Marco Arana Zegarra. Defensor ambiental y constructor del poder popular en el Perú

Patricia Rojas*

Palabras clave: líder, defensa ambiental, defensa de derechos, acción política, democracia, consolidación del movimiento social.

 

Si no arriesgamos la vida para tener vida… qué sentido tiene vivir

Marco Arana, 2007

 

La crisis económica y social que desde la colonización los países latinoamericanos enfrentan, junto con los hoy difundidos problemas y conflictos ambientales, ha dado lugar al crecimiento de movimientos y líderes ambientales y sociales que luchan, en sus diferentes formas, por lograr cambios hacia una vida de paz humana y natural. Marco Arana, cuestionador de la racionalidad capitalista y el neoliberalismo en el Perú, va más allá de los límites de la izquierda tradicional. Su pensamiento y visión de desarrollo se enmarca dentro del movimiento de la ecología política con una clara tarea: la de ayudar a construir un instrumento de acción política que dote a los movimientos sociales y a los pueblos originarios peruanos, de la capacidad de introducir transformaciones políticas y culturales profundas que permitan la edificación de una sociedad basada en el respeto y la reciprocidad entre los seres humanos y una ética del cuidado de la tierra. Ese instrumento político se denomina Tierra y Libertad.

SUS ORIGENES…

Marco nació en Cajamarca (1962), en los Andes del norte de Perú, el mismo lugar donde una vez la ambición del oro provocó uno de los mayores genocidios de la historia. Él es sacerdote diocesano, licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Su vida religiosa está inspirada en la Teología de la Liberación y en las enseñanzas de Gustavo Gutiérrez y Mons. José Dammert. Este obispo le supo encausar el cariño y la sensibilidad hacia los más pobres en una diócesis mayoritariamente campesina, que junto con las enseñanzas recibidas en su familia, le dieron la capacidad para sobrellevar sus defectos y virtudes, como la humildad y una capacidad intelectual que le han hecho destacar en diversos espacios institucionales.

Sensibilizado con las altas tasas de analfabetismo y la deficiente calidad educativa en el país, estudió Pedagogía para posteriormente continuar con la carrera profesional de Sociología. Esta última le ayudó a comprender la problemática de la pobreza, la injusticia y la desigualdad y a buscar formas de superarlas. Posteriormente, su lucha social por disminuir las desigualdades que la gran minería genera entre ricos y pobres le llevó a especializarse en Gerencia Social en el Instituto Interamericano de Desarrollo de Washington, reconocido centro de formación donde conoce la racionalidad en la que se forman los «gerentes sociales» y los jóvenes tecnócratas que lideran o dirigen los aparatos estatales de diversos países latinoamericanos cuyas políticas se alinean con los mandatos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Durante varios años trabajó como Párroco en zonas rurales pobres de Cajamarca, donde, precisamente en esos años, se empezaba a experimentar los profundos cambios sociales, económicos y ambientales que se generaron con la implementación de las políticas neoliberales del gobierno de Fujimori, como el inicio de la mina de oro más grande de Latinoamérica: proyecto minero Yanacocha.(1) En este contexto de imposición de la actividad minera, es testigo de las violaciones de los derechos y de la contaminación ambiental por parte de la empresa, así como del rol del Estado que es rediseñado para defender los intereses de las corporaciones transnacionales.

Preocupado por los impactos ambientales que estaba provocando la actividad minera, Marco se especializa en políticas públicas y en resolución de conflictos socioambientales y obtiene con honores el grado de Magister en Sociología por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Escribe la primera tesis de investigación en el país sobre los conflictos socioambientales que plantea la denominada nueva minería. Posteriormente, realiza estudios de Diplomado de Agua y Saneamiento en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Cajamarca.

El nuevo panorama planteado por la implementación de una política económica centrada en la extracción de recursos minerales, lo lleva en el año 2001, a formar con un grupo de jóvenes estudiantes universitarios la ONG Grupo de Formación e Intervención para el Desarrollo Sostenible – GRUFIDES, la cual está actualmente entre las organizaciones ambientales más reconocidas en el país por sus acciones de defensa de los derechos de comunidades afectadas por actividades mineras, promoción de la participación colectiva en la conservación del medio ambiente y gestión sostenible de los recursos naturales.

