Pescanova en América Latina

REDES*

 

La sobreexplotación de los recursos marinos es un problema de escala mundial. Aunque en los mares y océanos de los países de la Unión Europea (UE) los principales recursos pesqueros han sido ampliamente sobreexplotados, su modelo de sobrecapacidad pesquera sigue siendo exportado a otros caladeros no comunitarios. La flota de la UE, al firmar acuerdos pesqueros, consigue acceso a las Zonas Económicas Exclusivas de terceros países, muchos de ellos países en desarrollo. Si bien estos acuerdos proporcionan a los países firmantes determinadas compensaciones, al mismo tiempo se incrementa la presión sobre las poblaciones de peces que ya vienen siendo explotadas, llegando a impactar negativamente en las comunidades pesqueras locales. Los países latinoamericanos y sus gobiernos han ido cediendo cada vez más el acceso a sus propios recursos. Los Tratados Internacionales, los Acuerdos de Libre Comercio y en general la implementación de políticas neoliberales ha generado las condiciones para que las políticas pesqueras tiendan a la privatización de los recursos, a la expansión de la industria transnacional, que presiona por la propiedad de los recursos, debilitando a las comunidades de pescadores artesanales en una disputa por los mismos espacios y recursos.

Las corporaciones internacionales han concentrado casi el 80% de la producción pesquera del planeta. El grupo Pescanova de España, opera la flota pesquera comercial más grande fuera de China y posee importantes cuotas de pesca en los principales caladeros en todo el planeta, operando a través de sociedades nacionales en los cinco continentes (Avendaño, 2006).

Esta multinacional de la pesca se encuentra entre las primeras 10 empresas pesqueras del mundo, con una facturación en 2005 de 940 millones de euros. Con presencia en por lo menos 30 países por la vía de las sociedades mixtas, cuenta con una flota de 120 buques congeladores en caladeros de todo el mundo.(1) Debido a la presencia de esta importante flota, Pescanova alcanzó el pasado año las 120.000 toneladas de producción. Sin embargo, a pesar de disponer de este importante volumen de materia prima procedente de las pesquerías, la estrategia en los últimos años se ha centrado en el desarrollo de la acuicultura, tanto en aguas nacionales como en terceros países, alcanzando una producción de 70.000 toneladas en 2005 (Faro de Vigo,
2006).

PRESENCIA DE PESCANOVA EN LOS PRINCIPALES CALADEROS DE AMÉRICA LATINA

Pescanova ha logrado ingresar en los principales y mejores caladeros en aguas de los océanos Atlántico y Pacífico mediante
acuerdos firmados en materia pesquera por la UE con terceros países. Este es el caso de Argentina y Chile.

En Argentina, la multinacional Pescanova accede a los principales caladeros del Atlántico Sudoccidental a través de las empresas Argenova S.A y Mar de las Palmas S.A, compitiendo por las principales especies que se encuentran en la plataforma marítima argentina y el acceso a los mercados de la Unión Europea con las empresas nacionales.(2)

En Argentina, esta multinacional, cuenta con 17 barcos pesqueros congeladores, con base de operaciones en Puerto Deseado, Provincia de Santa Cruz. A su vez, cuenta con plantas de procesamiento de pescado y mariscos en Puerto Deseado, Rawson (Provincia de Chubut) y en Comodoro Rivadavia.

En Uruguay, esta multinacional se hace presente a través de la empresa Belnova S.A., por la cual accede a los principales recursos pesqueros de la Zona Común de Pesca Argentino-Uruguaya y de aguas internacionales, contando para este fin con 5 barcos pesqueros y una planta procesadora (DINARA, 2005).

En Chile, Pescanova accede a los principales caladeros del Océano Pacífico, a través de la empresa Pesca Chile. Esta empresa cuenta con una flota de 14 embarcaciones pesqueras, y 4 plantas procesadoras a lo largo del país trasandino, que sumadas a los más de 25 centros de cultivo de salmón, la convierten en un líder dentro de la industria pesquera chilena, con una producción de más de 40.000 toneladas anuales.

PESCANOVA Y LA ACUICULTURA EN AMÉRICA LATINA

La multinacional cuenta con plantas de producción de salmón en Chile (10.000 toneladas anuales), y de langostino en Nicaragua (7.000 toneladas), en Brasil (5.000 toneladas) y en Perú (3.000 toneladas). Asimismo, en Brasil para el año 2007 la multinacional pretende poner en marcha una planta de producción de tilapia (10.000 toneladas/año).(3)

En lo referente a la acuicultura, hay una apuesta muy fuerte en inversiones de la multinacional española, que ya supone más del 30% del pescado comercializado por el grupo.

