Una lectura geopolítica de la problemática de los agrocombustibles

Elizabeth Bravo*

 

Agosto del 2007. Dos presidentes. Dos giras en América Latina. Por un lado, el presidente Lula hizo un recorrido por México y el Caribe, para dar continuidad a lo que se ha llamado su «diplomacia del etanol», cuyo objetivo es crear un mercado seguro para el etanol y posesionarse como un nuevo líder en el Sur del mundo.

En esos mismos días, el presidente Hugo Chávez visita cuatro países sudamericanos en cinco días, donde visitó a sus principales aliados (Argentina, Bolivia y Ecuador) y trató de recomponer sus relaciones con Uruguay.(1)

En estas dos visitas podría resumirse dos visiones geopolíticas en disputa, en torno al control de la energía y de la integración latinoamericana. Chávez privilegia el petróleo como base de la integración, desde una perspectiva de la soberanía sobre el recurso; los hidrocarburíferos son patrimonio estatal, y a pesar de que los gobiernos establezcan contratos desfavorables para los intereses nacionales y un alto porcentaje de las rentas petroleras se dediquen a pagar la deuda externa y en otros gastos ilegítimos, los ingresos petroleros se redistribuyen en la sociedad.

En contraste, los agrocombustibles son producidos por el sector privado; el Estado no puede tener el mismo grado de control sobre todas las fases de la cadena productiva, como sucede con el petróleo; y las divisas generadas en su exportación no se redistribuyen. Lula entonces vende su idea de agrocombustibles desde una lógica empresarial.

LAS GIRAS ENERGÉTICAS LATINOAMERICANAS

> Presidente Lula

México: plantea la cooperación en agrocombustibles y pide a México ingresar al Mercosur.

Honduras: habló de un TLC entre Centro América y Mercosur. Se incorporó el tema de los agro-combustibles.

Nicaragua: firmó un acuerdo, pero Lula no pudo vender su idea del etanol. Panamá: dará tecnología para agro-combustibles.

Jamaica: más tecnología de agro-combustibles.

> Presidente Chávez

Argentina: compró bonos por 500 millones de dólares y firmó un acuerdo energético con Kirchner.

Uruguay: suscribió un acuerdo de seguridad energética y ofreció una refinería.

Ecuador: construirá una refinería en Manabí2 y comprará bonos ecuatorianos.

Bolivia: pondrá en marcha una asociación de petroleras estatales.

Fuente: El Comercio, 9 de agosto del 2007

He usado este ejemplo como introducción al hecho que se está construyendo una nueva geopolítica energética en el mundo, en la que América Latina juega un papel muy importante.

ALGO SOBRE GEOPOLÍTICA

Aunque el término geopolítica ha sido utilizado desde inicios del siglo XX por intelectuales europeos, fue el general nazi Karl Haushofer, quien la modernizó y utilizó como instrumento que justificaba la expansión territorial de Alemania durante el Tercer Reich, para asegurar la subsistencia alemana a través del manejo del territorio de otro país, para apoderarse de los recursos estratégicos requeridos para garantizar el desarrollo y seguridad de Alemania. Él incluyó varios elementos del geógrafo Friedrich Ratzel, quien propuso que un Estado tiene que crecer, extender o morirse dentro de «fronteras vivientes», por ello tales fronteras son dinámicas y sujetas al cambio. Estos conceptos han sido ampliados para enfrentar problemas militares y geoestratégicos, y no sólo de Alemania sino también de otros países.

En el campo petrolero, la Doctrina Carter, define al crudo del Golfo Pérsico como de «interés vital» para Estados Unidos, y debe ser defendido «por cualquier medio necesario, incluida la fuerza militar». Eso ha sido demostrado en los últimos años hasta la saciedad.

¿QUÉ PASA CON EL PETRÓLEO?

En Estados Unidos, en el año 2000, el 55% de las importaciones de crudo provinieron apenas de 4 países: Canadá, Arabia Saudita, Venezuela y México. De estos, por lo menos dos son políticamente poco estables, y Canadá no es un país de Tercer Mundo al que se pueda entrar como en el patio trasero. Es por tanto urgente diversificar las fuentes de aprovisionamiento, y por lo mismo, el petróleo mundial se ha constituido en un asunto de seguridad nacional para Estados Unidos.

El Vicepresidente Cheney advirtió que en el 2001, Estados Unidos se enfrentó a la más seria carencia de energía desde los embargos petroleros de los setenta, y que la dependencia de crudo aumenta cuando poderes extranjeros no siempre tienen a Estados Unidos en su corazón.

Éste es el caso del Presidente Chávez, que ha sido calificado por Estados Unidos como parte del «eje del mal», a pesar de ser Venezuela el principal proveedor de productos derivados de petróleo a Estados Unidos. Existe entre Venezuela y Estados Unidos una dependencia mutua, y ambos están resueltos a dejar esa dependencia. Venezuela por medio de crear nuevos aliados y nuevos mercados en el Sur, y Bush a través del etanol.

Existe entre Venezuela y Estados Unidos una dependencia mutua, y ambos están resueltos a dejar esa dependencia.

Dentro de su Plan de Seguridad Energética, Bush propuso diversificar sus fuentes, tanto de crudo como de combustibles alternativos.(3) Para ello es necesario aumentar substancialmente el porcentaje de maíz en la producción de etanol (White House, 2007), lo que desataría conflictos con importantes grupos económicos estadounidenses, que usan grandes cantidades de maíz como materia prima dentro de Estados Unidos.(4) Por lo que Estados Unidos va a tener que abastecerse de la importación.

Se necesita, por tanto, establecer una nueva geopolítica en torno a los agro-combustibles. Bush ve necesario «alentar a sus amigos y aliados a aumentar su producción de petróleo y alternativas, diversificar sus fuentes, reducir su consumo y aumentar sus reservas de petróleo» para reforzar la seguridad energética de Estados Unidos (y el resto del mundo). Y mira con preocupación las acciones en el extranjero que «menoscaban los mercados libres, abiertos y competitivos para el comercio y la inversión en fuentes de energía» (White House, 2007).

Es ahí donde entra Brasil como un nuevo amigo y aliado de Estados Unidos.

LA GEOPOLÍTICA DEL ETANOL

La nueva geopolítica que se está conformando en torno a los agro-combustibles, tiene como objetivo asegurar que estos puedan sustituir paulatinamente al petróleo, y así perpetuar el patrón de vida de las sociedades del Norte, en base a la vieja dependencia de tipo colonial sobre los ecosistemas y pueblos del Sur. Es necesario, por tanto, asegurar el control de territorios enteros, lo que implicará el desplazamiento de comunidades locales y de sus formas de vida, reemplazo de ecosistemas naturales por cultivos energéticos, y pérdida de soberanía alimentaria y patrimonial.

El punto más alto de esta nueva «diplomacia del etanol» fue la visita del presidente Bush a Brasil, donde se consagró una nueva geopolítica energética. Un paso previo a la consumación de la alianza Lula – Bush, fue la creación de la Comisión Interamericana del Etanol, que es un grupo del sector privado co-dirigido por Luis Moreno – Presidente del BID, Jeb Bush, ex gobernador de Florida y hermano del presidente estadounidense, y Roberto Rodrigues, presidente del Consejo Superior de Agronegocios de la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo, y ex Ministro de Agricultura en el primer gobierno de Lula.

El objetivo de Estados Unidos es contar con una fuente de abastecimiento de sus nuevas necesidades energéticas.

Lula, por su parte, aspira a posicionarse como el líder del Sur y hacer de Brasil una potencia energética en base al etanol; asegurar un mercado estable para los agro-combustibles, así como de toda la cadena productiva relacionada (transferencia tecnológica para la producción agrícola, procesamiento, refinación y distribución).

Una manifestación de las alianzas Lula–Bush fue la creación de la empresa Brazilian Renewable Energy Company (Brenco), una de las industrias más grandes en la materia,(5) formada por inversionistas estadounidenses y brasileños. Con sede en Las Bermudas y encabezada por James Wolfenson ex presidente del Banco Mundial, la empresa es dirigida por Phillippe Reichstul, el ex-presidente de Petrobras. Otro de sus inversionistas es David Zylbersztanjn, antiguo director de ANP(6) y pariente político del ex Presidente Cardoso.

LAS RUTAS DE LOS AGROCOMBUSTIBLES

a) Brasil y Estados Unidos

El gobierno brasileño está promocionando los agrocombustibles en varios países del mundo. Desde 2006 altos funcionarios del gobierno brasileño y representantes empresariales han visitado varios países latinoamericanos y del Caribe; y han establecido alianzas con varios países de la región y de África. Igualmente Petrobrás está asistiendo a varios países a desarrollar el marco técnico y legal en el tema.

El proyecto político de Lula es convertirse en el nuevo líder del Sur y conseguir que Brasil acceda al Consejo de Seguridad de la ONU. En su gira nórdica, en septiembre de este año, Lula obtuvo ya el apoyo de varios países escandinavos.

En el plano económico el objetivo es convertir a Brasil en el principal proveedor de agrocombustibles y de tecnología para etanol a escala mundial. Entre sus planes se incluye acceder al mercado de los Estados Unidos y Europa, vía las ventajas arancelarias que tienen los países de la Región Andina, Centro América y Caribe. Por eso quiere expandir la producción de caña de azúcar y palma aceitera, y plantas de procesamiento a esos países. También se ha volcado hacia el continente africano, y ha logrado obtener el apoyo de varios países africanos a través de acuerdos bilaterales y trilaterales de cooperación, y se ha apuntalado en la Unión Africana, pasando por alto varias agencias de las Naciones Unidas, para asegurarse la implementación de instrumentos legales y técnicos.

Petrobrás y algunas compañías japonesas firmaron un memorando de entendimiento para la producción y venta de etanol, plantas para quemar el bagazo de la caña para la producción energética y oportunidades de venta de créditos MDL, y en su gira por la región Escandinava y España, consiguió también importantes contratos.

Para cubrir las necesidades del nuevo mercado agroenergético que se está construyendo, el Plan Nacional de Agroenergía de Brasil estima como área potencial para expansión de cultivos energéticos la cifra de 200 millones de hectáreas, incluyendo la «recuperación de áreas degradadas, reconversión de pastos y ‘reforestación’ de la Amazonia con palma». Para poner en marcha el Plan, se debe construir una red de Alcohol-ductos, plantas de acopio, procesamiento, puertos, carreteras e hidrovías, lo que incrementará el uso de hierro proveniente de las minas del Gran Carajás, la destrucción de ecosistemas naturales y del tejido social en esta región de Amazonia, además de incrementar dramáticamente la producción de cemento, una de las industrias más sedientas de energía.

b) La soya transgénica en Argentina y el Cono Sur

Transformar el paisaje del campo argentino en un monocultivo de 15,9 millones de hectáreas de soja transgénica sólo tomó 10 años, reemplazando la producción de cereales, carne y otros alimentos por la de sólo un producto para la exportación, concentrada en manos de las principales trasnacionales del comercio internacional. Ahora siendo el primer exportador mundial de aceites, Argentina busca convertirse el principal proveedor para la demanda europea de biodiésel, para lo cual el gobierno argentino ya solicitó aranceles preferenciales a la Unión Europea.

La apuesta del agronegocio de la exportación de agrocombustibles ha puesto a funcionar un engranaje de producción de biodiésel en el que participan empresas como Vicentín, AGD-Bunge S.A y SACEIF – Louis Dreyfus, y del sector petrolero (Repsol-YPF y la nacional ENARSA) que participan en proyectos de entre 25 y 30 millones de dólares. La capacidad prevista para el total de las plantas a instalar es de 3,1 millones de toneladas anuales.

Para suplir la demanda de exportación de aceites y granos, y ahora la del biodiésel de soja, y además cumplir con las nuevas metas para biodiésel, se programa la deforestación de entre 4 y 7 millones más de hectáreas de bosques nativos para avanzar con la frontera sojera, e importar entre 3 y 4 millones de toneladas de soja provenientes de Bolivia, Brasil, y especialmente Paraguay, así como implementar toda una infraestructura para facilitar la exportación de sojya desde el interior del país hacia los puertos y plantas de refinación.

c) Las plantaciones de palma en ecosistemas naturales y territorios indígenas

En la actualidad el 88% del comercio mundial de aceite de palma proviene de Malasia e Indonesia, lo que obedece a una expansión del área cubierta por este cultivo. En los últimos 20 años la producción se duplicó en Malasia y se triplicó en Indonesia, a costa de la desaparición de sus bosques tropicales. El crecimiento de las plantaciones de palma en Malasia e Indonesia responden a la creciente demanda de aceite de palma especialmente para el mercado europeo.

El aceite de palma se perfila como la principal fuente para la producción de biodiésel a costa de ecosistemas naturales y territorios indígenas.

A pesar de la defensa oficial de que la industria de la palma aceitera no ha producido deforestación, el gobierno de Sarawak, en el Borneo malayo, aceptó que se ha concesionado 2,4 millones de hectáreas de bosques para la industria palmícola y de la pulpa y papel, extensión que puede llegar a 3 millones de hectáreas a finales del 2007, que constituyen una cuarta parte del área total de Sarawak. Las empresas madereras transnacionales, una vez que deforestan una zona para la extracción de la madera, la siembran con monocultivos de palma, transformando el bosque en aceite.

Aun cuando estos bosques son reclamados por comunidades indígenas como parte de sus territorios tradicionales, y aunque muchas de estas comunidades dependen de los recursos del bosque para su subsistencia, ni la legislación ni el gobierno han reconocido totalmente su derecho consuetudinario; y a pesar de sus continuas protestas, las plantaciones de palma continúan extendiéndose.

El aceite de palma se perfila como la principal fuente para la producción de biodiésel a costa de ecosistemas naturales y territorios indígenas también en otros países tropicales, constituyendo el caso más preocupante el de Colombia, donde las plantaciones de palma se extienden de la mano del paramilitarismo, desplazando a poblaciones enteras.

LOS ACTORES PRIVADOS

Lejos de beneficiar a los pueblos, la industria de los agrocombustibles va a beneficiar al creciente sector de los agronegocios que en cada uno de los países se han beneficiado tradicionalmente de la agricultura industrial dirigida a la exportación, como son los empresarios cañicultores de Sao Paulo, los grupos soyeros A Maggi y Los Grobo en Brasil y Argentina, etc. En el sector de agronegocios se deben sumar las grandes transnacionales que se dedican a la comercialización de granos y sus derivados (en este caso agrocombustibles), entre los que se incluyen las estadounidenses ADM, Cargill y Bunge y la francesa Louis Dryfus.

Pero debido a la complejidad de esta nueva industria, hay otros sectores que trabajan en asociación con el sector de los agronegocios, entre los que se incluyen las empresas petroleras que, aunque aparentemente podrían ser las principales perjudicadas del surgimiento de los agrocombustibles, han tenido la habilidad de reciclarse y adaptarse a las nuevas circunstancias. La industria biotecnológica, que ve en los agrocombustibles una manera de vender sus semillas transgénicas, sin tener que enfrentarse a la resistencia que han generado los alimentos transgénicos. Y tenemos a la gran consumidora final que es la industria automovilística que se encuentra muy ocupada haciendo modificaciones tecnológicas en los motores de los nuevos automóviles en base a etanol o biodiésel.

En torno a los agrocombustibles, se han establecido un nuevo tipo de alianzas entre empresas de distintas ramas, siendo un ejemplo paradigmático la sociedad establecida entre la petrolera BP y la biotecnológica DuPont, quienes van a desarrollar, producir y comercializar en el mercado británico el biobutanol como un biocomponente de la gasolina, y su argumento es que no van a competir con cultivos alimenticios. Las empresas están aprovechando la capacidad biotecnológica de DuPont y la experiencia y know-how de BP en la elaboración de combustibles. En este contexto, BP anunció que ha seleccionado a la Universidad de Berkeley, al Laboratorio Lawrence junto la Universidad de Illinois para crear un Instituto de Biociencia. En el acuerdo, BP se compromete entregar a Berkeley la suma de US$ 500 millones por 10 años, suma que duplica todos los fondos corporativos que recibe la Universidad. El Instituto trabajará en 5 programas(7) y en 24 laboratorios. Colaboran también con British Sugar para la introducción del biotetanol en el mercado.

ACTORES INTER- GUBERNAMENTALES

Varias organizaciones intergubernamentales están trabajando en la promoción de los agrocombustibles, desde sus distintas perspectivas, para en definitiva beneficiar a los sectores privados antes mencionados.

En la próxima Reunión de las Partes del Protocolo de Kyoto, es muy posible que los agro-combustibles sean aceptados en el nuevo negocio del comercio de carbono. En varios países ya han calificado como proyectos MDL(8) relacionados con agrocombustibles, por ejemplo en Indonesia se han presentado 3 proyectos MDL relacionados con palma; en Malasia, 12 proyectos MDL relacionados con el sector palma (lo que represente el 90,3% de los fondos), y hay varios fondos para palma en lista de espera. En el Ecuador hay 3 proyectos MDL relacionados con la generación de energía a partir de caña. En la región Latinoamericana, la Organización Latinoamericana de Energía OLADE, trabaja también en promover proyectos MDL e impulsa el desarrollo de marcos regulatorios y técnicos para la promoción de los agrocombustibles.

En el campo de la alimentación y agricultura, la FAO, está trabajando en guías para gobiernos y posibles inversionistas en el campo de agrocombustibles. El representante de FAO para América Latina asegura que «los nuevos combustibles deben ser ‘sembrados’ en los campos, en vez de ser extraídos del subsuelo». Otra organización que tiene competencias con el tema agrícola y que impulsa los agrocombustibles es el IICA.(9) En el pasado, esta agencia impulsó la revolución verde en la región, y hoy promueve los agrocombustibles, de la mano de los transgénicos.

Otro actor importante es la banca multilateral. El Banco Mundial se ha pronunciado a favor de los agrocombustibles en el Tercer Mundo. Para su promoción, sugiere una liberalización del mercado en materia de agrocombustibles, pero le preocupa el tema de los subsidios, pues sin ellos esta industria no puede prosperar, por lo menos en sus etapas iniciales.

A nivel latinoamericano, el Banco Interamericano de Desarrollo BID está financiando varios proyectos relacionados con la promoción de agrocombustibles, incluyendo un fondo de 120 millones de dólares para la empresa Usina Moema Acucar E Alcool Ltda. de Brasil. Para Centro Amé- rica ha aprobado un proyecto para facilitar el comercio local e internacional de agrocombustibles a través de «un marco sólido de normatividad y regulación para la producción y el uso de biocombustibles, promoviendo así el aumento de una producción sostenible». El BID ha creado además un fondo de energía sostenible y cambio climático. Financia el desarrollo y ejecución de evaluaciones nacionales, análisis de estructura de políticas y asistencia a reformas de políticas de inversiones en agrocombustibles, energía renovable y eficiencia energética.

Entre las organizaciones que no están muy convencidas de los agrocombustibles se incluye el Fondo Monetario Internacional (FMI), y la Organización Mundial de Comercio. Le preocupa al FMI que los precios de los alimentos estén sujetos al precio de petróleo con la substitución de combustibles fósiles por biocarburantes, y también los altos subsidios que requieren estos nuevos combustibles, pero tiene altas esperanzas en la segunda generación de agro-combustibles.

Por otro lado, Organización Mundial de Comercio identifica algunos problemas relacionados con los agrocombustibles, pues son productos altamente subsidiados, y por otro lado, es difícil clasificarlos, porque pueden ser productos agrícolas, industriales o ambientales, y cada uno de ellos se rige por sus propias normas.

En contraste, el UNCTAD, organización de las Naciones Unidas que trata temas de comercio y desarrollo ha lanzado la Iniciativa UNCTAD de Biocombustibles para promover la producción y mercado de agro-combustibles. Esta organización considera importante la participación privada en la promoción de estos nuevos combustibles, y la necesidad de insertar proyectos de agrocombustibles en el MDL. Propone establecer espacios de colaboración con otras organizaciones intergubernamentales y banca multilateral y regional.

Desde distintos abordajes, todas estas organizaciones intergubernamentales ven en los agrocombustibles una oportunidad para la creación de un nuevo mercado energético; y en el nombre del desarrollo, la protección ambiental y la erradicación de la pobreza, lo que hacen es exacerbar estos problemas.

LA PROPUESTA DESDE EL SUR(10)

En una reunión llevada a cabo en la ciudad de Quito, con organizaciones de diversos países del «Sur Global», hicimos un análisis sobre la problemática de los agrocombustibles, sus orígenes e implicaciones para nuestro futuro, y entre otros aspectos, se analizó que los agrocombustibles pertenecen a una matriz que se basa en la ideología del «desarrollo», que fue elaborada después de la Segunda Guerra como una manera de extender el colonialismo, continuar y profundizar el saqueo del que hemos sido objeto en los últimos 500 años. A finales del siglo XX, el desarrollo se vistió de verde y se acuñó el término «desarrollo sustentable», que lo que hace en realidad es «sustentar» la dominación y el abastecimiento colonial, y se crea el «ambientalismo de mercado», que pretende resolver la crisis ambiental (local o global) a través de instrumentos técnicos como los agrocombustibles, o de mercado, como la venta de servicios ambientales, los mecanismos de desarrollo limpio, la certificación, etc.

