Colombia: Avances del control territorial indígena frente al turismo en áreas protegidas

Catalina Caro Galvis* y Marcela Gómez Martínez*

 

En Colombia, las áreas de menor impacto antrópico negativo y con mayor diversidad biológica suelen ser aquellas habitadas por comunidades indígenas (CECOIN, 2008). Por ello, con propósitos conservacionistas, el Gobierno ha creado un importante número de áreas protegidas sobre tierras de asentamientos indígenas, lo que ha provocado superposición territorial, que ha derivado en conflictos entre los pueblos indígenas y las administraciones de dichas áreas. En América Latina, casi un 80% de las áreas protegidas tiene relación con pueblos indígenas (FAO, 2008); y, particularmente en Colombia, de las cincuenta y seis zonas declaradas como áreas protegidas, el 32% se encuentran superpuestas parcial o totalmente con territorios indígenas.

El reconocimiento de los pueblos indígenas y de sus derechos sobre el territorio que tradicionalmente habitaban se tipificó en Colombia a través de la Ley 31 [1] de 1967. Posteriormente, a partir de la expedición de la Constitución Política de 1991, Colombia se declara pluriétnica y multicultural, implicando con ello el reconocimiento de derechos especiales y de autodeterminación a grupos étnicos. Años después, a través de la Ley 99 de 1993, se promovieron procesos de participación con poblaciones locales como mecanismos para fomentar la gobernanza ambiental en áreas protegidas (Ulloa, 2004); con lo cual los términos “educación ambiental”, “participación” y “ecoturismo” se volvieron parte del lenguaje cotidiano de las autoridades ambientales en los parques nacionales naturales (PNN) [2] (Durán, 2009). A pesar de contar con esos avances normativos, “no hay disposiciones que integren comprensivamente la legislación de los grupos étnicos y la ambiental en materia de áreas protegidas, conjugando los derechos y deberes de tales grupos con los deberes ambientales del Estado” (Ponce de León, 2005), por lo que los conflictos por la superposición de áreas protegidas en territorios indígenas se perpetúan e incluso se profundizan.


La revista Ecología Política se publica gracias al apoyo de sus suscriptores. Pasado un año desde su publicación, los contenidos pasan a ser de libre acceso. Para seguir leyendo, SUSCRÍBETE.