Navegando el Pacifico

Navegando el Pacifico* Campaña en resistencia a los agrocombustibles: «Llenando tanques, vaciando territorios»

Tatiana Roa Avendaño**

 

Del 29 de septiembre al 8 de octubre del presente año se realizó entre las poblaciones de Buenaventura (Valle del Cauca) y Tumaco (Nariño), región conocida como El Pacífico Sur colombiano, la Navegación por el Pacífico, actividad promovida conjuntamente entre el Proceso de Comunidades Negras, PCN y CENSAT Agua Viva – Amigos de la Tierra Colombia.

En un recorrido entre el mar, los esteros, las selvas de manglar y las bocanas de importantes ríos del Sur del Pacifico, como el Micay, el Yurumanguí, el Patía, el Tapaje, el Naya, el Mira, nos fuimos encontrando en poblados y veredas con delegados de los Consejos Comunitarios, máximas instancias de administración del territorio, y miembros de las comunidades; a manera de foro ambulante que recorriera poblados y comunidades con el fin de caminar la palabra de los habitantes de esta región.

La navegación buscó también la articulación entre comunidades negras y ambientalistas por la Defensa del Territorio, la Cultura y la Vida, para definir estrategias y llenar de argumentos los procesos de resistencia frente a la inminente presencia de megaproyectos que amenazan los territorios de las comunidades negras en el Pacifico Sur, megaproyectos caracterizados por su fuerte componente de racismo ambiental, que obedece a la lógica de la destrucción del patrimonio natural y desterritorializa a una de las comunidades más bellas del país, que históricamente ha sido empobrecida en un modelo de desarrollo que mercantiliza la vida.

La navegación fue la presentación en el Pacífico Sur de una campaña de resistencia a los agrocombustibles llamada: «Llenando Tanques, Vaciando Territorios» que promovemos Censat Agua Viva y el PCN. En ella participaron alrededor de 20 personas delegadas por el Proceso de Comunidades Negras y ambientalistas de Censat Agua Viva. Todas y todos ellos activistas por los derechos de los pueblos negros y la justicia ambiental.

Trataré en este corto escrito describir algunas de las principales amenazas a los territorios de las comunidades negras y que denunciaron sus pobladores durante nuestro recorrido.

EL PUERTO DE AGUAS PROFUNDAS EN BAHÍA MÁLAGA

En la agenda de los gobiernos de los países de América del Sur se destaca la preocupación por desarrollar una plataforma de infraestructura física que facilite una conexión para el desarrollo de un modelo de integración basado en corredores para la exportación de bienes primarios y naturaleza, que caracterizan el lugar de los países del sur en los mercados globalizados. En este contexto el Proyecto IIRSA —Integración de la Infraestructura regional Suramericana— promovido por la CAF, el BID y FONPLATA,(1) y el proyecto Arquímedes(2) promovido por el gobierno colombiano, que tiene como uno de sus objetivos centrales la conexión del Atlántico con el Pacífico, ilustran de manera contundente el modelo de desarrollo que favorece las élites económicas y financieras, desconociendo los actores locales y los procesos sociales agenciados por éstos para el reconocimiento de su ciudadanía y autonomía.

Bajo esta lógica para el gobierno nacional ha resultado prioritario retomar el proyecto de construir un puerto en el Pacífico, que opere de manera complementaria al puerto de Buenaventura y ofrezca una alternativa económica, ampliando la capacidad portuaria en la cuenca del pacífico. Por ello han considerado varias opciones, entre ellas aparece El Puerto de Aguas Profundas de Bahía Málaga.

Sin embargo, para los pobladores la construcción de este Puerto traería graves repercusiones para esta bahía. Una de ellas sería la afectación a sus territorios, varios de ellos ya titulados. Este puerto, dicen los nativos, acabaría con el turismo local, con las cunas de corales y de animales marinos, con los manglares que son los ecosistemas más productivos del planeta, con las formas de vida tradicional, que de hecho ya bastante fueron afectadas con la Base Naval(3) y la carretera a Buenaventura. La gente denuncia que se acabará la vida tranquila con la llegada de personas de otras regiones, con el paso permanente de marineros; temen el desplazamiento hacía zonas urbanas donde no tendrán mayores oportunidades. Para ellos y ellas Buenaventura es el espejo de lo que sería esta tranquila y bella bahía con la construcción de un puerto.

Otro de los graves problemas y por lo que hay una profunda oposición de algunas organizaciones ambientalistas que trabajan en la zona, sería que el paso constante de barcos de carga afectaría a las ballenas jorobadas que han elegido este sitio para aparearse y procrearse.

GUERRA, COCA, FUMIGACIONES Y ERRADICACIÓN CON PALMA

Navegando el Pacífico se comprende el significado de la guerra, al recorrerlo se pueden observar sus poblados abandonados, la militarización de los territorios, los cultivos fumigados de pancoger, los miles de desplazados. Nos agrede ver las fuerzas de contraguerrilla refugiándose en los caseríos, junto a las escuelas o en medio del río a menos de 50 mts. de los poblados, violando el Derecho Internacional Humanitario; nos duele ver cómo los programas gubernamentales de atención a las familias desplazadas atentan contra la dignidad de los pueblos. Nos violenta observar la destrucción que las fumigaciones han provocado en los cultivos de pan coger, las huertas y los proyectos colectivos de las mujeres y pobladores locales. Pero también nos asombra la capacidad de resistencia de estos pueblos, que han dado en llamarse los resistentes y han conformado su asamblea, es admirable su tenacidad. Ellos preferirán morir en su territorio antes que abandonarlo.

En cada una de las poblaciones la gente pone sus quejas por las fumigaciones, denuncian la pérdida de sus cultivos, las enfermedades de sus hijos, la gente que enloquece ante la desesperanza, las deudas imposibles de pagar con los bancos, las ayudas miserables o que nunca llegan para los desplazados, el abandono para quienes se resisten en el territorio.

Entendemos de alguna manera que el interés de este gobierno sea vaciar estos territorios abundantes de riquezas, de ahí que sus programas sean absurdos, que a través de Acción Social e incluso muchas ONG sólo den ayuda a los desplazados, y por tanto quienes no abandonan sus tierras pero sufren el conflicto y la fumigación no reciban ningún apoyo, porque este gobierno aspira a que estas comunidades dejen su terruño cansadas del conflicto y el olvido.

En los ríos dimensionamos los impactos de las múltiples fumigaciones con glifosato que el gobierno nacional ha hecho en esta región. Desde nuestra lancha y caminando los poblados podemos ver los platanales y los frutales quemados, los verdes brillantes de los ecosistemas pristinos se van transformando en un verde triste, por los químicos y ácidos que han llovido sobre este territorio. En los ríos aprendemos tres nuevas palabras: fumiga, resistentes y desplazo.

Así vamos entendiendo la ligazón entre coca, conflicto, erradicación y palma. Ya que la única alternativa para mantenerse en el territorio es ser funcional a los proyectos productivos de interés del capital, como la palma aceitera.

LA ACUAPISTA O ACUAVÍA

En varias de las reuniones la gente nos expresa su preocupación por la construcción de la acuapista que este gobierno promueve, en su proyecto Arquímides, porque destruiría gran parte de los territorios de las comunidades negras. Al pasar por la región del Gran Patía los impactos de la acuapista se asocian al gran ecocidio cometido contra la sociedad «Maderas Naranjo», representada por Enrique Naranjo Solis, que sin contar con ningún permiso ambiental, construyó un canal de un metro de ancho con el propósito de comunicar el Río Patía Viejo con la quebrada La Turbia, afluente del río Sanquinaga, y así agilizar el transporte de las maderas extraídas en la zona. El canal fue construido en los años setenta del siglo XX.

Como consecuencia de la construcción del canal sobrevinieron grandes cambios hidrográficos. El río Patía Grande empezó a verter sus aguas en su antiguo afluente, el Patía Viejo, y éste en el río Sanquianga. La diferencia de presión de la aguas generó el ensanchamiento de las bocatomas de los ríos, la disminución del caudal del Río Patía en algunas partes y la inundación en otras. La afectación del sistema hidrológico produjo un impacto ambiental de grandes proporciones. La erosión, el represamiento de aguas, la desviación de los caudales, la destrucción de cultivos y viviendas, el desplazamiento de damnificados, la afectación del ecosistema y de las vías de navegación, etc., son algunos de los cambios presentados y que aún hoy afectan a las poblaciones circundantes localizadas en los municipios de Olaya Herrera, Francisco Pizarro, Mosquera, Mangui-Payán y Roberto Payán. Esta zanja es una de las grandes tragedias ambientales de Colombia, además de los impactos señalados los pobladores dicen que ya las ballenas no remontan el Patía y que la jagua dulce llega directamente a la isla Gorgona, lo que esta provocando la destrucción de los corales. Otro caso más de injusticia y racismo ambiental.

La estrategia del gobierno con la acuapista ha consistido en desagregar por partes este proyecto y vincular a los diferentes municipios por donde pasaría. Esto facilitará avanzar más rápidamente en su ejecución a través de proyectos locales y alianzas, que serían del resorte municipal y Departamental. Así se tendrían articulados en este megaproyecto a tres departamentos y catorce municipios. La acuapista atravesará todo el complejo ecosistema de manglares de esta región provocando innumerables daños, como los ya sucedidos con el Canal Naranjo.

LOS CULTIVOS DE PALMA ACEITERA

En el Pacífico Sur un tema central es, obviamente, la palma aceitera. En Tumaco se inició el cultivo de palma y es el municipio con mayor presencia de estos cultivos en el pacífico. Se habla de que hoy existen alrededor de 40 mil hectáreas, mientras en 1998 tan sólo habían 18 mil ha., es decir, en menos de 10 años la extensión de cultivos de palma tan sólo en este municipio se duplicó. La palma hoy es promovida en otros como Guapí.