Propusimos la necesidad de iniciar una transición hacia una sociedad post-petrolera sobre bases ecológicas, con un nuevo sentido del «desarrollo» que incluya la superación del capitalismo y el garantizar la Soberanía Energética en acuerdo y complementariedad con la defensa radical de la Soberanía Alimentaria.

Propusimos un nuevo paradigma de des-desarrollo que incluya una transformación estructural radical de toda la economía y de nuestro estilo de vida y el desmantelamiento del macro sistema energético que sustenta y garantiza el poder global, que incluya la des-urbanización, para restituir la existencia de la población a escala humana, supliendo las necesidades en el mercado local y con fuentes de energía locales; la des-globalización del comercio y el transporte de mercancías, la des-petrolizar la economía, y la des-centralización en la generación y distribución de energía.

REFERENCIAS

ISCH, Edgar (2005), Geopolítica de la apropiación de la naturaleza, Revista Opción, noviembre.

El Comercio (2007), Los ejes del biocombustible y el petróleo. 9 de agosto, Quito.

ESMAP (2005), Potencial of Biofuels for Transport in Developing Countries, The World Bank Group, Washington.

IMF (2007), World Economic Outlook, Spillovers and Cycles in the Global Economy, abril.

KLARE, M. (2004), Bush-Cheney Energy Strategy: Procuring the Rest of the World´s Oil, Foreign Policy in Focuys, enero.

RÍOS ROCA, A., Programa regional de biocombustibles. Perspectiva energética regional, OLADE.

Prensa Latina (2006), Lula con empresarios suecos de salida hacia Copenhague, 12 de septiembre.

QUAGLIOTTI DE BELLIS, B. Constantes geopolíticas en Oriente Cercano. La sórdida guerra del Petróleo. GestionPolis. Conferencia ofrecida en el Club Libanés del Uruguay. 21- noviembre-200.

SOTO, A. (2007), Lula busca apoyo escandinavo a la candidatura de Brasil para el Consejo de Seguridad de la ONU. Helsinki, 11 de septiembre, El País.

UNTAC (2006), The Emerging Biofuels Market: regulatory, market and Development Implications.

VERGARA, E. (2006), FAO impulsa desarrollo de agroenergías y biocombustibles, 27 de julio, Associated Press.

White House (2007), Veinte en Diez: Reforzr la Seguridad Energética de Estados Unidos, 23 de enero.

Sitios web

http://www.iica.int/noticias/detalles/2006/CP24-2006_eng.pdf IICA Proposes Cooperation Program for Biofuels. http://biopact.com/2007/03/leading-investors-create-majorbiofuel.html. http://www2.dupont.com/Biofuels/en_US/facts/BP-DuPontBio fuelsFactSheet.html

* Acción Ecológica (ebravo@rallt.org).

1 Significativamente una semana después, el presidente Tabaré Vázquez viajó a Ecuador.

2 Provincia donde está instalada una base militar estadounidense y que tendrá que salir en 2009.

3 35.000 millones de galones de combustibles alternativos al año hasta el 2017, que podrían ser a partir de maíz.

4 Como la industria alimenticia y avícola

5 Se iniciará con un capital de 240 millones de dólares e intentarán captar 2.000 millones de dólares

6 Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles del Brasil

7 Incluyendo secuestro de carbono, biocombustibles, bioproducción de combustibles (con el uso de microorganismos) y depolimerización de biomasa

8 MDL o Mecanismo de Desarrollo Limpio, a través del cual países del Norte transfieren fondos a estados del Sur para que lleven a cabo proyectos que mitiguen el cambio climático, especialmente a través de plantaciones.

9 Este es un organismo especializado del sistema inter-americano (OEA) que da asesoría técnica agrícola a los países miembros.

10 Basado en el documento de posición del Sur Global sobre Soberanía Alimentaria, Soberanía Energética y la transición hacia una sociedad post-petróleo. Encuentro Internacional sobre Agrocombustibles, Soberanía Alimentaria, Soberanía Energética. Quito – Ecuador, del 27 de junio al 01 de julio de 2007.

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