SÍNTESIS DE LOS PRINCIPALES IMPACTOS

Los acuerdos de pesca firmados por la UE con Chile y Argentina han constituido un importante incentivo al proceso de expansión geográfica y productiva de la multinacional Pescanova en estos países, con el fin de poder suplir la demanda de los mercados internacionales. Este hecho ha traído como resultado un incremento de los impactos ambientales y sociales, así como la competencia por el acceso a los recursos con las comunidades locales y pescadores artesanales (Goldeman, et al., 1999; Cárdenas, 2004). Tanto en Chile como en Argentina, la flota de la multinacional Pescanova ha concentrado sus actividades en las principales especies, las que ya se encontraban en estado de plena explotación, lo que ha contribuido en forma decisiva a la reducción de la biomasa hasta niveles críticos (Goldeman, Op.cit; Conapach, 2004).

Los efectos sociales de la producción salmonera en Chile por la multinacional Pescanova ha consistido en la creación de una maquila clásica (malas condiciones de trabajo, sueldos bajos, prácticas antisindicales, escala salarial en base a rendimiento productivo, entre otras consecuencias), en donde el 80% de la mano de obra de la fase de transformación es femenina (No te comas el mundo, 2006). En Chile, la región salmonera es una de las más pobres, representando la mano de obra cerca del 4% del precio final del salmón exportado (Pizarro et. al., 2003). La actividad de la salmonicultura intensiva se ha constituido como responsable de la sobreexplotación de los recursos pesqueros, debido a que los salmones requieren en su dieta harina de pescado con alto contenido proteico, generando un incremento de la presión extractiva sobre las biomasas de las pesquerías pelágicas del Pacífico suroriental (Cárdenas, Op.cit).

Este modelo productivo, ineficiente en lo energético y excluyente en lo social, transforma entre 1,3 a 2 kg de harina de pescado en 1 kg de salmón. Para esto, se debe capturar entre 5 a 10 kg de peces de alto valor proteico (jurel, anchoveta, sardina, merluza de cola) para transformarlo en 1 kg de harina de pescado (Cárdenas, Op.cit.).

En relación al cultivo de langostino, la multinacional española ha colaborado junto a otras empresas, en la destrucción del manglar en Nicaragua y Brasil, lo que ha implicado para las poblaciones locales la pérdida de acceso a recursos de los que dependen estrechamente: los manglares son zonas de pesca, de marisqueo, proporcionan leña y protegen la costa de la erosión (Greenpeace, 2003).

Por lo visto, las comunidades costeras, los pescadores artesanales, los trabajadores de la industria pesquera y los ciudadanos comunes siguen siendo testigos y los más perjudicados del activo proceso de concentración económica y transnacionalización de nuestros mares y recursos, que sólo beneficia a un reducido número de compañías, tal el caso de Pescanova.

REFERENCIAS

AVENDAÑO, Pedro (2006), La pesca artesanal en la discusión de la soberanía alimentaria. World Forum of Fish Harvesters and Fishworkers (WWF).

CÁRDENAS, J.C. (2004), Pesca y salmonicultura. Acuerdos de Libre Comercio, Transnacionales y Soberanía Alimentaria en Chile. En: Globalización y Agricultura. Jornadas para la Soberanía Alimentaria. Ponencias. 76 – 91 p. Àgora Nord-Sud. Barcelona- España.

CONAPACH (2004), Efectos de los descartes de merluza común. Confederación Nacional de Pescadores de Chile (Conapach). 7 pp.

DINARA (2005), Estadísticas Pesqueras. Montevideo, Uruguay. http://dinara.gub.uy.

FARO DE VIGO (2006), Pescanova desviará sus inversiones en acuicultura por las trabas de la Xunta. Edición digital Nº
2822. 24 de Noviembre 2006. http://www.farodevigo.es.

GOLDEMAN, E., C. BRUNO, E. TAMARGO, G PIDAL y F. GONZÁLEZ (1999), La Política de Subsidios Pesqueros de la Unión Europea, el Acuerdo en Materia de Pesca Marítima Entre la UE y la República Argentina, y sus Consecuencias en la Sustentabilidad de las Pesquerías del Atlántico Sudoeste, Particularmente en la de Merluza Argentina (Merluccius hubbsi). CEDEPESCA. Mar del Plata, Argentina.

GRENNPEACE (2003), ¿Quién paga el precio del langostino? Porqué Greenpeace solicita información a las empresas que importan langostino.

No te comas el mundo (2006), Pesca Chile. Disponible en http://www.notecomaselmundo.org.

PIZARRO,G.R., I. CRISTÓBAL ZOLEZZI (2003), Impactos ambientales del escape de salmónidos. En: Análisis de Políticas Públicas. Serie APP. Número 22. Publicaciones Terram.

* Carlos Santos y Oscar Galli (ogalli@adinet.com.uy).

1 Sitio web del Grupo Pescanova: http://www.pescanova.com.

2 Sitio web de la empresa Argenova: http://www.argenova.com.ar.

3 Sitio web de la empresa Pescachile: http://www.pescachile.cl.

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