Violencia, silencio, miedo: El desvelo del conflicto de palma aceitera y caña de azúcar en el valle del Polochic, Guatemala

Sara Mingorría*

Palabras clave: organizaciones sociales, cultivos flexibles, conflictos ambientales, conflictos agrarios, violencia

 

La acelerada expansión de cultivos flexibles

En las últimas décadas, la expansión de grandes extensiones de los denominados cultivos flexibles,[1] tales como la palma aceitera (Elaeis guineensis) o la caña de azúcar (Saccharum officinarum), han provocado importantes cambios sociales y ambientales en el Sudeste Asiático y en Latinoamérica (Borras et al., 2011; FAO, 2014). Dicha expansión fue estimulada desde los años 1990 en el Sudeste Asiático y en los 2000 en Latinoamérica por la creciente demanda de productos como agrocombustibles,[2] aceites comestibles, lubricantes industriales o cosméticos en el caso de la palma aceitera, o como alimento para animales y fertilizante en el caso de la caña de azúcar. En Latinoamérica, su expansión ha impedido que comunidades locales accedan a sus principales medios de vida, al remplazarse con estos cultivos la tierra que podría dedicarse a la siembra de granos básicos y a conservar los bosques nativos, que son reserva de alimento, agua y material de construcción (Alonso-Fradejas, 2012). Asimismo, tanto las plantaciones de caña de azúcar como las de palma aceitera están disminuyendo la fertilidad de los suelos y aumentando la contaminación de agua y del aire (Goldemberg et al., 2008). Por otra parte, los procesos de integración en la cadena productiva de la población local como cultivadores o trabajadores asalariados, dan lugar a procesos de diferenciación social, en los que los más pobres y sin tierra, junto con las mujeres, son los que menos beneficios obtienen (Cárdenas, 2012). Los impactos negativos de estos cultivos pueden llegar a expresarse como conflictos ambientales[3] y/o agrarios (Marin-Burgos, 2014).

La revista Ecología Política se publica gracias al apoyo de sus suscriptores. Pasado un año desde su publicación, los contenidos pasan a ser de libre acceso. Para seguir leyendo suscríbete o compra el artículo en pdf.

Comprar artículo Suscríbete

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *