Un pueblo en lucha contra Monsanto en Córdoba, Argentina

Un pueblo en lucha contra Monsanto en Córdoba, Argentina*

Patricia Agosto**

Palabras clave: agronegocios, Monsanto, resistencia popular, Malvinas Argentinas

 

Agronegocios y agrotóxicos

La Argentina es uno de los países de América Latina en los que se viene expandiendo el modelo de agricultura industrial que llamamos “agronegocios”. Con sus semillas transgénicas y sus agrotóxicos, concentra en unas pocas grandes transnacionales desde la producción hasta la comercialización de las semillas, además de destruir el modo de producción campesino e indígena y de mercantilizar la naturaleza y los saberes ancestrales, sometidos a las lógicas del mercado por medio de mecanismos como el pago de patentes por el uso de semillas “de laboratorio”. En este contexto, la transnacional semillera, agrotóxica y biotecnológica Monsanto está enfrentando en la Argentina la resistencia de un pueblo ante la imposición de que se instale en su territorio.

Ilegal inicio de la construcción de la planta de Monsanto

En el año 2012, la ex presidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner, anunciaba con bombos y platillos una multimillonaria inversión de Monsanto en el país, principalmente destinada a la instalación de una planta de acondicionamiento de maíz transgénico en la localidad de Malvinas Argentinas, provincia de Córdoba. Este anuncio se realizó paralelamente al desarrollo de un juicio en esa provincia argentina, conocido popularmente como juicio a la fumigación,[1] que fue consecuencia de las denuncias que venía haciendo un grupo de mujeres sobre las graves consecuencias de las fumigaciones en un barrio de la capital provincial llamado Ituzaingó Anexo; de allí que este grupo de mujeres, la mayoría madres, fueran conocidas como Madres de Barrio Ituzaingó Anexo. Allí se condenó a un empresario sojero y a un aeroaplicador, y el sustento jurídico de esa condena fue la consideración de las fumigaciones con agrotóxicos como un delito penal que pone en riesgo la salud de las comunidades. A esta paradoja temporal, por la simultaneidad de la condena y el anuncio, agregamos una paradoja espacial. Malvinas Argentinas, la localidad cordobesa elegida por Monsanto, se encuentra a 10 km del barrio Ituzaingó Anexo, de donde surgieron las acusaciones que hicieron realidad el primer juicio a la fumigación en el país.

Con la sola aprobación del aviso de proyecto por parte de la Secretaría de Ambiente de la provincia, la planta comenzó a construirse en enero de 2013 de manera ilegal, ya que no contaba con un estudio de impacto ambiental aprobado por las autoridades de aplicación. Ante un hecho que parecía consumado, lo/as vecino/as de Malvinas comenzaron a inquietarse y a consultar los mecanismos legales necesarios para un emprendimiento de esa envergadura. Pronto protagonizarían una lucha que saldría de las fronteras cordobesas y argentinas.

Creando resistencia en las calles, en los tribunales y en el territorio

Desde que comenzaron las tareas preliminares a la construcción de la planta, un grupo de vecino/as de Malvinas bloqueó el ingreso al predio, iniciando las protestas. Comenzaron las investigaciones de lo/as vecino/as que en la mayoría de los casos no tenían ninguna militancia previa y por ende no conocían a la empresa. Aprendieron, conocieron a la corporación y sus políticas de destrucción y muerte a nivel mundial y se vincularon con abogado/as ambientalistas y con colectivos de pueblos fumigados de Córdoba y de otras provincias. Con estos saberes aprendidos y sostenidos en la lucha, se organizaron, conformaron la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida,[2] tomaron las calles, y las movilizaciones se multiplicaron con una clara consigna: “No queremos a Monsanto”. Ya con la obra en construcción, la lucha fue más allá, y en setiembre de 2013 la Asamblea y las Madres de Barrio Ituzaingó, con el apoyo de otras organizaciones de la provincia y del país, decidieron una forma de resistencia territorial: un bloqueo del acceso al predio para impedir el ingreso de camiones con materiales de construcción, que se fue transformando en un acampe. Allí nació la Asamblea de Autoconvocado/as del Bloqueo.

Bloqueo contra Monsanto, Malvinas Argentinas. 10 de noviembre de 2013 (Autora: Patricia Agosto)

Paralelamente a la resistencia territorial, los tribunales se convirtieron en otro escenario de lucha. Las primeras medidas judiciales fueron la interposición de un recurso de amparo y de una medida cautelar, solicitando que se frenen las obras civiles, ya que la empresa no había presentado el estudio de impacto ambiental ni había convocado a audiencias públicas, pasos obligatorios, según la Ley General del Ambiente, para aprobar este tipo de emprendimientos. La complicidad de los poderes políticos y las irregularidades en la aprobación del proyecto quedaron de manifiesto con la revocación de la medida cautelar, autorizando a la empresa a continuar las obras.

El año 2014, comenzó con buenas noticias para lo/as luchadores/as contra Monsanto, ya que la justicia ordenó frenar la obra civil y determinó que el municipio debía abstenerse de emitir cualquier tipo de autorización hasta que se completara el estudio de impacto ambiental y se realizaran las audiencias públicas previstas por la ley (La Mañana de Córdoba, 2014). También a principios de ese año, se sumó un nuevo triunfo: la Secretaría de Ambiente de la provincia rechazó el estudio de impacto ambiental por incumplimiento de los requisitos para la gestión integral de residuos y la no consideración de los impactos ambientales que pudiera generar la planta ni de las medidas de mitigación de los mismos, propinando un duro revés a la transnacional.

Estrategias empresariales

La gran corporación de los agronegocios ha desplegado toda una serie de estrategias en este conflicto para imponer sus intereses. Una de ellas es la de comprar voluntades a través de la responsabilidad social corporativa (RSC) en busca de licencia social: “El EIA —Estudio de Impacto Ambiental— contiene un análisis sociológico de la comunidad. Monsanto también ha diseñado y comenzado a implementar diversos programas de desarrollo comunitario en Malvinas Argentinas, como cursos específicos y capacitación en oficios, además de donaciones en beneficio de la comunidad” (La Voz del Interior, 2014: 4). Con ese objetivo, la empresa desplegó en la provincia el programa más importante de responsabilidad social corporativa que desarrolla en la región sur de América Latina, Semillero de Futuro. No casualmente, en 2013 Córdoba fue la provincia con el mayor número de proyectos financiados; y, tampoco fortuitamente, una de las localidades beneficiadas con la compra de un generador de energía eléctrica fue la localidad de Malvinas Argentinas. Los proyectos de RSC se complementaron con un discurso mediático, político y empresarial que relacionaba el proyecto y la presencia de Monsanto con el “desarrollo” que necesita el pueblo de Malvinas y la provincia.

Otra estrategia desplegada ha sido la represiva, a través de la cual los intereses de la empresa fueron defendidos por las fuerzas represivas del Estado y por grupos sindicales violentos. En este conflicto hubo cinco represiones, tanto en el bloqueo como en manifestaciones callejeras. En la mayoría de ellas han actuado grupos de operaciones especiales de la policía provincial, entrenados y equipados para casos de extrema gravedad, que, sin embargo, intervinieron en este conflicto para reprimir las manifestaciones y militarizar la localidad cuando fue necesario frenar las protestas. También han actuado “patotas” (fuerzas de choque) sindicales, que agredieron a quienes sostienen el bloqueo con el argumento de que están impidiendo el derecho al trabajo a los obreros que construyen la planta. A la represión directa ejercida por fuerzas del Estado y grupos de choque, se sumaron agresiones, cartas documento, persecuciones y amenazas a alguno/as de lo/as referentes de la lucha.

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Manifestantes impidiendo el ingreso de camiones a la planta en construcción. 30 de septiembre de 2013. (Autor: Colectivo Manifiesto, Córdoba.)

Continuará…

Mientras la corporación de los agronegocios anunció ya a fines de 2014 que presentará otro estudio de impacto ambiental y diferentes investigaciones científicas demuestran que existen residuos de agrotóxicos en habitantes de Malvinas Argentinas y que los casos de cáncer están aumentando en forma alarmante en la provincia de Córdoba, el pueblo de Malvinas Argentinas sigue en pie de lucha, resistiendo a la gigante semillera y biotecnológica. Una parte de ese pueblo organizado en asamblea ha aprendido en la lucha que la instalación de la planta llevará a la afectación irreversible del medio ambiente y de la salud de la población, razón por la cual sostiene el bloqueo, se moviliza en las calles y se mantiene expectante ante otras posibles estrategias que pondrán en juego tanto la empresa como algunas voces académicas y los poderes políticos, justicia mediante, para garantizar los intereses de las transnacionales, en un entramado de alianzas que se viene tejiendo —en Córdoba, como en muchas otras provincias del país— a espaldas de las demandas de los pueblos organizados, que vienen gritando “No a Monsanto, a sus semillas transgénicas, a sus agrotóxicos y a sus políticas de cooptación de las voluntades rebeldes”.

Referencias

AGOSTO, P. (coord.) (2014). Malvinas: un pueblo en lucha contra Monsanto. Buenos Aires: América Libre.

ÁVILA V. M.; Red de Médicos de Pueblos Fumigados (2012). “Situación de los Pueblos Fumigados en Argentina, 2012”, 8 de abril, http://www.reduas.fcm.unc.edu.ar/situacion-de-los-pueblos-fumigados-en-argentina-2012/, consultado el 22 de enero de 2013.

La Mañana de Córdoba (2014). “Monsanto, Justicia falló a favor de los ambientalistas de Malvinas”, 8 de enero, http://www.lmcordoba.com.ar/nota.php?ni=153054&utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter, consultado el 8 de enero de 2014.

La Voz del Interior (2014). “Respuesta de Monsanto”, sin fecha, http://www.lavoz.com.ar/sites/default/files/file_attachments/nota_periodistica/Respuesta_de_Monsanto.pdf, consultado el 3 de marzo de 2014.

* El presente artículo fue elaborado en base al trabajo de investigación publicado en: Patricia Agosto (coord.) (2014). Malvinas: un pueblo en lucha contra Monsanto. Buenos Aires: América Libre

** Integrante del Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía y del Centro de Investigación y Formación de Movimientos Sociales Latinoamericanos. Buenos Aires (patoagosto@gmail.com)

[1] http://www.juicioalafumigacion.com.ar/

[2] Facebook: Malvinas Lucha por la Vida.

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