La crisis económica mundial: una oportunidad histórica para la transformación

Varios autores

Una respuesta inicial de individuos, movimientos sociales y organizaciones no gubernamentales a favor de un programa de transición para la transformación económica radical.

Beijing, 15 de octubre de 2008

 

PREÁMBULO

Aprovechando la oportunidad de que numerosos integrantes de movimientos sociales habían coincidido en Beijing para participar del Forum Popular Asia-Europa, el Transnational Institute y Focus on the Global South organizaron encuentros nocturnos informales entre el 13 y el 15 de octubre de 2008. Todos los participantes reconocíamos la importancia de la actual crisis económica mundial y la ocasión que se nos presenta para hacer de dominio público algunas de las estimulantes y factibles alternativas en las que muchos de nosotros venimos trabajando desde hace décadas. Esta declaración representa el resultado colectivo de nuestras noches de Beijing. Nosotros, los signatarios iniciales, pretendemos que se interpreten como una contribución a los esfuerzos por definir propuestas sobre las cuales nuestros movimientos puedan organizarse, como los fundamentos para un orden político y económico radicalmente diferente. Quien lo desee, puede firmar esta declaración en http: //www.casinocrash.org.

LA CRISIS

El sistema financiero mundial va quedando al descubierto de forma acelerada. Esto acontece en medio de múltiples crisis relacionadas con los alimentos, el clima y la energía. Debilita severamente el poderío de EEUU y de la UE, así La crisis económica mundial: una oportunidad histórica para la transformación Varios autores Una respuesta inicial de individuos, movimientos sociales y organizaciones no gubernamentales a favor de un programa de transición para la transformación económica radical. Beijing, 15 de octubre de 2008 como a las instituciones internacionales que ellos controlan; especialmente el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio. No sólo es la legitimidad del paradigma neoliberal lo que está en cuestión, sino el mismísimo futuro del capitalismo.

Tal es el caos en el sistema financiero internacional que los gobiernos del Norte han acabado recurriendo a medidas que los movimientos progresistas venían proponiendo desde hace años, como la nacionalización de los bancos. Estas medidas, no obstante, han sido adoptadas como soluciones estabilizadoras a corto plazo y, una vez que la tormenta amaine, probablemente volverán a poner a los bancos en manos del sector privado. Tenemos un estrecho margen de oportunidad para movilizarnos y evitar tal desenlace.

DESAFÍO Y OPORTUNIDAD

La actual confluencia de crisis profundas nos conduce hacia territorios inexplorados. Las consecuencias de la crisis financiera serán severas. La gente se siente sumida en una profunda incertidumbre; la miseria y las penurias afectarán a amplios sectores de la población en todas partes. No deberíamos sacrificar esta ocasión permitiendo que los grupos fascistas, xenófobos y populistas de derecha se aprovechen del miedo y la rabia de la gente con fines reaccionarios.

Durante las pasadas décadas se han ido conformando poderosos movimientos contra el neoliberalismo. El descontento irá a más a medida que los análisis críticos sobre la situación actual sean mejor comprendidos, tanto por aquellos que se enfurecen al ver que se utilizan fondos públicos para resolver problemas de los que ellos no son responsables, como por quienes se preocupan por la crisis ecológica y el aumento de los precios, especialmente de los alimentos y la energía. Esos movimientos se fortalecerán según se vaya haciendo sentir la recesión y las economías se hundan en la depresión.

Hoy se percibe una mayor apertura ante las alternativas. Para que estas merezcan la atención y el apoyo de la gente han de ser prácticas y de viabilidad inmediata. Disponemos de alternativas convincentes que ya están llevándose a la práctica y también contamos con excelentes ideas que se intentaron en el pasado y fueron subestimadas. Nuestras alternativas hacen del bienestar de las personas y del planeta un elemento central. Por tal razón, es imprescindible el control democrático de las instituciones financieras y económicas. Esa es la línea conductora que conecta las propuestas que siguen a continuación.

Propuestas para el debate, la elaboración y la acción.

Finanzas

– Promover la socialización a gran escala de los bancos, no sólo la nacionalización de los activos perniciosos.

– Crear instituciones bancarias populares y fortalecer los sistemas de préstamo basados en la reciprocidad y la solidaridad.

