abril de 2008 bajo el título «Economic de-growth for ecological sustainability and social equity».

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Un comentario sobre “Conversaciones con François Schneider

  • el mayo 11, 2016 a las 12:46
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    Muy valiosa la entrevista. Para los que vivimos en sociedades con pueblos indígenas u originarios, nos ayuda a tener otra mirada valorativa de nuestra autarquía económica y nuestra cultura intrínsecamente de decrecimiento.

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