EN LA LUCHA AMBIENTAL…

Perú, país rico en recursos naturales y en diversidad biológica y cultural, hipoteca su calidad ambiental a cambio de una poca rentabilidad obtenida por la explotación de recursos mineros, petroleros, madereros, pesqueros y gasíferos principalmente.

A nivel internacional, Perú es uno de los países con mayor expectativa minera, es el primer productor de oro (quinto en el mundo), de plata, zinc, plomo y estaño, y el segundo en cobre en América Latina (MEM, 2009). Económicamente la minería es importante a nivel de exportaciones, en el año 2008 el sector aportó el 59,17% del total de exportaciones (Gráfico 2). Con esta cifra, muchos alegan que el Perú es un país minero, sin entrar en detalle de que la minería peruana sólo se concentra en unas pocas empresas trasnacionales con inmensa capacidad de recursos financieros y tecnología para procesar grandes cantidades de suelo mineralizado (Arana, 2008: 4), además del hecho de que el sector minero apenas representa el 5,23% del total del PBI peruano (Gráfico 1).

En el ranking de conflictos, el sector minero es el que lidera la lista. El Reporte No 67 de la Defensoría del Pueblo, de junio del 2009, registra 128 conflictos socio ambientales, de éstos, el 71 % (91 casos) corresponden a conflictos por actividad minera (Gráfico 3), siendo Cajamarca, junto con Junín, los departamentos que encabezan la lista.

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En este contexto de intensos conflictos, en el año 2004, Cajamarca es escenario de uno de los más grandes enfrenamientos del país, 15 días de tensa paralización de las actividades en prácticamente toda la región. La población campesina, preocupada por el impacto ambiental del nuevo proyecto minero en el Cerro Quilish, se enfrentó con la empresa minera Yanacocha. Marco Arana jugó un importante rol como mediador en este conflicto, promoviendo ante todo el dialogo y la solución pacífica a las controversias, en el marco irrestricto del respeto a los derechos y a la vida de la población. En reconocimiento a su labor, recibió ese mismo año, el Premio Nacional de Derechos Humanos.

En el año 2006, otro gran conflicto y enfrentamiento se produce entre la Minera Yanacocha y los campesinos de la Comunidad de Combayo que defendían sus aguas del avance acelerado de las operaciones mineras. En el enfrentamiento un campesino de la comunidad fue asesinado por la policía contratada por la empresa minera. Marco y miembros de GRUFIDES se convierten en blanco de la empresa minera; que utilizando personal de empresas privadas de seguridad, monta un operativo de espionaje denominado «Diablo» para realizar acciones de intimidación.(2) Posteriormente, las investigaciones de un prestigioso diario nacional demostraron que fue la empresa de seguridad FORZA S.A. la que realizó el más importante operativo de espionaje y hostigamiento contra líderes ambientales que se haya conocido en América Latina.

Para Marco Arana la base de los conflictos socio ambientales está en la racionalidad misma de un modelo de desarrollo basado en la extracción de recursos naturales orientado a satisfacer las necesidades de los países ricos con los más bajos costos y la mayor rentabilidad posible y para ello, si es preciso se despojará a las poblaciones de la propiedad y del acceso al agua y a la tierra. A lo largo de casi veinte años, Marco ha venido denunciando esta política económica gubernamental que profundiza la brecha de exclusión y desigualdad social en el Perú y que colisiona con la racionalidad cultural y ecológica de las poblaciones campesinas e indígenas para las cuales el agua y la tierra son Yacumama (Madre Agua) y Pachamama (Madre Tierra), fuentes de su vida y la de todos los seres que habitan el planeta.

Como muchos autores, Marco ve al conflicto desde la Teoría Sociológica como una oportunidad para conducir al cambio social y al fortalecimiento de las instituciones sociales:

Aunque los conflictos sociales mineros suelen ser vistos como una amenaza para la expansión de las actividades mineras, lo cierto es que están contribuyendo al surgimiento de una nueva institucionalidad ambiental en el Perú y están expresando la necesidad de profundizar los procesos de participación democrática… (Arana, 2008: 1).