– Institucionalizar la transparencia absoluta dentro del sistema financiero mediante la apertura de sus libros a la consulta pública, a través de las organizaciones ciudadanas y de los sindicatos.

– Introducir la supervisión parlamentaria y ciudadana del actual sistema bancario.

– Aplicar criterios sociales (incluyendo las condiciones laborales) y ecológicos a toda clase de préstamos, incluso aquellos con fines comerciales.

– Priorizar los préstamos, con tasas mínimas de interés, destinados a satisfacer necesidades sociales y ambientales, así como para favorecer el crecimiento de la economía social.

– Reestructurar los bancos centrales de acuerdo a objetivos, democráticamente establecidos, de carácter social, ecológico y fortalecedor (para contrarrestar la recesión), convirtiéndolos en instituciones transparentes ante la opinión pública.

– Proteger las remesas de dinero que los inmigrantes envían a sus familias e introducir normas que reduzcan las comisiones y tasas sobre tales transferencias.

Impuestos

– Acabar con los paraísos fiscales.

– Eliminar las exenciones impositivas a las empresas extractoras de combustibles fósiles y a la industria nuclear.

– Imponer estrictos sistemas impositivos progresivos.

– Introducir un sistema impositivo mundial para prevenir la transferencia de precios y la evasión de impuestos.

– Establecer un impuesto sobre los beneficios de los bancos nacionalizados para ser utilizado en fondos ciudadanos de inversión (ver más abajo).

– Fijar impuestos progresivos estrictos sobre las emisiones de carbono para aquellos proyectos con elevada intensidad en las emisiones de carbono.

– Adoptar controles, como la tasa Tobin, sobre los movimientos especulativos de capital.

– Reintroducir aranceles e impuestos a la importación de bienes de lujo y otros bienes que ya son o pueden ser producidos localmente, como medio para incrementar la base fiscal del Estado y también para fomentar la producción local, reduciendo así la emisión mundial de carbono.

Gasto e inversión públicos

– Reducir drásticamente los presupuestos militares.

– Reconducir el gasto gubernamental para que, en vez de rescatar a los banqueros, se garanticen los ingresos básicos y la seguridad social, proporcionando servicios sociales básicos de acceso universal, como vivienda, agua potable, electricidad, atención sanitaria, educación, atención infantil y acceso a Internet y a otros servicios de comunicación pública.

– Utilizar los fondos ciudadanos de inversión (ver más arriba) para favorecer a las comunidades más necesitadas.

– Asegurar que las personas en riesgo de perder sus viviendas debido a la morosidad en el pago de sus hipotecas, provocada por la crisis, puedan renegociar las condiciones de pago.

– Detener la privatización de servicios públicos.

– Crear empresas públicas bajo control parlamentario, de las comunidades locales y/o de los trabajadores, para generar puestos de trabajo.

– Mejorar el desempeño de las empresas públicas mediante la democratización de su gestión; alentar a los funcionarios, sindicatos y organizaciones de consumidores a que colaboren con tal finalidad.

– Introducir, en todos los niveles que sea posible, los presupuestos participativos sobre las finanzas públicas.

– Invertir masivamente en el incremento de la eficiencia energética, el transporte público con bajas emisiones de carbono, las energías renovables y la recuperación medioambiental.

– Controlar o subsidiar el precio de los productos básicos.

Comercio internacional y finanzas

– Introducir una prohibición mundial permanente sobre la especulación a corto plazo sobre las acciones.

– Prohibición del comercio de derivados financieros.

– Prohibición de cualquier tipo de especulación con productos alimentarios básicos.

– Cancelación de la deuda de todos los países en desarrollo; la deuda se incrementa a medida que la crisis provoca la caída del valor de las monedas del Sur.

– Apoyar los llamamientos de la ONU a participar en el debate sobre cómo afrontar la crisis, que tendrá mucho mayor impacto en las economías del Sur de lo que se suele reconocer.

– Desmantelamiento paulatino del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio.

– Retirada paulatina del dólar estadounidense como moneda internacional de reserva.

– Establecer la investigación popular dentro de los mecanismos necesarios para definir un sistema monetario internacional justo.

– Asegurar que los presupuestos destinados a la ayuda internacional no disminuyan por causa de la crisis.

– Abolición de las ayudas ligadas.

– Abolición de las ayudas sujetas a condicionalidades impuestas por el neoliberalismo

– Eliminación gradual del paradigma de desarrollo basado en las exportaciones, priorizando el desarrollo sostenible de la producción para los mercados locales y regionales.

– Introducir incentivos para aquellos productos que sean comercializados en los mercados locales más próximos.

– Cancelar todas las negociaciones sobre acuerdos bilaterales de libre comercio y sobre acuerdos de asociación económica.

– Promover los acuerdos regionales de cooperación econó- mica, como UNASUR, la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP) y otros, que fomenten un genuino desarrollo y el fin de la pobreza.

Medio ambiente

– Introducir un sistema mundial de compensación para los países que no exploten sus reservas de combustibles fósiles con la intención de reducir sus efectos sobre el clima, como ha propuesto Ecuador.

– Pagar a los países del Sur reparaciones por la destrucción ecológica provocada por el Norte y que esos fondos se utilicen para que los pueblos del Sur puedan afrontar las consecuencias del cambio climático y de otras crisis ecológicas.

– Vigilar que se cumpla el «principio de precaución», establecido en la Declaración de NNUU sobre el Derecho al Desarrollo, como condición insoslayable en todo proyecto de desarrollo o medioambiental.

– Eliminar la financiación de proyectos amparados por el «Mecanismo de Desarrollo Limpio» del Protocolo de Kioto, cuando demuestren ser ecológicamente destructivos, como es el caso con las plantaciones de eucaliptos, soja y palma aceitera.

– Detener el comercio de bonos de carbono y otras soluciones técnicas contraproducentes, como la captura y almacenamiento de gases de efecto invernadero, los agrocombustibles, la energía nuclear y la tecnología de «carbón limpio».

– Adoptar estrategias para reducir drásticamente el consumo en los países ricos, a la vez que se promueve el desarrollo sostenible en las naciones pobres.

– Fomentar la gestión democrática de todos los mecanismos internacionales de financiación, con elevada participación de los países del Sur y de la sociedad civil.

Agricultura e industria

– Eliminación gradual de los perniciosos paradigmas de desarrollo centrados en la industria, en los que el sector rural es exprimido como simple proveedor de los recursos necesarios para la industrialización y la urbanización descontroladas.

– Promover estrategias agrícolas tendentes a alcanzar la seguridad y la soberanía alimentarias y la agricultura sostenible.

– Promover la reforma agraria y otras medidas que fortalezcan a los pequeños agricultores y defiendan a las comunidades campesinas e indígenas.

– Detener la expansión de las empresas de monocultivo, por ser destructivas tanto social como ecológicamente.

– Detener las reformas de la legislación laboral que pretenden ampliar los horarios de trabajo y facilitar a los empresarios las reducciones de plantilla.

– Asegurar los puestos de trabajo ilegalizando el trabajo precario y mal pagado.

– Garantizar a las mujeres igual pago por igual trabajo, como principio fundamental y también para neutralizar la recesión que se avecina, aumentando la capacidad adquisitiva de la ciudadanía.

– Proteger los derechos de los trabajadores inmigrantes en el caso de disminución de puestos de trabajo, asegurando su retorno y reintegración en los países de origen. A aquellos que no puedan retornar, no se les ha de obligar a hacerlo, se deberá garantizar su seguridad y proporcionarles un empleo o un ingreso básico mínimo.

CONCLUSIÓN

Todas estas son propuestas prácticas y de sentido común. Algunas son iniciativas que ya están poniéndose en práctica y cuya viabilidad es comprobable; sus logros deben ser difundidos y popularizados, para que sean imitadas. Otras no son fáciles de poner en práctica si sólo se tienen en cuenta sus méritos objetivos. Hace falta voluntad política. En consecuencia, toda propuesta es una llamada a la acción.

Hemos redactado lo que consideramos un documento vivo, a ser desarrollado y enriquecido por quienes así lo deseen. Por favor, firma esta declaración en http: //www.casinocrash.org.

La próxima ocasión en que podremos encontrarnos y reflexionar sobre las acciones necesarias para que estas y otras ideas se conviertan en realidades será en el Foro Social Mundial de Belem, Brasil, a fines de enero de 2009.

Tenemos la experiencia y las ideas; afrontemos el desafío implícito en el desorden reinante hoy día y sigamos avanzando hacia un futuro de alternativas.

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