Conflictos socioambientales en el Tíbet. Entrevista a Tempa Gyaltsen Zamlha

Conflictos socioambientales en el Tíbet. Entrevista a Tempa Gyaltsen Zamlha[1]

Daniela del Bene*

Traducido por Irene Castro

 

Palabras clave: minería, infraestructuras, pueblos nómadas, sedentarización.

Keywords: mining, infrastructures, nomadic peoples, sedentatisation.

 

Tempa Gyaltsen Zamlha, investigador del Tibet Policy Institute de Dharamsala, debate acerca de su trabajo y de los retos que afronta la región. Algunos de los conflictos incluidos en el texto aparecen en el EJAtlas (www.ejatlas.org).

Imagen 1. Tempa Gyaltsen Zamlha. Fuente: ejolt.org.

 

¿Podrías presentarnos tu trabajo en la Oficina de Medio Ambiente y Desarrollo,[2] así como sus principales objetivos?

La oficina se desarrolló bajo la tutela del Tibetan Policy Institute; nos dedicamos a monitorear la situación ambiental actual en el Tíbet, investigamos acerca del impacto del cambio climático y el daño causado por factores humanos, y tratamos de obtener información objetiva y veraz acerca de la importancia global de la meseta tibetana y de su estado ambiental, para transmitirla a la comunidad internacional y a los gobiernos. Estamos especialmente enfocados en concienciar al pueblo y al Gobierno chino acerca del estado actual del Tíbet y de la necesidad de llevar a cabo un esfuerzo para su conservación.

Nuestro objetivo es proteger la meseta más elevada y grande del planeta, que alberga la mayor cantidad de glaciares entre los polos y en la que nacen los principales ríos de Asia, de forma que los tibetanos, que han vivido en esta hermosa meseta desde hace miles de años, puedan mantener su estilo de vida, y que las naciones aguas abajo puedan continuar beneficiándose del agua fresca de los ríos tibetanos, de la cual dependen.

También asistimos a conferencias acerca del medio ambiente, como las Conferencias de las Partes, organizadas por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC, en sus siglas en inglés).

Para los tibetanos, el medio ambiente es un tema urgente. Su santidad el dalái lama dijo en su día que los problemas políticos podían esperar, mientras que los ambientales no. Debido a que la meseta tibetana es muy frágil, cualquier daño en el ecosistema sería muy difícil de restaurar.

 

¿Cuáles son los mayores retos ambientales que afrontáis actualmente en el Tíbet?

Las mayores amenazas son, sin duda, el cambio climático y los factores humanos. La actividad minera excesiva, especialmente durante los últimos años, en los que el Gobierno chino la ha declarado como una de las dos industrias más importantes del Tíbet, así como el turismo, suponen un impacto importante sobre el frágil ecosistema de la meseta. Los tibetanos tenemos una relación estrecha con la naturaleza porque creemos que Dios se encuentra en todas partes, en las montañas, en los ríos…, así que tratamos de minimizar nuestro impacto lo máximo posible.

Las cosas han cambiado tras la ocupación china en 1950. Intencionadamente o no, lo cierto es que ha habido daños ambientales graves en las áreas que se encuentran bajo el mando del Gobierno chino. China ha construido una red de ferrocarriles y trenes para facilitar la actividad minera y abaratar sus costes, así como estaciones hidráulicas, indispensables para la minería.[3]

Sin embargo, quiero precisar que la población tibetana no se opone a la minería en sí misma, sino al hecho de que ocurra cerca de pueblos, de cuerpos de agua, de montañas sagradas o de praderas para el uso de las comunidades nómadas.[4] Existe actividad minera en el norte, en áreas menos pobladas, y allí no se generan protestas.

Te preguntarás por qué el pueblo tibetano está en contra de la minería en las montañas sagradas; pues es debido a que estas forman parte de la historia, la cultura, la política y la vida espiritual de la población tibetana. Te pongo un ejemplo: hay una montaña en el Tíbet Central, no lejos de Lhasa, llamada Yarlha Shampo. No existen minas en la zona, pero ilustra la conexión de nuestra cultura con la naturaleza. El monte Yarlha Shampo era el dios de la realeza de la dinastía más poderosa y larga que gobernó en el Tíbet en el siglo vii. Se dice que el primero de los siete ministros nobles de la historia del Tíbet que ayudaron a restablecer el reino era hijo de Yarlha Shampo. Hay multitud de montañas sagradas similares que los tibetanos respetan y protegen. Los pícnics en verano y las carreras de caballos son los festivales más populares del Tíbet, en los que los jinetes visitan los montes sagrados para mostrar respeto y agradecer a las montañas y a los lagos la comida, la salud, el buen tiempo, las cosechas y los pastos para los yaks.

 

¿Cuál es la conexión entre la consideración de las montañas como sagradas y su conservación ambiental?

Verás, últimamente he leído artículos acerca de investigaciones llevadas a cabo en montañas sagradas. El resultado obtenido por distintos autores es unánime: la creencia de que son lugares sagrados desempeña un papel fundamental en su conservación. La biodiversidad es mayor y la población evita talar árboles y cazar en zonas próximas a los lugares sagrados.

No todas las montañas se consideran sagradas; así, si estudiamos cuidadosamente la ubicación de las que sí se consideran sagradas, encontramos que se trata de zonas importantes del ecosistema, como por ejemplo las montañas con más glaciares, el lago del que nacen varios ríos, un humedal que mantiene la vegetación en la región… Así que diría que la creencia de que un lugar es sagrado tiene una aproximación científica y una religiosa, motivo por el cual los tibetanos han conseguido preservar los ecosistemas durante miles de años, a pesar de su fragilidad y de las condiciones climáticas y altitudes extremas.

 

¿Cómo opera el capital chino en el territorio tibetano?

Las compañías mineras chinas son muy poderosas y están entrando en los territorios de los que el Gobierno chino expulsó a las comunidades nómadas. A menudo los inversores de este sector son oficiales provinciales del Gobierno chino. Así pues, cada vez que una comunidad local opone resistencia, primero se les pide que abandonen la zona. Si insisten en quedarse, entonces las compañías tratan de convencerles con el argumento de que la mina constituye un avance para la comunidad. Si la comunidad mantiene su oposición, intentan dividirla. Finalmente optan por desplegar a la policía, que emplea la fuerza para desalojar el área y reprimir las protestas mediante el uso de gas lacrimógeno, balas de goma o disparos.

Hemos documentado veinte grandes protestas contra la minería desde 2009,[5] aunque podrían ser muchas más. Estas noticias no saldrán nunca publicadas en los medios de comunicación chinos, por lo que los locales las envían a medios extranjeros, con el riesgo que ello conlleva. Por eso es tan importante dar a conocer esta situación a nivel global y al Gobierno chino, de manera que el mundo tenga la responsabilidad de actuar.

En alguna ocasión, el Gobierno chino en Pekín ha llevado a cabo acciones positivas; sin embargo, estas no han llegado a materializarse en el Tíbet, donde los gobiernos locales manipulan y explotan el territorio y a la población en nombre de la estabilidad. En los últimos años se han desarrollado proyectos de minería a gran escala, pero hay pocos tibetanos trabajando como vigilantes o conductores, la mayoría de los empleados son traídos de provincias de China. Son los gobiernos locales los que se benefician de la minería, no la comunidad. Así pues, no hay ni empleo ni compensación.

Los gobiernos locales y las compañías mineras siempre operan en colaboración y son actores demasiado poderosos.

 

La minería y su infraestructura asociada ha causado daños a nivel mundial debido a los desplazamientos a gran escala, ¿es este el caso del Tíbet?

Sí; la minería, así como la infraestructura asociada, ha causado desplazamientos forzosos en el Tíbet a gran escala, pero de una forma diferente, más peligrosa. Por ejemplo, las comunidades nómadas tibetanas que cada tres meses se trasladan a una zona de pasto diferente para evitar esquilmar el recurso, se enfrentan a las compañías mineras que invaden su territorio. Esto provoca enfrentamientos y, en la mayoría de los casos, el Gobierno se posiciona a favor de las compañías mineras y ejerce una represión brutal sobre los nómadas. Para acelerar la minería en la región del Tíbet y desalojar a los nómadas tibetanos, China ha desarrollado políticas de realojo escasamente planificadas en asentamientos en ciudades, de forma que las compañías mineras tienen libre acceso a las grandes praderas a costa de las comunidades nómadas tibetanas. Así que se trata de otro tipo de desplazamiento, no de una ubicación precisa a la que perteneces oficialmente, sino de toda un área geográfica y de estilo de vida.

El Gobierno chino argumenta que las comunidades nómadas han de ser modernizadas, que sus niños y niñas deben recibir educación, lo cual es más sencillo en un pueblo o ciudad. Sin embargo, tenemos pruebas de que la vida en estos lugares ha ido deteriorándose debido a una planificación deficiente: no hay escuelas, hospitales, ni trabajos, tal y como se promete. La población se vuelve dependiente de los subsidios de corta duración que el Gobierno les da y pierden sus fuentes de independencia económica (ganado, pastos, trabajos, etc.), lo que desemboca en un incremento del alcoholismo y de la prostitución. Si realmente el Gobierno chino quisiese dar educación y trabajo a las comunidades nómadas tibetanas, no sería necesario forzarlas a vivir en estos asentamientos. En primer lugar, deberían elaborar una política de asentamientos a largo plazo, construyendo escuelas, hospitales, mercados y otros servicios que atraerían a la comunidad nómada a asentarse de forma voluntaria. Lo que el Gobierno chino ha hecho es empujar a las comunidades nómadas a la pobreza absoluta. ¿Qué les ocurrirá a los nómadas jóvenes que crecen en los actuales asentamientos sin recibir educación para vivir en zonas urbanas, ni tampoco los conocimientos y habilidades nómadas?

 

El Tíbet es conocido globalmente por el turismo de montaña, ¿tiene esto implicaciones problemáticas?

Sí; el problema es que el turismo se encuentra concentrado en pequeñas áreas durante el verano, por lo que está masificado. Recientemente, China ha construido rutas turísticas para visitar los lagos sagrados y los paisajes de interés ambiental, lo que daña a la población y al medio ambiente. Además, la forma en que los extranjeros se relacionan con la naturaleza es muy diferente. Se comportan de una manera en que nosotros nunca actuaríamos, lo que ofende a la comunidad local, como tomar fotografías de todo, gritar, escalar y tirar basura por todas partes. Abrir al público zonas con ecosistemas frágiles, como lagos, glaciares, humedales y picos, podría incrementar el turismo, lo que acarrearía consecuencias nefastas.

El turismo genera poca riqueza y empleo para las comunidades locales, la mayoría de los turistas son chinos que compran paquetes vacacionales en agencias de viajes chinas, que reservan las habitaciones en hoteles chinos, contratan a conductores y a guías chinos, y la mayoría de las veces comen en restaurantes chinos. Así que el dinero del turismo chino acaba en el bolsillo de empresarios chinos, con lo que los tibetanos reciben pocos beneficios.

 

Tu trabajo documentando las protestas socioambientales en el Tíbet es único, ¿podrías explicarnos algún caso interesante que hayas conocido y sus resultados?

El caso más conocido probablemente es el de la mina de cobre próxima a Lhasa, llamada mina Gyama, en una zona rica en cobre, zinc, plomo y litio. La mina fue declarada como ejemplo de minería por el Gobierno chino. Es irónico, ya que las comunidades de la zona llevan protestando cinco años debido a que la mina está acabando con el estilo de vida nómada en las montañas y en el valle. También ha contaminado el agua de los ríos. Uno de los efectos más graves han sido los corrimientos de tierras, que en 2013 acabaron con la vida de más de ochenta trabajadores de la mina. A pesar de que el Gobierno chino achaca los corrimientos de tierras a factores naturales, en nuestra oficina contamos con fuertes evidencias de que, en realidad, fueron provocados por la mala gestión de la mina.

Hubo otra protesta en agosto de 2013, en el condado de Dzatoe,[6] cuando las compañías mineras pusieron en marcha una mina en una de las montañas sagradas locales: no solo se trataba de un lugar santo, sino que además estaba ubicada en uno de los límites de la Reserva Natural Nacional Sanjiangyuan (que quiere decir ‘nacimiento de los tres ríos’),  declarada como tal en el año 2000 por el Gobierno chino. Los tibetanos llevaron a cabo fuertes protestas en contra de la mina por perturbar sus creencias y por violar las políticas de protección ambiental. A pesar de tratarse de protestas pacíficas, la policía china empleó gas lacrimógeno y balas de goma contra los manifestantes de Dzatoe.[7] Un manifestante incluso intentó suicidarse utilizando un cuchillo (tradicionalmente los nómadas tibetanos siempre llevan consigo un cuchillo) por desesperación, al ver que la policía, que debería estar protegiéndolos, se ponía de parte de la industria minera y empleaba una represión brutal.

Este caso es absurdo: en el año 2000, cuando se declaró la reserva natural, las comunidades nómadas tibetanas fueron expulsadas de la zona; después, en 2013, el Gobierno chino introdujo a las compañías mineras en ese mismo lugar. ¿Por qué este doble rasero?, ¿por qué las políticas de protección ambiental no operan también sobre las compañías mineras? Esta situación origina dudas sobre las intenciones reales de China y sus políticas de asentamiento para la comunidad nómada. Afortunadamente, científicos y ONG dedicadas a la protección del medio ambiente han dado a conocer la situación de la minería en las reservas naturales.

 

¿Existe una red de personas que se dedican al medio ambiente y a temas de justicia ambiental en el Tíbet? ¿Consideras que las ONG en China y el Tíbet pueden convertirse en aliados para impulsar una agenda de justicia ambiental en el Tíbet?

Hay buenas ONG ambientales en el Tíbet, pero la mayoría fueron forzadas a cerrar tras las protestas de 2008. También hay algunas ONG chinas operando en el Tíbet. El problema es que cuando una ONG está llevando a cabo una labor positiva y consiguiendo progresos a nivel socioambiental, el Gobierno local intenta cerrarla tildándola de separatista, con lo que cualquier colaboración con ellas puede suponer un problema.

 

Actualmente estamos introduciendo en Europa conceptos desafiantes como el decrecimiento y otras visiones alternativas del desarrollo, ¿qué opinas acerca de este tema?

Es algo sobre lo que cinco o seis de nosotros aquí debatimos mucho. Nos decimos: “¿De qué trata el desarrollo?, ¿no es sobre ser feliz? ¿Qué pasa si alguien no es feliz con la forma de entender el desarrollo, tal y como ocurre con el modo de vida nómada?”.

Así pues, el desarrollo debería ser acerca de lo feliz que eres. Para los tibetanos, los nómadas son personas felices porque tienen sus recursos y su libertad. Así que consideramos que no se debería intentar imponer un modelo de felicidad a todo el mundo. Deja que cada cual encuentre su camino y respeta la vida. Por supuesto, no todo lo antiguo es siempre lo mejor per se, pero escojamos la parte positiva y preservémosla. En ocasiones, los tibetanos no se sienten tan chinos como para mantener ese estilo de vida, pero tampoco lo suficientemente tibetanos como para vivir del mismo modo que sus ancestros. Entre ambos mundos, sienten que no son nada.

 

Para más información:

Shielding the Mountains, (documental). Producido y escrito por Emily Yeh. Dirigido por Kunga Lama, 2009.

Human Rights Law Network y Tibet Centre for Human Rights and Democracy, 2011. Imposing Modernity with Chinese Characteristics: The fate of Tibetan civilisation, Dharamsala.

* ICTA, Universitat Autònoma de Barcelona. E-mail: d.delbene@gmail.com

[1] Una versión más larga de esta entrevista se publicó en 2015 en http://www.ejolt.org/2015/09/tibet-murderous-mining-self-immolation/

[2] En inglés, Environment and Development Desk, http://tibet-edd.blogspot.com.es/

[3] http://tibet-edd.blogspot.com.es/2013/10/damming-tibetan-and-himalayan-rivers.html

[4] http://tibet-edd.blogspot.com.es/2012/07/culture-endangered-depopulating.html

[5] https://docs.google.com/file/d/0BxwQrZEtjsaPODFaLWFDazZCM2M/edit

[6] http://www.thetibetpost.com/en/news/tibet/3593-tibet-mine-protest-crackdown-exposes-chinas-nature-reserve-sham

[7] http://www.thetibetpost.com/en/news/tibet/3593-tibet-mine-protest-crackdown-exposes-chinas-nature-reserve-sham

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