Entrevista a Pedro Avendaño

Pedro Avendaño es Director Ejecutivo del Foro Mundial de Pescadores y Trabajadores de la Pesca (www.foro-pescadores.com), un foro internacional orientado a proteger, defender y fortalecer las comunidades que dependen de la pesca como medio de subsistencia. En esta breve entrevista nos expone sus principales preocupaciones y propuestas.

 

EP. ¿Cómo se articuló el Foro Mundial de Pescadores y Trabajadores de la Pesca?

El foro de pescadores cumplirá diez años en el 2007. Su historia comienza el año 1995. Ese año se celebró en Québec los cincuenta años de fundación de la FAO. El Consejo Canadiense de Pescadores se dio cuenta que en la agenda de conmemoración había desparecido la pesca artesanal, en un momento en que ya era posible advertir que los cambios jurí- dicos que se estaban dando en los estados ribereños iban a impactar gravemente en las comunidades de pescadores. Como respuesta a esta problemática el Consejo Canadiense de Pescadores, conjuntamente con pescadores de Chile, de EE UU, de Francia y de la India decidieron, en una reunión informal, pensar en una articulación mundial de pescadores artesanales. La tesis del Consejo Canadiense de Pescadores y de los pescadores de Chile fue que si la globalización avanzaba debía haber una respuesta también global. Así nació la idea del Foro Mundial de Pescadores que se reunieron primero en la India, en Nueva Delhi. Entre el año 1997 y el año 2000 encargaron a un comité interino la constitución de los primeros estatutos del Foro. Ahora, en el año 2006, hay 72 países que trabajan conjuntamente en el Foro para sostener la pesca artesanal.

EP. ¿Podrías exponernos según tu opinión cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta actualmente la pesca artesanal?

Los recursos pesqueros empiezan a escasear en el mundo. La FAO ya lleva más de 10 años anunciando una crisis global de las principales pesquerías. Esto ya resulta evidente para la pesca artesanal. Yo diría que este problema es directamente proporcional al aumento de las actividades de pesca industrial en el mundo. Ésta ha sostenido una presión continua sobre los recursos naturales y ha avanzado sobre pescas que antes no estaban en el marco industrial, básicamente porque ha aumentado la demanda.

Por otra parte el modelo pesquero, en la línea del modelo neoliberal, ha acentuado la privatización de los recursos pesqueros y de los océanos. Decimos privatización porque se han modificado en la mayoría de los estados rivereños los códigos y las leyes de pesca y se ha permitido que los estados transfieran la propiedad o dominio de los recursos pesqueros hacia primero las compañías nacionales, y éstas, después, a ep32.p65 9 29/01/2007, 10:44 10 ecología política 32 través de otros mecanismos jurídicos han podido vender, alquilar, especular con los recursos pesqueros.

El panorama actual es que la privatización ha puesto el control de los recursos pesqueros en manos de las empresas transnacionales, y éstas han ejercido el poder que todos sabemos sobre los estados y los organismos internacionales. Esto es coherente con lo que ha sucedido también por ejemplo en la agricultura. En la pesca esto significa una disminución de los derechos de acceso a los recursos pesqueros, significa expulsión de las comunidades de las zonas tradicionales de pescadores artesanales y ha significado, como en su momento en la agricultura la inmigración campo ciudad, también una migración de la zona costera hacia tierras interiores. Se ha debilitado también el ejercicio de la soberanía alimentaria, y ha aumentado la inseguridad alimentaria no solo en la zona costera sino que se ha ido cortando la cadena de contribución de la pesca artesanal a la alimentación de población local y a la población socialmente más vulnerable, que es la que tradicionalmente ha sido atendida por la pesca artesanal.

En un panorama más alto uno podía decir que los paí- ses del Sur, donde aún existen recursos de pesca, pescan más y consumen menos y los países del norte cada vez pescan menos y consumen más.

EP. Nos dices que la pesca industrial es responsable de una buena parte de la sobreexplotación de los recursos pero ¿Es posible una gestión eficiente de la pesca a partir de la pesca artesanal?