Los Consejos Comunitarios expresan su preocupación, porque aunque ellos se niegan a aceptar la palma en su territorio, una estrategia de los agroindustriales promovida por algunas instituciones y organizaciones hace que individualmente algunas personas se involucren en este cultivo. Bajo la presión, o motivados con el discurso de que serán ahora empresarios de la palma, los campesinos firman acuerdos que los llevan a endeudarse por toda una vida y a transformar sus formas de vida tradicional, para volverse obreros de la palma. Esta navegación nos sirvió para entender que no son los Consejos Comunitarios quienes se han metido en el negocio, con algunas excepciones, ellos por el contrario advierten sobre lo que sucederá si dejan que la palma siga invadiendo sus territorios.

Y si bien los cultivos de palma en Tumaco se implementaron a mediados de los años setenta del siglo XX, mediante la presión y modalidades coercitivas o cruentas, a partir de 1999 los promotores de la palma emprenden una nueva estrategia, que complementa la anterior, para acceder al territorio. En 1999 se crea la Corporación para el Desarrollo Agroempresarial del Tumaco, Cordeagropaz, entidad mixta, para que se encargue de promover lo que llaman las alianzas estratégicas. Éstas no son más que relaciones desiguales entre el capital y la gente local, donde los nativos colocan su tierra, su trabajo al servicio de este cultivo, mientras se endeudan y ponen en riesgo no sólo su cultura, su soberanía alimentaria, sino su propio territorio. Aclaramos, no es que por esto no sigan existiendo presiones para que la gente se involucre en estos proyectos. Las cifras de desplazamiento y violación a los derechos humanos en Tumaco lo confirman. La estrategia es clara: hay que vaciar los territorios para que la palma se expanda.

Durante nuestra navegación conversamos con la gente sobre las estrategias como se fue introduciendo la palma en el territorio, y a la vez que navegamos observamos como se transforma el paisaje en dónde ella se ha implementado. Si bien la Ley 70 de 1993 establece al Consejo Comunitario como la autoridad propia del territorio colectivo, su autonomía es limitada. El asunto es que aunque se reconocen como autoridad no se ha logrado una definición como ente territorial orgánico del Estado, los Consejos Comunitarios requieren ganar capacidad, autonomía y control sobre su territorio.

La palma es una amenaza para los territorios, para las comunidades negras sólo ha provocado miseria, endeudamiento, pérdida del control sobre sus territorios, desplazamiento y conflicto. Y no es para menos, el cultivo de palma aceitera se generalizó en los territorios de los descendientes de africanos y se implantó principalmente bajo el modelo del monocultivo industrial trayendo para la gente dolor, tragedia, expropiaciones, desplazamientos, asesinatos, destrucción de sus ecosistemas y sus formas de vida. De ahí que PCN y Censat Agua Viva promovamos una campaña que visibilice los impactos de la palma aceitera y en general de los agrocombustibles.

A MANERA DE CONCLUSIÓN

Al final de esta navegación tanto las y los ambientalistas como las comunidades negras entendemos que hoy más que nunca debemos continuar trabajando juntas y juntos. Sabemos que es preciso buscar salidas productivas, educativas, organizativas y políticas para enfrentar la dura realidad que vive y le espera a estos territorios, que es necesario caminar en la construcción de sociedades sustentables.

Hemos dicho que esta no será nuestra primera y última navegación, nos hemos comprometido a continuar trabajando por el Pacífico Sur, promoveremos la Campaña «Llenando tanques, vaciando territorios», para que se escuchen las voces de quienes hasta ahora no han tenido voz. Nos han quedado varias tareas, la lucha sigue, el camino es largo, pero nuestro corazón es hoy más fuerte.

¡Buen viento y buena mar!

* Artículo escrito a partir de cuatro relatos que escribió la autora de la Navegación por el Pacífico y publicados en la web de Censat Agua Viva, www.censat.org.

** Censat Agua Viva – Amigos de la Tierra Colomia (petroleo@censat.org).

1 CAF (Corporación Andina de Fomento), BID (Banco Interamericano de Desarrollo), FONPLATA (Fondo Financiero para el desarrollo de la Cuenca del Plata).

2 El Proyecto Arquímedes estructura la estrategia del Plan Regional Integral para el pacífico PRI Pacífico, desarrollando un componente en el sector norte: departamento del Chocó y un componente en el sector sur que involucra catorce municipios del Pacifico Sur y a los departamentos del Valle, Cauca y Nariño. Incluye 12 obras de infraestructura.

3 Durante la construcción de la Base Naval se hicieron a lo pobladores muchas promesas nunca cumplidas sólo durante los primeros años: acceso al hospital, al supermercado, a mejoras educativas. Con el paso del tiempo no sólo les fue restringido su paso a la Base, sino también a su propio territorio, como ocurrió a mediados del 2005, cuando unas parcelas para el proyecto de forestación establecidas por un grupo de mujeres y hombres fueron destruidas por una unidad de la infantería.

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