Así, los conflictos por industrias extractivas muestran los desafíos políticos que las organizaciones de la sociedad civil y los movimientos sociales tienen para lograr el cambio:

Los conflictos sociales no se resolverán solo en la esfera social o económica, sino en última instancia en la esfera de la política y de la ecología.

Apoyado por las comunidades campesinas y los movimientos de resistencia a la expansión de las actividades mineras, la lucha ambiental de Marco ha ido visibilizando los conflictos mineros mostrando sus causas estructurales, buscando implementar mecanismos de resolución pacífica de conflictos, como una forma de derrotar el carácter violento que las empresas mineras buscan imponer. Entre otras razones, sus actuaciones en este sentido lo llevaron a ser nominado y finalista en el 2005 del premio mundial en ecología de la Revista Conde Nast Travell, y en el 2009 a ser catalogado como uno de los «Heroes of the enviromental 2009» por la revista estadounidense Times.

CONSTRUYENDO UN INSTRUMENTO DE ACCIÓN POLÍTICA PARA EL MOVIMIENTO SOCIAL

El carácter activista y combativo de Marco Arana que lo llevó en la etapa universitaria a ser representante estudiantil, y luego —tal y como se ha mencionado— a la lucha ambiental y a la defensa de los derechos, hoy se unifica con la misma esperanza y utopía en la construcción del partido político Tierra y Libertad. El paso de Marco Arana hacia la acción política no es más que una respuesta necesaria, y aunque muchos lo critican por tal decisión, para los que lo conocemos sabemos que es sólo un capítulo más en su lucha.

La política es un espacio de poder y hay que luchar por éste, y aunque muchos ciudadanos se declaren apolí- ticos, lo cierto es que la lucha por los derechos humanos y los derechos ambientales está conduciendo en América Latina a inevitables tomas de posición política y construcción del poder popular para defender la tierra. La política se reencuentra con la ética para el cuidado de la tierra, ignorarla sólo hace que se corrompa más este espacio.

Aunque en Tierra y Libertad aún no han definido todas sus coordenadas ideológicas, está claro que cuestiona radicalmente la racionalidad del capitalismo y la destrucción ambiental que éste produce. Se puede decir que Tierra y Libertad es parte del amplio movimiento socialista que alberga diferentes corrientes y visiones del movimiento social (como la Ecología Política, los derechos humanos, la equidad de género, la descentralización, la reivindicación del movimiento indígena y la construcción de un estado plurinacional y pluricultural, entre otras) que ahora confluye en un instrumento político unificado, pluralista, que en sintonía con los liderazgos legítimos y el amor a la tierra busca construir el poder desde abajo hacia arriba:

Nuestra fuerza viene de la Pachamama, somos hijos de la tierra no nos detenemos en un programa o una ideología, aunque la necesitamos y la expresaremos llegado su momento (Arana, 2009a).

Por otra parte, André Gorz (1923-2007) clásico del ecosocialismo, consideró a la ecología como una herramienta holística de trasformación social (Marcellesi, 2008:124) y al socialismo concebido como un sistema de respuesta que se abre a los movimientos sociales cuando estos luchan por un desarrollo regulado en función de las necesidades, aspiraciones e intereses experimentados por su propia gente (Gorz, 1995: 28). A mi parecer, Tierra y Libertad recoge mucho del enfoque teórico de Gorz ya que considera la construcción del Estado plurinacional y pluricultural, colocando en su centro la vinculación entre el socialismo y la ecología para sanar las relaciones quebradas entre el ser humano y la naturaleza. Así, las aspiraciones e intereses que Gorz señala, significan para los miembros de Tierra y Libertad una tierra libre de opresión y de desigualdad (de cualquier tipo y forma), de pobreza y de muerte, de centralismo y de concentración del poder, de autoritarismo y persecución y libre además de la indiferencia humana hacia la tierra, ahora en peligro (Tierra y Libertad, 2009).