El sector artesanal es un sector productivo. No se trata de una pesca de subsistencia, a diferencia de lo que se dice en alguna literatura. Aporta una cantidad importante de las proteínas consumidas por los hombres. Sin embargo esta aportación es invisible porque hay una cadena de intermediación y control pesquero que invisibiliza a los productores primarios, las comunidades artesanales. El aspecto clave en la gestión es que no son solo los estados, sino los estados en combinación con las organizaciones de pesca artesanal los que pueden tener un manejo coherente de los recursos pesqueros y el ecosistema marino. Así como la industria no puede operar en las condiciones en las que está operando ahora, tampoco los estados han sido buenos manejando los recursos marinos. Pero una buena combinación de las políticas públicas de los estados con las asociaciones de pescadores podría cambiar drásticamente el panorama que tenemos hoy mismo.

EP. ¿Cómo se relaciona pesca artesanal y turismo? ¿Qué problemas o potencialidades existen?

Hay un turismo que ha sido propio de las comunidades artesanales. Estas están asentadas en muchas ocasiones en enclaves estratégicos en la zona costera y generalmente han desarrollado un turismo de pequeña escala. El problema es que el turismo desde los años ochenta se industrializa con inversiones de gran escala y pretenden disputar la propiedad territorial de los asentamientos humanos de los pescadores, o los desplaza territorialmente o los convierte en mano de obra barata al servicio de los hoteles o restaurantes de gran escala. El caso más dramático de conflicto entre pescadores y turismo industrial lo hemos visto en la reconstrucción asociada al Tsunami en Indonesia, pero en América Latina, por ejemplo, hay también conflictos entre pescadores e industria turística por las fuentes de agua que llegan hasta las comunidades de pescadores que han sido apropiadas por transnacionales del turismo que operan en la zona costera.

Finalmente también tenemos el turismo vinculado a la pesca recreativa. En estos casos los turistas comienzan a competir en los mismos espacios en los que tradicionalmente se ha desarrollado la pesca artesanal. El problema, no obstante, no es con los pescadores deportivos, sino cómo convivir el pescador artesanal con un pescador deportivo, que es un ciudadano que también tiene derecho a acceder a los recursos pesqueros y el mar. El problema es que tanto las leyes de acuicultura como los marcos de pesca deportiva no consideran a las comunidades de pescadores, sino que las obvian. Y al obviarlas se gestionan mal los recursos.

EP. Dado el nivel de sobreexplotación pesquera, ¿puede el futuro pasar, como mínimo en parte, por la acuicultura artesanal?

Éste ha sido un tema de gran discusión en el Foro Mundial de Pescadores. En la acuicultura podemos estar en un equivalente a la revolución verde… creando una revolución azul, un modelo basado en inversiones de gran escala, que se hace sobre áreas tradicionales de pesca, que no tiene que ver con la producción de alimentos si no con el negocio de los alimentos. Hay dos ejemplos extremos, uno es la producción de camarón de gran escala en Ecuador, que acaba con los manglares, cambia el sustrato marino, y que cuando deja de ser rentable las empresas se van pero el desastre ecológico se queda. El otro ejemplo dramático es el del salmón de Chile, que ocupa las mejores aguas de pesca, ocupa paulatinamente las zonas de pesca artesanal, usa obra de mano barata, especialmente de las mujeres de la pesca. Es un negocio muy rentable con un altísimo coste social, que no tiene nada de sustentable. Además ha distorsionado gravemente el mercado de pesca, especialmente del salmón. Como consecuencia han entrado en crisis comunidades como las de Alaska o Canadá, que son comunidades indígenas que tradicionalmente se han sustentado de la venta de salmón salvaje y que hoy no pueden competir con el salmón de acuicultura chileno, que además está altamente subvencionado.

Yo no creo que la acuicultura, entendida como este tipo de acuicultura, sea la solución a la sobreexplotación del medio. Algunas de las soluciones contra la sobreexplotación serían realizar una moratoria internacional contra las artes selectivas, disminuir la operación de las flotas industriales, terminar con los subsidios que se otorgan por ejemplo en EE UU, en la Federación Rusa, en China y sobre todo en la Unión Europea. Establecer claramente que la zona económica exclusiva de las 200 millas está protegida por leyes nacionales y por tanto fuera de la regulación internacional. Y por supuesto unas políticas nacionales coherentes con las necesidades de las comunidades de pesca artesanal. Los caminos son relativamente claros, las soluciones también. El reto es la voluntad política de establecer un nuevo modelo pesquero y no insistir en el modelo actual, que todo el mundo sabe que ha llevado a la sobreexplotación de los recursos.

EP. ¿La pesca pirata sigue siendo un problema? ¿Cómo se puede afrontar?

Hay muchos temas, …. La pesca pirata, la pesca ilegal, la pesca no declarada, pero todas son manifestaciones de un modelo que concentra, que privatiza, que excluye, que en su periferia produce este tipo de cuestiones. Hay quien dice que la pesca pirata, la ilegal no declarada, es un problema porque no todos los estados son signatarios de la Convención del Mar que fue subscrita en el marco de las Naciones Unidas el año 1982, y que es el marco jurídico internacional que regula las operaciones en el mar. Sin embargo, siendo así, no es suficiente. No es suficiente porque el modelo actual es el que empuja a la pesca pirata. En algunos países los pescadores artesanales que han pescado durante milenios se convierten en pescadores piratas e ilegales porque no consiguen cumplir con una serie de requisitos que se establecen más allá de la pesca artesanal. Por ejemplo en algunos países se ha exigido demostrar una pesca histórica que jamás se había registrado en la pesca artesanal, o documentación sobre propiedades que nunca habían sido formalizadas, y eso les ha excluido de sus derechos históricos. La consecuencia es que se quedan fuera de ese marco regulatorio y se convierten en pescadores piratas.

EP. En ocasiones ha dicho que pescadores artesanales y agricultores tienen muchos problemas comunes. ¿Existe algún tipo de alianzas?

Efectivamente hay muchos aspectos similares, por eso hemos realizado una fructífera alianza con campesinos de Vía Campesina y otras organizaciones de fuera de esta alianza.

Al igual que los campesinos en muchas ocasiones han perdido el derecho a la tierra, producto del mismo modelo económico los pescadores han perdido sus áreas tradicionales de pesca. A medida que la OMC ha avanzado sobre la agricultura y alimentación, también ha avanzado sobre la pesca y alimentación relacionada con la pesca. Ambos trabajos tienen muchos elementos comunes, pero también algunas especificidades. Tal vez la más clara es que cuando un pescador sale al mar no sabe si va a volver o no, y es en esta dimensión que las comunidades son capaces de proveer de alimentación a más de mil millones de personas y en condiciones hoy en día críticas. Si eventualmente desparecieran las comunidades de pescadores no solo desaparecerá la pesca responsable, sino también una relación cultural entre mar y tierra, donde los pescadores artesanales han sido, al igual que lo han sido los campesinos, los custodios de esta riqueza. Evitar esto es una labor fundamental para el Foro Mundial de los Pescadores.

EP. ¿Cómo se relaciona pesca artesanal y soberanía alimentaria?

Uno podría pensar que la desnutrición no está en las zonas rurales, pero la idea es equivocada. El 70% de la población desnutrida está en zonas rurales y son pequeños campesinos que producen alimentos para exportar, son pueblos indígenas y pescadores artesanales que venden al exterior. O invertimos el modelo y decidimos que los pequeños productores están en la base de la alimentación mundial y atacar el hambre significa fomentar este tipo de producción… o nos encontraremos en una situación focalizada exclusivamente en la redistribución de los alimentos que hasta ahora no ha dado los resultados esperados. El planeta produce alimentos suficientes pero el hambre es un problema de derechos, no de producción.

EP. ¿Cómo ves el futuro de la pesca artesanal?

Hay un futuro inmediato complicado, pero en el largo plazo la racionalidad se impondrá. Las comunidades de pescadores se están fortaleciendo, educándose, articulándose, lo que permite mirar de manera más optimista el futuro. Por otra parte hay una contradicción básica: el sistema tal como se ha articulado no puede seguir operando, finalmente descubrirán que construir más barcos de pesca no es rentable porque el mar no tiene más recursos. Estoy seguro que cuando el negocio entre en graves contradicciones el gran capital se irá a otro nicho de mercado, como lo ha hecho siempre en el campo de la alimentación. El reto es que debemos ser capaces de entender que la pesca y la sustentabilidad de la pesca no es un tema exclusivo de los pescadores artesanales, sino que compromete un sistema político, ambiental y ecológico que es una responsabilidad ciudadana. Los pescadores son una parte pero no lo son todo. Así como la recuperación de la tierra y de la agricultura sustentable no es un tema exclusivamente de los campesinos, en el mar sucede exactamente lo mismo. Yo creo que la voluntad humana y la vida va más allá de cualquier modelo, tengo la mayor esperanza que las cosas van a cambiar, no por los estados o los partidos políticos, sino porque los ciudadanos van a ejercer un papel cada vez más importante.

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