De otra parte, las tareas programáticas de Tierra y Libertad no se centran en la persona de Marco Arana. Éste no cree en partidos de caudillos o iluminados y cuestiona el centralismo partidario de los partidos políticos tradicionales de izquierda; por eso afirma:

Que los comités políticos regionales de TyL tengan la sabiduría y apertura para hacer alianzas con los sectores democráticos de las izquierdas que tengan vigor en sus regiones, no en base a acuerdos de cúpulas o de repartición de cargos y cupos, sino en base a acuerdos ético políticos y aspectos programáticos (Arana, 2009b).

En el escenario latinoamericano, el cambio del gobierno peruano por un gobierno de democracia radical, como se propone ser Tierra y Libertad, constituye la esperanza para una profunda reforma sudamericana hacia la conformación de una región donde el desarrollo de los países se base no en intereses meramente económicos, más bien, en el desarrollo democrático y sostenible de sus pueblos con una clara reivindicación de los relegados derechos de la población, principalmente la indígena y la campesina y con una gran apertura a los jóvenes y demás líderes que quieren trabajar por su tierra.

Por último, la lucha ambiental y la lucha social de Marco Arana, se asientan en lo que en definitiva es él: un hombre principista con suficiente integridad y convicción para no haber cedido ante la corrupción de las empresas mineras; un hombre con la suficiente fuerza y lucidez y las sensibilidades y fragilidades propias de las personas que saben que sus vidas están puestas al servicio de las transformaciones sociales necesarias para construir un mundo fraterno, donde podamos vivir en paz con y entre nosotros mismos. Paz que no será posible si no aprendemos a vivir en armonía con la naturaleza, tal y como nos lo enseñan muchos de los hombres y mujeres de los Andes y la Amazonía peruana.

Los animo a seguir avanzando de manera sólida, para que en el camino de construir la justicia no tengamos temores paralizantes ni perdamos la esperanza y la alegría (Marco Arana, 2009b).

REFERENCIAS

ARANA, Marco (2007), En Trailer del documental: «Cuando la Tierra Llora. Operativo Diablo». GUARANGO 2009. Lima Perú.

— (2008), «Cuidar el agua, es cuidar la vida. Aportes de la Cultura Andina a la Nueva Cultura del Agua». GRUFIDES. Perú.

— (2009a), Entrevista Marco Arana.

— (2009b), Carta a los miembros de Tierra y Libertad del 30- 09-2009. Perú.

BANCO CENTRAL DE RESERVA-BCR (2008), «Sectores Productivos». En Memoria 2008. Pág. 24

DEFENSORÍA DEL PUEBLO (2009), Reporte de Conflictos Sociales No 67. Lima. Pág. 59.

GORZ, André (1995), Capitalismo, socialismo, ecología. Ediciones HOAC. España.

MINISTERIO DE ECONOMÍA Y FINANZAS (2008), ‘Exportaciones por grupos de Productos» En: http://www.mef.gob.pe/ OFINE/estadistica_economica.php.

MARCELLESI, Florent (2008). «André Gorz vive, la lucha ecologista sigue». Revista Ecología Política n. 34. Ed. Icaria. Barcelona, pp. 124-125.

MINISTERIO DE ENERGÍA Y MINAS (2009), Presentación power point: «Clima de inversión Minera en el Perú». En: http://www.minem.gob.pe/minem/archivos/file/ Mineria/PUBLICACIONES/PRESENTACIONES/ pdac%202009.pdf. Perú.

TIERRA Y LIBERTAD (2009), «Manifiesto del movimiento Tierra y Libertad» En: http://tierraylibertadperu.blogcindario.com/.

* GRUFIDES (Grupo de Formación e Intervención para el Desarrollo Sostenible). Email: projascaro@gmail.com.

1 Empresa Minera Yanacocha S.R.L. 51.35% Newmont Mining Coorporation de EEUU, 43.65% Cía. de Minas Buenaventura de Perú y 5% al International Financial Corporation del BM.

2 La metodología que se utilizó en este operativo (OVISE: observación, vigilancia y seguimiento) fue la misma que los servicios de inteligencia nacional utilizaron contra los líderes subversivos de Sendero Luminoso.

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